Guión: Jody Houser.
Dibujo: John Paul Leon, Shawn Crystal.
Páginas: 168.
Precio: 15,95 euros.
Presentación: Rústica.
Publicación: Noviembre 2018.
Siguiendo las estructuras clásicas, era lógico pensar que después de la presentación de Madre Pánico en su primer volumen (aquí, su reseña), el segundo serviría para saber más de este personaje. Jody Houser cumple con esta previsión y en Bajo su piel tenemos ración de origen y también de presente personal, información que sirve para definir a la nueva heroína de Gotham más allá de su llamativa y tecnológica vestimenta blanca o de su todavía escasa relación con Batman, cuya aparición se antoja necesaria por la ciudad en la que desarrollará sus aventuras Violet Page pero que, en realidad, es lo que más gratuito resulta en esta entrega, porque otros personajes han necesitado años para conseguir una aprobación que aquí no resulta del todo natural. Hay un claro contraste en la manera en la que se muestra el control que Batman ejerce sobre todas las actividades que tienen lugar en su ciudad con el esfuerzo que hay en dotar a Violet de un trasfondo atractivo que explique sus habilidades, la tecnología que tiene en sus manos y también las limitaciones físicas que tiene, que en realidad no se intuían tan cruciales en los primeros números como efectivamente las vemos aquí. Esto segundo es lo que, en realidad, hace que la serie dé el paso adelante que necesita. De momento, bien, y aunque la serie acabe aquí, su contenido sigue siendo interesante, de aspecto sucio y urbano.
No se puede negar que ese es el tono que claramente busca Young Animal, este sello con el que DC quiere integrar el tono de Vertigo y su universo de superhéroes, aunque esto es algo con una ambición todavía demasiado grande para lo que estamos viendo. Dicho de otra manera, Madre Pánico intriga y convence, pero hasta un punto. Houser, a la que hasta ahora habíamos conocido por un tono mucho más jovial en sus aventuras, y Faith (aquí, reseña de su primer número) tiene mucho que ver en eso, aquí se va hasta el extremo opuesto del espectro anímico. Cómic para adultos, recordemos que eso es lo que se busca. Y es cierto que hay elementos de las aventuras de Violet que resultan muy impresionantes, como la manera en la que su lesión medular se convierte en su mayor enemigo, o incluso que esta Madre Pánico se convierta, casi sin quererlo, en heroína de una niña. Es, por ello, una manera bastante particular de juntar las sensaciones que siempre deja la sucia y violenta Gotham con un concepto de heroína algo diferente de lo habitual. Todo esto hace que estemos ante una serie de degustación lenta, sin prisas y sin necesidad de grandes escenas de acción para convencer. Es, por tanto, diferente. Y a lo diferente siempre cuesta acostumbrarse, más cuando lo que se propone es un camino largo, una serie regular y muchos detalles todavía por conocer.
En línea con ese carácter alternativo que quieren tener sello y serie, John Paul Leon y Shawn Crystal muestran estilos casi contrapuestos que se alejan de la espectacularidad habitual con la que vemos dibujadas las series de DC. El primero tiene un trazo sucio que lleva muy bien a los escenarios más violentos del relato y que sabe plasmar los momentos críticos de dolor de una manera sencilla, quizá algo trillada pero que en sus páginas funcionan de una manera mucho más que eficaz. Crystal es diferente, apuesta por un diseño algo más caricaturesco y menos realista, pero logra niveles de eficacia bastante parejos. De hecho, no es fácil decantarse por una de estas dos versiones como la más interesante para la serie, lo que habla también de la versatilidad del personaje. Poco a poco seguimos avanzando en Madre Pánico en un universo que, por mucho que se vaya a mezclar con el de Batman con cierta frecuencia, tiene la pretensión de tener reglas propias en todos los sentidos, desde una Gotham reconocible pero diferente hasta unos villanos más urbanos y realistas de lo habitual en esa ciudad de locos. No es que haya un carácter excesivamente rompedor en todo ello, pero el desarrollo reúne las características necesarias como para seguir pendiente de su evolución. Una evolución que se antoja ahora mismo un tanto impredecible tras el final de la serie, el que vemos aquí.
El volumen incluye los números 7 a 12 de Mother Panic, publicados originalmente por DC Comics entre mayo y octubre de 2017. El único contenido extra son las cubiertas originales de Tommy Lee Edwards y John Paul Leon.

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