Guión: Kieron Gillen, Jason Aaron.
Dibujo: Marco Checchetto, Andrea Broccardo, Salvador Larroca.
Páginas: 128.
Precio: 14,95 euros.
Presentación: Cartoné.
Publicación: Julio 2019.
Moverse en el universo de Star Wars tiene una ventaja y una desventaja evidentes por encima de cualquier otra consideración, antes incluso de que nos pongamos a leer una de sus historias en cómic. La ventaja es que conocemos de sobra a sus personajes, por lo que cualquier relato con Luke, Han o Leía va a contar con una simpatía inicial que no tiene precio. La desventaja, que han sido tantos años viéndolos en un determinado ambiente, el de las películas, que sus expansiones pueden provocar recelos, sobre todo cuanto más fantasiosas puedan ser. Las dos sensaciones se cumplen de sobra en La Ciudadela de los Gritos, encuentro entre la serie central de Star Wars y la desgajada de Darth Vader, Doctora Aphra, que tiene como objetivo primordial sondear los misterios de la cultura Jedi y, al mismo tiempo, añadir una villana de largo recorrido a la mitología de la saga. Kieron Gillen y Jason Aaron firman una historia trepidante y divertida, una que sabe sacar partido del material que utiliza, el clásico y también el propio de esta nueva era de la saga en Marvel, a pesar de que en ocasiones resulte complicado unir ambas etapas, al menos en la mente de los aficionados que lleven ya años disfrutando con estos personajes. Y eso que esta fantasía de ciencia ficción que se añade tiene muchos elementos magníficos que Gillen y Aaron manejan con bastante acierto.
Empecemos por lo clásico. Hasta Los últimos Jedi (aquí, su crítica), la relación de Luke con la Fuerza estaba limitada a las enseñanzas de Obi-Wan y Yoda, pero se antoja lógico que en ausencia de ambos se buscará la vida. La Ciudadela de los Gritos va sobre eso y se coloca en la complicada situación temporal entre los dos primeros filmes de la franquicia. Aphra juega con la ingenuidad de Luke y sus ansias de convertirse en un caballero Jedi, y eso implica diversión. Es verdad que hay cierto tópico en la forma en la que se completa Aphra, con ese juego ya habitual de traiciones y dobles verdades tan clásico (y visto), pero es acertado el paralelismo que desde el principio se traza con Han y la forma en la que se comparan los estándares morales de la arqueóloga y Leía. Lo conocido funciona, incluso aunque Leía ponga voz al lector echando de menos a C-3PO. Y lo nuevo también, porque hay mucho atractivo en la reina de Ktah’atn, un atractivo siniestro que se siente desde su primera aparición y que no abandonamos hasta disfrutar del buen clímax final que protagoniza con Luke. Para conjuntar las dos facetas, Gillen y Aaron apuestan por un ritmo alto, incluso superior al alcance real de la historia, y sobre todo buenos diálogos. La chispa y algunas de las ideas que hay en el relato, incluso aunque parecen menos Star Wars, son sus mejores armas.
También sobresale, como es habitual, el dibujo, con mención especial para un Marco Checcheto que ha demostrado con creces desde que Star Wars volvió a Marvel que es uno de los mejores ilustradores posibles para continuar en viñetas la magia que el cine nos dio a todos los aficionados a la saga creada por George Lucas. Salvador Larroca prolonga las sensaciones fotorrealistas que presiden su trabajo en la franquicia desde sus primeros números en Darth Vader (aquí, su reseña), y quizá lo más llamativo esté en el trabajo de Andrea Broccardo, que ofrece una curiosa mezcla de influencias para que nos sintamos dentro del Star Wars de siempre pero que a la vez disfrutemos de todo lo nuevo que tiene para ofrecernos La Ciudadela de los Gritos. Y hay mucho, con esas tonalidades rojas que en Star Wars casi parecían destinadas a señalar el Lado Oscuro y que aquí se utilizan para diferenciar de manera cromáticamente clásica a la villana de la función y el universo en el que se mueve. Aún con muchas referencias a la nueva continuidad en Marvel y pese a su previsible final abierto, La Ciudadela de los Gritos tiene la ventaja de que se puede leer de manera independiente, lo que al aficionado de siempre le ofrece una oportunidad de valorar si le merece la pena entrar en el juego. Da la sensación de que, aunque sea con la mente abierta, sí merece la pena.
El volumen incluye los números 31 y 32 de Star Wars y 7 y 8 de Star Wars: Doctor Aphra, publicados originalmente por Marvel Comics en mayo y junio de 2017. El único contenido extra son las cubiertas de Marco Checchetto.
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