Guión: Víctor Santos.
Dibujo: Víctor Santos.
Páginas: 168.
Precio: 19,50 euros.
Presentación: Cartoné.
Publicación: Noviembre 2019.
Puede que mucha gente se aproxime de manera distinta a este nuevo volumen de Polar, el cuarto, después de que este universo haya dado el salto al cine (aquí, su crítica), pero Víctor Santos tarda muy poco en recordarnos que La caída del Káiser es puro Polar, el cómic. Muy, muy poco. Y para bien. Santos recupera sus referentes clásicos, los del cine setentero, los del western de Clint Eastwood, los del cine de acción más violento y también los de las películas orientales de profesionales de la muerte, que de todo se puede encontrar en Polar. Puede ser esta la historia más arquetípica de la serie, pero la precisión con que funciona es tan intensa que eso no supone ningún problema. Es una perfecta cuadratura del círculo, la historia crepuscular que Black Káiser merecía y que tiene un final apabullante. Como es habitual, las soluciones gráficas que Santos encuentra mandan, como sucede en todas sus obras en general, pero también y quizá sobre todo en Polar, que nació precisamente para ser un placer experimental personal y ha acabado convirtiéndose en su obra más popular. Para el lector, una gozada. Para el neófito, desde luego, porque es muy fácil entender lo legendario de Black Káiser sin necesidad de conocer su historia, pero por encima de todo esto es un homenaje que Santos hace al lector de Polar desde la primera página del webcómic.
Y por extensión, a él mismo, al autor, que es el primer fan de un mundo espléndido. Se podría hacer una lista inmensa de películas y cómics que han influenciado a Santos a la hora de construir La caída del Káiser, pero al mismo tiempo da igual. En la lectura, por lo menos, porque es tan eficaz esa lectura del personaje cansado de su vida, con ánimo todavía para tratar de proteger a una última víctima, que cualquier referencia palidece frente al arrollador poder narrativo de Polar, que ya es, por derecho propio, un universo reconocible y fascinante. Es un ejercicio francamente divertido imaginar la vida del Káiser hasta llegar aquí y desde lo que su creador nos había contado en los primeros libros (aquí, aquí y aquí, sus reseñas). El propio Santos, además, nos acaba dando respuestas. No se puede decir que no se vieran venir, pero su ejecución es espléndida. Y se disfruta también de los añadidos. De la particular dama en apuros que permite al Káiser ser el caballero de brillante armadura que nunca fue, o ese nuevo antagonista al que Santos entrega unos diálogos espléndidos, como autor y como receptor de los mismos. Más allá de su aparente simplicidad, no hay más reproche que hacer a La caída del Káiser, y eso mismo no es algo criticable, porque encaja de una manera soberbia en la personalidad del protagonista y en las sensaciones que desprende este relato.
Para sensaciones, eso sí y como siempre, las visuales, esas en las que el rendimiento de Santos ha alcanzado una maestría reconocible y precisa. Hay gracias a estas páginas todo un ejercicio de comprensión narrativa en la evolución que ha tenido el autor desde el primer volumen de esta serie, desde antes también por supuesto. Santos es un narrador gráfico soberbio que ha conseguido convertirse en un genio en el uso de las sombras y los toques de color rojo que se asoman a estas viñetas como seña de identidad de la violencia que domina este mundo. Su envejecido Káiser supone un formidable contraste desde las arrugas de su rostros, esas que se confunden con la cicatriz de su ojo, con la sencillez general que hay en la conjunción de luces y sombras. Sus escenas de acción siguen siendo tan soberbias como siempre, con espléndidas coreografías que destacan en planos generales y en páginas de muchas viñetas de menor tamaño. Y no olvidemos que el clímax de La caída del Káiser es, por encima de todo, emocional, lo que da una idea de la fuerza narrativa que tienen sus páginas más allá de la capacidad de Santos para plasmar la violencia en su dibujo. Puede que no sea el mejor Polar, pero es difícil no verlo como algo natural para el personaje y su historia. Y, claro está, una pieza de acción construida con mimo y genialidad.
Dark Horse publicó originalmente el cuarto volumen de Polar, The Kaiser Falls, en marzo de 2019. El único contenido extra es un portafolio de bocetos y diseños de Víctor Santos.

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