CÓMIC PARA TODOS

‘Batman. Yo soy suicida’, de Tom King, Mikel Janín y Mitch Gerads

Editorial: ECC.

Guión: Tom King.

Dibujo: Mikel Janín, Mitch Gerads.

Páginas: 168.

Precio: 17,95 euros.

Presentación: Cartoné

Publicación: Julio 2019.

El análisis de las etapas de larga duración en las series de Batman deja cuestiones de lo más peculiar. La de Tom King tiene tres elementos que se ven muy bien en Yo soy suicida, el tercero de los volúmenes que la recoge. Por un lado, lo más trascendente de todo casi con seguridad, King se lanza a una reformulacion constante y absoluta del universo del Caballero Oscuro, en este caso personificada en Bane, al que se da una nueva presencia en este marco sin olvidar la historia pasada, buscando una suerte de redefinicion definitiva de quien ya nació para ser el enemigo definitivo del protector de Gotham, un rizo complejo y ambicioso. Esa ciudad es precisamente el segundo elemento a entender, pero esencialmente en ausencia, porque deja de ser el marco esencial en el que transcurren las aventuras de Batman, que ahora se puede mover con más asiduidad en escenarios más exóticos. Y, finalmente, Catwoman. Aquí es donde arranca el gran objetivo de King en su etapa, cuyo arco completo vimos en Álbum de boda (aquí, su reseña) y que se empieza a fundamentar en estas páginas. King escribe muy bien, pero hay que entender también que tiene un tinte agotador que cada historia tenga que parecer la más grande. Y es a lo que aspira. Lo consigue por momentos, eso es cierto, pero hay una intensidad tremenda que hay que saber asimilar.

Bane, no obstante, suena más a excusa que a plato principal en manos de King. Nada que objetar en realidad, porque la narración avanza con eficacia. Sí, hay un notable esfuerzo para que su visión sea original y distinta, y hay algo deliciosamente insano y por tanto debatible por su naturaleza de héroe en el hecho de que cada vez que Batman habla de cómo pretende derrotar a Bane lo haga lanzando al lector clásico un guiño al momento culminante de La caída del Caballero Oscuro (aquí, reseña de su primer volumen), el enfrentamiento para el que Bane fue creado. Pero esto, en realidad, va de Catwoman. King quiere dejar clara la ambigüedad que rodea al personaje y, al mismo tiempo, esa consideración de otra cara de la moneda que hace de ella la compañera ideal de Batman. Eso es lo que quiere contar el escritor, tanto en el cuerpo central de Yo soy suicida, como en los dos números finales, Azoteas, toda una declaración de intenciones emocionales, sentimentales e incluso sexuales de la relación que hay entre Bruce y Selina. Es de escritor hábil llevar la historia a un terreno distinto del que apunta pero sin perder el interés de esa idea primigenia, eso está claro, pero al final, y más viendo la intimidad personal que tienen los dos números que se centran ya del todo en Batman y Catwoman, es lícito tener la sensación de que Bane, efectivamente, es la excusa.

Una excusa, eso sí, con la que Mikel Janín juega con enorme eficacia y dejando lagunas páginas brillantes. Su Batman es espléndido a todos los niveles, porque sabe hacer que el personaje funcione en el entorno alejado de Gotham al que, por decirlo de alguna manera, le condena King. Logra también que Bane tenga un aura imponente, y lo consigue sin traje y sin Veneno, es decir, eliminando los referentes más accesibles. Y hace de Catwoman una compañera ideal para este viaje, aunque ahí tenga que claudicar, aunque no por tanto, ante el sensacional que hace Mitch Gerads de Catwoman en los dos mencionados números finales. Volviendo a Janín, es también una delicia ver su narrativa o las grandes escenas de masas que compone, con un nivel de detalle que no es fácil de ver en un cómic de publicación mensual o incluso quincenal. Con Gerads podemos añadir un elemento más con el que Janín no puede jugar. Ya lo hemos dicho, pero Gotham se queda fuera de la ecuación en el relato central de este libro y en las páginas finales sí recuperar su papel. No hay una ciudad en la que podamos ver dos cuerpos desnudos en una azotea con la misma naturalidad que en Gotham, y estos números aprovechan esa circunstancia y también el carácter de homenaje a toda la historia de Batman y Catwoman, puesto que esos números no dejan de ser un lujoso repaso con trascendencia actual.

El volumen incluye los números 9 a 15 de Batman, publicados originalmente por DC Comics entre octubre de 2016 y enero de 2017. El único contenido extra son las cubiertas originales de Mikel Janín, Stephanie Hans y Tim Sale.

4

En nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Información

Esta entrada fue publicada en 21 octubre, 2019 por en Batman, DC, ECC, Mikel Janín, Mitch Gerads, Tom King y etiquetada con , , , .

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 410 suscriptores

Archivos

Categorías