Guión: Hernán Migoya.
Dibujo: Bartolomé Seguí.
Páginas: 80.
Precio: 19,50 euros.
Presentación: Cartoné.
Publicación: Octubre 2019.
Hace ya un par de años, Hernán Migoya y Bartolomé Seguí le ofrecieron una segunda vida a Carvalho, el detective de Manuel Vázquez Montalbán, a través del cómic. Tatuaje (aquí, su reseña) demostraba con calidad que un personaje nacido hace más de cuatro décadas y muy bien enmarcado en ese contexto podía servir también para que los lectores de hoy en día disfrutaran de una lectura entretenida e inteligente. Es un cómic que apelaba tanto a los lectores de toda la vida de Carvalho como a los nuevos que no tengan ni idea de quién es. Y lo mismo se puede decir de La soledad del manager. Como en aquella ocasión, se ha optado por una nueva adaptación de un libro de Vázquez Montalbán, en este caso el tercero de la serie, y en las viñetas se respira la misma solidez que tenía la historia original. Y eso pasa por tres aspectos fundamentales. El primero, el protagonista, un detective muy particular, mujeriego y descarado, reconocible desde que abre la boca. El segundo, la categoría de la trama, que nada tiene que envidiar a los grandes clásicos del género. Y la tercera, el retrato que hace de los convulsos años que vivió España a través de la Barcelona de finales de los 70. La mezcla es espléndida, funciona en cada uno de sus niveles y cuando interactúan los unos con los otros, que es como tiene que ser en un buen relato.
Migoya hace algo más que una faena de aliño para trasladar al cómic las palabras de Vázquez Montalbán, porque es necesario en primer lugar entender que el lenguaje del cómic es diferente y después que hay que conectar con los lectores de hoy. El gran escollo en ambas facetas es la gran cantidad de texto y diálogo que hay en la obra. No es Carvalho un detective precisamente de acción, y eso hace que estemos ante un álbum que excede la longitud habitual del cómic europeo y se asoma a las 80 páginas. Pero el cómic seduce. Con la palabra, como lo haría un galán clásico, y con el físico, como lo hace la presencia femenina de un mundo que, siendo eminentemente masculino no hay por qué considerar machista, dicho esto en términos actuales porque el contexto lógicamente determina lo que hay. La soledad del manager no solo retrata la época, sino también un submundo bastante concreto. No es nuevo que el noir se asome a alguna de las facetas del espectáculo, pero es algo que Vázquez Montalbán y Migoya saben hacer sin que parezca una versión de segunda clase de un detective a lo Bogart. Ni mucho menos. Quizá tiene menos de retrato social de lo que la portada apunta o incluso de lo que la historia podía señalar, pero todo está muy bien integrado en un álbum que roza la categoría del primero.
El dibujo de Seguí, además, es la perfecta manera de entrar en el juego. Lo enseñó en Tatuaje y lo confirma aquí: es el dibujante ideal para Pepe Carvalho. No sabemos cuánto tiempo estarán él y Migoya en esta serie de adaptaciones de las novelas de Vázquez Montalbán, pero ojalá sea mucho. Su retrato de la Barcelona de los últimos tiempos del fraquismo es brillante y el carisma que le da a Carvalho es tremendo. Tiene mérito, ya que en el fondo estamos hablando de una figura que, a primera vista, tiene que resultar algo anodina. Y sin embargo tiene que ser creíble que es un tipo que amenaza a quienes investiga o que seduce a las mujeres que lleva a la cama. Hay muchos matices en el dibujo de Seguí, que mantiene el nivel del primer álbum que hizo del personaje en unos estándares muy altos que demuestran, una vez más, el enorme nivel que tiene el cómic español y lo reivindicable que es su talento. Destaca, además, la iluminación que da a cada escena, con un trabajo de color sobresaliente, que habla de lo completo que es Seguí como narrador. La soledad del manager es otra espléndida muestra de este particular noir patrio, un retrato muy eficaz de personaje, trama y escenario que, como la anterior entrega, apela de una manera brillante a públicos de todo tipo. Da gusto recuperar así figuras de la literatura de hace décadas.
El álbum no tiene contenido extra.
En nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.