CÓMIC PARA TODOS

‘Animosity 2. El dragón’, de Marguerite Bennett y Rafael de Latorre

Editorial: Planeta Cómic.

Guión: Marguerite Bennett.

Dibujo: Rafael de Latorre.

Páginas: 128.

Precio: 14,95 euros.

Presentación: Cartoné.

Publicación: Octubre 2019.

Hace tiempo que venimos destacando la versatilidad de Marguerite Bennett para dar vida a historias de escenarios atrevidos y muy entretenidos. El primer volumen de Animosity (aquí, su reseña) ya fue un claro ejemplo. La clave, su escenario: un buen día los animales evolucionan de golpe, son conscientes, inteligentes, parlantes y conscientes con sus actos, sean estos bondadosos o agresivos, como corresponda a su naturaleza. Y es la humanidad quien se pone en su punto de mira, para bien y sobre todo para mal. Dicho esto, se entiende que Animosity no es precisamente un paseo por el parque y Bennett tiene un modelo claro para trabajar, que es el de Y, el último hombre (aquí, reseña de su primer volumen). Brian K. Vaughan nos dejó allí a un último hombre vivo en un mundo de mujeres y Bennett nos ha dejado a una niña a punto de convertirse en mujer en uno de animales. No es lo mismo, pero se entiende el paralelismo, no solo en su historia de fondo sino también en su estructura. El juego de las referencias, lo obstante, es algo muy personal y seguro que otros lectores encontrarán las suyas, pero lo importante es que Bennett tiene una idea y un camino claros que, por el momento, explora con bastante inteligencia. Quizá sea menos rompedora de lo que parece, pero la serie sigue convenciendo.

Series de este porte tienen una dura prueba de fuego en el segundo volumen, una vez que la idea inicial ha intrigado necesitan consolidación, y Bennett la pasa con nota. Su propuesta encuentra un buen desarrollo y tramas de lo más sugerentes. La clave está en la relación entre Jesse y Sandor, su protector perro guardián, y cómo quiere seguir desempeñando ese papel a pesar de lo que ha cambiado el mundo tras el despertar animal. Por supuesto, todo esto se mezcla con una nueva amenaza que dé enjundia y empaque a la propuesta, qué sería de un mundo de rebelión animal sin un poco de violencia y truculencia, pero lo significativo de Animosity está en lo que hay por debajo. Hay en la serie una idea de cambio continuo, y no solo por los animales sino también en la niña protagonista. Todo lo que sucede coincide para ella con una pérdida de la inocencia notable. Ya no es una niña que proteger de todo, por mucho que Sandor lo intente, sino que es una persona a la que guiar y que es capaz de discernir por su cuenta lo que está viviendo. Y ese cambio Bennett lo cuenta con mucha sutileza y elegancia, más de lo que pueda sugerir la escena de su primera regla, un tabú que Bennett suelta con la absoluta normalidad que tendría que presidir este hecho pero que recubre de la vergüenza habitual en nuestra sociedad.

Esos son los detalles que permiten que Rafael de Latorre nos ofrezca un dibujo que va más allá de la simple espectacularidad animal. La tiene, por supuesto, desde la ballena que vemos en la primera secuencia hasta los ataques y la presencia de la especie que se convierte en la gran antagonista de nuestro grupo protagonista, cuya identidad por supuesto no desvelaremos para no truncar los esfuerzos de Bennett en mantener el misterio durante unas cuantas páginas. De Latorre logra lo más difícil, lo dijimos en el primer volumen, que es dotar a los animales de sentimientos y expresiones humanizados sin necesidad de caer en la caricatura o en el cartoon y, lo más importante, sin alterar sus rasgos físicos reconocibles. Cada animal es como tiene que ser, como sabemos que es, y eso no limita para nada el dramatismo de escenas en las que esos animales tienen que llorar o mostrar emociones como el miedo. Bennett es sutil y De Latorre también, lo que da a Animosity una cualidad notable. Ahí es donde se tiene la sensación de que la serie es buena en este punto y tiene además margen para el crecimiento. Al fin y al cabo, hay muchos animales que todavía no hemos visto y muchos estadios del crecimiento a la edad adulta que nos puede mostrar a través de Jesse. Y si todo va como hasta ahora, seguro que la serie nos sigue dando alegrías.

El volumen incluye los números 5 a 8 de Animosity, publicados originalmente por Aftershock entre febrero y julio de 2017. El contenido extra lo forman las portadas originales de Rafael de Latorre y Marcelo Maiolo, y un portafolio sobre el mundo de Animosirty.

1

En nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Información

Esta entrada fue publicada en 5 noviembre, 2019 por en Aftershock, Marguerite Bennett, Planeta DeAgostini, Rafael de Latorre y etiquetada con , , .

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 416 suscriptores

Archivos

Categorías