Guion: Tom King.
Dibujo: Clay Mann, Mitch Gerads.
Páginas: 24 cada uno.
Precio: 1,95/ 1,95 / 2,25 euros.
Presentación: Grapa.
Publicación: Julio / Agosto / Septiembre 2019.
El tramo central de Héroes en crisis cumple con las altas expectativas que habían despertado sus tres primeros números (aquí, su reseña). Si Tom King se ha propuesto alborotar el medio con su propuesta, desde luego lo está consiguiendo con una serie que nos mete de lleno no solo dentro de la mente del superhéroe sino además en su parte más torturada y golpeada. Porque se trata, literalmente, de lo que anuncia el título. Son héroes en crisis, con problemas psicológicos, con traumas provocados por aquello que les animó a vestir un disfraz pero todo por lo que han visto, vivido y sufrido en su trayectoria como enmascarados. Hay de fondo un thriller de manual, la investigación de un asesinato múltiple de enmascarados que tiene a sólo dos sospechosos, Booster Gold y Harley Quinn, pero esa es la excusa. Fascinante excusa, sin duda, y una que mantiene su vigor después de seis números y dos terceras partes de la serie, pero excusa al fin y al cabo, porque Héroes en crisis lo que quiere es sacudir al arquetipo. King quiere que veamos a estos personajes con otros ojos, y lo está consiguiendo. Cada secuencia de confesión de un héroe ante una cámara que hace las veces de diván es una razón más para seguir creyendo en la trascendencia de esta serie, a la que sólo le falta coronarse con un final a la altura.
Hay una enorme ambición en este relato, también en el retrato, y King nunca esconde sus intenciones, lo que habla de un autor valiente. La manera en la que aborda problemas de distinta índole se entiende, por ejemplo, en el momento en el que Batgirl enseña en ese confesionario teóricamente privado y secreto los orificios de la bala que la postró en una silla de ruedas. O cuando Canario Negro no sabe qué decir o cómo le puede ayudar esta suerte de terapia. O cuando entra en juego un componente más, el descubrimiento por parte de la opinión pública de la existencia de Santuario, ese lugar para héroes con problemas, y las fisuras que eso provoca inevitablemente entre la Trinidad, porque es evidente que estamos ante una situación que Batman, Superman y Wonder Woman no van a gestionar de la misma manera. Y se agradece que King sepa dar voces individualizadas y únicas a cada uno de los personajes que entran en escena. Además del marco general y de todas las virtudes que eso añade a la historia, ese cuidado en los pequeños detalles es lo que hace de King un autor especial incluso desde los aspectos más criticable de su trabajo, que pasan, cierto es, por el hecho de que a veces cuesta ver la evolución del relato. Pero el momento fascina tanto que eso, de momento, se puede pasar por alto a la espera del final.
Clay Mann sigue siendo parte esencial del éxito de la serie, porque abraza un estilo que sabe entender la épica que hay en el mismo concepto del superhéroe con la desgarradora facilidad con la que les desnuda a través de sus emociones. Son espléndidos sus primeros planos ante la cámara, esas secuencias de página completa en una rejilla que inevitablemente y de manera seguramente consciente nos conduce hacia la gran obra de los enmascarados torturados, Watchmen (aquí, su reseña), y de hecho es curioso ver cómo se sigue ocupando de 3sqs páginas incluso aunque el grueso del sexto número pase a manos de Mitch Gerads, otro ilustrador que cumple sobradamente bien con los objetivos de la serie aunque siempre sea algo negativo que hasta una serie limitada se vea afectada por la tiranía de las fechas de entrega. Una versión de la Trinidad que nos retrotrae a los momentos más complicados que vivió su relación, justo antes de 52 (aquí, su reseña), un Booster Gold al que tomar más en serio que nunca, una Harley brillante y diferente y toneladas de nostalgia que en estos números por ejemplo se vuelvan en la deliciosa ingenuidad de los Titanes, son los elementos que Mann, siguiendo a la perfección los dictados de King, utiliza para engatusarnos. Y lo hacen francamente bien.
DC Comics publicó originalmente los números 4 a 6 de Heroes in Crisis entre enero y febrero de 2019. El único contenido extra son las portadas originales de Mitch Gerards y Ryan Sook.

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