Guión: Hideshi Hino.
Dibujo: Hideshi Hino.
Páginas: 220.
Precio: 13,90 euros.
Presentación: Rústica con solapas.
Publicación: Octubre 2019.
Siempre es afortunada la posibilidad de ver reeditada la obra de un autor como Hideshi Hino, y hemos tenido la ocasión de ver en los últimos tiempos un buen número de títulos firmados por este maestro del manga de terror. Con cada uno de ellos hemos podido comprobar la enorme simpatía que Hino siente por la figura del monstruo, para el nunca el malo de la historia, y su querencia a utilizar esquemas bastante repetitivos. La gracia está en que no así aburre el festival del horror que nos deja en cada volumen, pero lo que realmente destaca de El hijo del diablo está precisamente en lo que cambia ese esquema en la parte final de la obra. Hasta ahí, hasta llegar a esas páginas finales, más o menos es lo mismo que hemos visto en otros de sus relatos, pero el tramo climático, uno de los muchos clímax que tiene en realidad, es turbio por muchas razones y por tanto toda una sorpresa. Lo terrenal de sus monstruos de repente pasa a otro nivel. Ni mejor ni peor, simplemente diferente, y eso es algo que insufla vida a El hijo del diablo. Como Hino domina mucho y bien la propuesta que hace y su puesta en escena, se le puede reconocer con facilidad en los primeros tramos de la historia, así puede dar después el mencionado golpe de efecto, la guinda de esta nueva demostración de lo bien que maneja el mangaka los códigos del género.
Se puede decir que Hino es la principal referencia de Hino, siempre lo ha sido, hasta el punto de que no siempre resulta fácil trazar una cronología en la que se intuya que fue antes, si El hijo del diablo, El niño gusano (aquí, su reseña) o El hombre cadáver (aquí, su reseña), por citar algunos ejemplos de su obra. Pero en esta ocasión también se pueden encontrar entre las referencias de Hino a algunos de los monstruos clásicos del género, como por ejemplo Frankenstein, incluso en el aspecto del monstruo tal y como le conocemos en su presentación o en lo que sucede el primer gran clímax que de esta obra de tan diferentes estados, o el hombre lobo, por la historia pasada con la que da contexto a la obra. Hino sigue buceando en lo mucho que le gusta usar a niños como protagonistas y crear así incomparables dramas humanos y familiares. El hijo del diablo es, además, una historia larga, pero que va evolucionando a diferentes fases como hemos dicho, lo que hace que el terror de Hino sea múltiple. No se queda en un único escenario, y eso da un ritmo al manga que se agradece muchísimo. Es, de hecho, lo mejor que ofrece el autor, habida cuenta de que hay muchos esquemas que ya los hemos visto en otras de sus obras. Pero aún así convence, porque el aliño es bueno y el dominio del género del que hace gala el autor también.
El dibujo no es ninguna sorpresa, porque sigue las líneas básicas del estilo de Hino que hemos visto en varios volúmenes con su firma, pero esa es precisamente su fuerza. El autor tiene una manera muy particular de llevar monstruos a la viñeta, con unos rasgos muy claros, con pequeños detalles casi caricaturescos (los ojos) que incluso suman humor negro al resultado final y haciendo que incluso la más normal de las personas que muestra pueda adquirir un aspecto inquietante, y eso lo hace incluso con un agente de policía que al principio parece un enemigo y que después tiene halo de héroe. Esa es la parte más agradecida del arte de Hino, que sabe moverse en esa delgada línea en la que encuentra empatía incluso con las amenazas. No son los suyos relatos de héroes, sino de sufridores. El hijo del diablo tiene además un trabajo de diseño de criaturas bastante cuantioso más de lo que suele ser habitual en el autor, precisamente por lo bien que sabe no solo añadir escenarios a sus relatos sino también hacer que además se sientan como evoluciones naturales de lo que estamos leyendo. Hino lleva el terror japonés a un lugar en el que se siente el toque propio pero también cierta occidentalización, desde luego una mezcla de detalles distintos entre sí y que hacen de él un autor muy interesante de género.
No tiene contenido extra.

En nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.