Guion: Marguerite Bennett.
Dibujo: Mirka Andolfo, Laura Braga, Pasquale Qualano, Sandy Jarrell, Marguerite Sauvage, Richard Ortiz, Matías Bergara.
Páginas: 200.
Precio: 20,50 euros.
Presentación: Cartoné.
Publicación: Junio 2019.
Puede que al principio choque un poco, pero al fi al se agradece que DC Comics Bombshells se acerque en este cuarto volumen a la campaña africana. Choca porque se mueve en un escenario que, de alguna manera, rompe con lo habitual hasta ahora, ese choque directo con los nazis en Europa o América. También por la prolongada ausencia de Wonder Woman, que va a seguir siendo siempre la piedra angular de cualquier te interpretación del universo DC en clave femenina porque se ha ganado ese papel con el paso de las décadas, y de hecho en esta historia en particular acaba siendo vital para los nexos que Marguerite Bennett ofrece al final de esta entrega. Pero al final, como en realidad está pasando en toda la serie, logra un más que aceptable nivel de entretenimiento en cada uno de sus arcos argumentales. La escritora es inteligente para dar un papel importante a los dos personajes más fácilmente vinculables a África, Vixen y Cheetah, y eso acaba dando a la historia la base que necesita, sobre todo por la primera ya que la segunda se relaciona con lo más discutible de esta entrega, que es toda esa parafernalia robótico-animal que no deja de ser una excusa para montar una batalla a gran escala que complemente el ya habitual juego de cambio de lealtades que acompaña con mucha frecuencia a historias de guerra como esta.
Ya nos hemos acostumbrado a que Bombshells abra cada uno de sus volúmenes con una historia urbana de sus Batgirls, y aunque sigue siendo un escenario apetecible no termina de explotar del todo. O, al menos, de tener la misma ambición del resto de la serie. Puede que en esas primeras páginas no se vea con tanta claridad esa trascendencia por la que sí apuestan los relatos centrales. En cualquier caso, la principal cualidad de Bombshells es que al final siempre consigue sobreponerse cuando da la sensación de que puede haber cansancio en la formula. Reinas nos lleva a un escenario extraño, en el que de nuevo seguimos presentando personajes de una manera amplia y detallada, cuando es algo que ya podría darse por superado. Y aún así toda esa presentación acaba siendo importante para comprender a Vixen y quizá de una manera menos completa a Cheetah. De cualquier forma, el mejor camino para disfrutar de la serie está claro que es asumir el juego de Bennett y el disfrute de ver a estas particulares versiones de todo el elenco femenino de DC, en el que cualquier cosa es posible para darle importancia, incluso apoderarse de detalles y elementos propios de otros personajes masculinos. Y sí, hablamos también y por ejemplo de esa suerte de Batmóvil que vemos suelto por la sabana africana.
Visualmente, eso sí, Bombshells mantiene la frescura del inicio. Hay un beneficio evidente en las portadas de la serie, magníficas recreaciones suoerheroicas del estilo pin-up tan fácilmente vinculable a la época en la que se desarrolla la historia, pero el trabajo interior es también bastante apetecible. Es fácil pensar que Marguerite Sauvage, con ese toque onírico tan característico, está entre lo mejor de este libro, pero teniendo en cuenta que hay saltos continuos de ilustradores es una buena noticia que el nivel general sea bastante agradable. Salvando las diferencias lógicas que hay entre los diferentes ilustradores, hay un estilo bastante regular, con unas características claras. Se trata de que heroínas, villanas y escenarios luzcan, que se vean bien y que el lector disfrute visualmente. No hay una gran necesidad de una narrativa diferente o arriesgada y Bombshells juega con acierto la baza de la seguridad. El episodio de las Batgirl que dibujan Mirka Andolfo, Laura Braga y Pasquale Qualano permite algo más de variedad, sobre todo teniendo en cuanta que el resto del relato tiene lugar en escenarios africanos fundamentalmente, pero en general hay poco margen a la sorpresa y ganas de contentar con las características ya conocidas de la serie. Esa fidelidad a sí misma sigue siendo una gran baza para un tebeo que cumple.
El volumen incluye los números 55 a 72 de DC Comics: Bombshells, publicados originalmente por DC Comics entre agosto y diciembre de 2016. El contenido extra lo forman las portadas originales de Ant Lucia y Marguerite Sauvage y un portafolio de bocetos de las mismas.

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