Guión: José Luis Munuera.
Dibujo: José Luis Munuera.
Páginas: 64.
Precio: 18 euros.
Presentación: Cartoné.
Publicación: Enero 2019.
Aunque Los Campbell (aquí, reseña de su primer álbum) dejara el listón muy, muy alto, José Luís Munuera se ha propuesto superarlo con Zorglub… y lo está consiguiendo con solo dos álbumes publicados. El arranque de la serie (aquí, su reseña) fue formidable, una manera muy inteligente y divertida de dar el protagonismo al villano por excelencia de Spirou. ¿Qué añade a eso El aprendiz de malo, segundo álbum de la serie? No acabaríamos en estas líneas de mencionar todas las aportaciones que tiene este segundo libro si nos pusiéramos a ello, así que haremos una labor de síntesis que haga especial hincapié en lo bien que sabe Munuera incorporar a un personaje con el potencial de llevarse por delante la historia logrando además que los personajes ya conocidos brillen como nunca. Y, ojo, que teniendo a un protagonista tan evidente como bien dibujado, el propio Zorglub, es fascinante que podamos recordar el primer álbum como el de Zandra, la hija del villano, y que este segundo sea de una manera tan clara el de Zédrik, ese aprendiz de malo del título. Por el camino, mucha imaginación, chistes espléndidos, un humor rápido, incisivo y mordaz que sabe beber del slapstick con la misma intensidad que de los diálogos. Es un álbum tan completo que parece mentira que no tenga el triple de páginas que el anterior.
Lo que sobresale en Zorglub es que Munuera ha dado con la mejor fórmula posible para rematar y reinterpretar las aventuras de un villano. No es tan intensamente malo como para salirse de los márgenes de un tebeo infantil, tampoco cae en la caricatura fácil aunque sabe cuándo valerse de la parodia. Es un equilibrio tan complicado el que consigue Munuera que por momentos puede parecer que lo que hace es sencillo. Pasaba también en Los Campbell, y quizá por eso podamos cometer el error de dar por sentada esta genialidad, pero merece ese calificativo y que no olvidemos que lo es, tampoco por el hecho de que tenga ese divertidísimo y maravilloso envoltorio juvenil que necesariamente tiene que conectar con las aventuras de Spirou de las que procede el protagonista. Munuera consigue encajar en lo existente, pero al mismo tiempo crear algo nuevo, independiente y con un alto nivel de originalidad. La historia de un villano contra otro, que es al final lo que nos cuenta en El aprendiz de malo, es el escenario perfecto para que las diferencias entre Zorglub y Zandra vuelvan a ponerse de manifiesto, de manera sutil para el lector y con diálogos espléndidos para que ellos mismos lo vean y lo entiendan. Esa es solo una de las secuencias que hacen que este sea un álbum como mínimo tan bueno como el anterior, quizá un poco mejor.
Y del Munuera dibujante, ¿qué podemos añadir? Está entre los mejores caricaturistas del momento, y cada nuevo álbum que dibuja es una nueva demostración más. La comedia que tiene su dibujo es impagable, pero tiene además la virtud de encontrar muchas más emociones en sus historias. Esta, en concreto, habla tanto del amor que es inevitable encontrar elementos distintos de la comedia pura en casi todas las escenas. La de la discoteca, soberbia, es el mejor exponente de lo bien que sabe encontrar Munuera expresiones muy distintas en sus personajes y de lo complicado que es contar tantas cosas diferentes desde la apariencia de un estilo o un género tan con reto. Munuera es único en ese sentido y El aprendiz de malo, en línea con lo que está siendo Zorglub, no hace más que consolidarle entre los grandes. Y lo hace además desde un álbum pensado para capturar a los más pequeños desde la primera viñeta pero que tiene sobrados elementos para que podamos disfrutar de su trabajo, de su puesta en escena, de sus personajes y de su acción tengamos la edad que tengamos. Y ahora, claro, queremos más Zorglub, ansiosos de saber qué se va a inventar el autor para el tercer álbum y de qué manera va a seguir haciendo que adoremos al villano y a su hija. Con estos resultados, tiene carta blanca para hacer lo que le venga en gana.
Dupuis publicó originalmente el segundo álbum de Zorglub, L’apprenti méchant, en septiembre de 2018. No tiene contenido extra.

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