Guion: Muneyuki Kaneshiro.
Dibujo: Kensuke Nishida.
Páginas: 192.
Precio: 8 euros.
Presentación: Rústica con sobrecubierta.
Publicación: Octubre 2019.
Si en el primer volumen de Jagaan (aquí, su reseña) ya quedaba claro que Muneyiko Kaneshiro y Kensuke Nishida querían mostrarnos un peculiar y bizarro universo a medio camino entre el superhéroe, la fantasía y hasta la comedia más absurda, el segundo nos habla por encima de todo de sus posibilidades de expansión. No es que sus autores hayan abandonado en absoluto su idea inicial, una que anuncia la forma en la que Jagaan tendría que terminar en algún momento, como si fuera un videojuego en el que hay que ir pasando niveles hasta llegar al enemigo final, pero se nota en estas páginas que quieren ampliar su universo lo máximo posible antes de que esa conclusión pueda llegar. Los fracturados, que así llaman los autores de Jagaan a las amenazas a las que hace frente Jagasaki, el héroe de la historia, son la base de esas posibilidades. Cada uno de ellos tiene una historia propia, y en la medida en la que Kaneshiro se atreva con ellos, la serie puede crecer más. Sucede, sobre todo, con la historia del segundo de los grandes enemigos a los que se hace frente, un acosador de manual al que retrata con un detalle tremendo. No hay que perder de vista, de todos modos, que esta es una serie que tiene una clara base de acción, y la adrenalina sigue siendo por tanto el elemento clave para disfrutar con ella.
La acción, eso sí, es la válvula de escape pero no lo más importante de Jagaan. Al menos, no si se quiere pensar que la serie que escribe Kaneshiro aspira a sobresalir entre las muchas historias que hemos podido leer con ciertos parecidos a lo que tenemos entre manos. Hay un juego bastante curioso, en la serie y en este volumen en concreto, para que amor y sexo se cuelen de una manera bastante natural en el desarrollo del relato. Y dado que estos fracturados surgen de las pasiones, no es nada forzada la introducción de escenas y tramas con esa base. Sí es verdad que sacan la serie de la esfera más juvenil en la que podría caer, y de hecho cae en algunos momentos, cuando los tintes cómicos adquieren un papel central y casi imprescindible, pero es que el mismo planteamiento de Jagaan empuja a que no sea esta una serie para todos los públicos. Es por esa vía por la que la serie demuestra una agradable versatilidad y sobre todo opciones para no caer en lo reiterativo que podría tener su fórmula. Kaneshiro no sucumbe a esa rutina y, por tanto, es fácil seguir enganchado a su historia esperando que pueda seguir mostrando vías muy distintas con las que desarrollar el planteamiento y a su protagonista. Cuando no lo haga es cuando Jagaan tendrá problemas, pero por el momento el disfrute se mantiene a un nivel aceptable.
Lo mismo se puede decir del dibujo de Nishida, que sabe moverse con eficacia en todos los espectros que busca el guion de Kaneshiro. Los aspectos más destacables están, precisamente, en la fusión de los personajes con las monstruosidades en que se convierten, acentuando esa idea de que las pasiones son su desencadenante y haciendo verosímil las transformaciones que vemos en la página casi sin darnos cuenta. De nuevo hay que recurrir a la historia del mencionado acosador para dar cuenta del buen trabajo de Nishida, que sabe explotar la expresividad de los rostros con la misma facilidad con la que aporta detalles a los engendros que dibuja. No es que Jagaan sea tremendamente original en ese sentido, ni en su propuesta ni tampoco en su acabado visual, pero tampoco parece difícil cogerle cariño a la historia a través de su actor principal y también a través de las bien perfiladas vidas de sus secundarios, por lo menos en lo que hemos visto hasta ahora. Y como esta segunda entrega abre muchas posibilidades para los futuros episodios, podemos darnos por satisfecho con lo que nos están ofreciendo Kaneshiro y Nishida, una simpática serie de monstruos y misiones en la que da la sensación de que se puede seguir manteniendo la frescura de la novedad durante bastante tiempo.
Shogakukan comenzó a publicar Jagaan en 2017. No tiene contenido extra.
En nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.