Guión: Jean-Charles Gaudin.
Dibujo: Jean Barbaud, Minte.
Páginas: 48.
Precio: 9,95 euros.
Presentación: Cartoné.
Publicación: Septiembre 2018.
Hay marcas, títulos y franquicias que tiene un significado claro. Érase una vez… es una de esas marcas. Hay varias generaciones de hoy adultos que viendo esas palabras no piensan en el comienzo de los cuentos clásicos sino en aquellas series de animación que nos enseñaron cuando éramos niños los recovecos más divertidos de la historia, la biología o la ciencia ficción, y que lo hicieron además de una manera amena y divertida, adecuada a la edad que entonces teníamos. Ahora, Jean-Charles Gaudin y Jean Barbaud y Minte trasladan al cómic Erase una vez… El hombre y el resultado es tan agradable en la página impresa como lo era en la pantalla de la televisión. Es verdad que el encanto de la serie de animación era superior al que puede tener el cómic, también por una simple cuestión de oportunidad: la serie de televisión llegó antes y es el referente, y eso hace que, quienes la hayan visto y la recuerden, tengan una mirada un poco menos ingenua al ver el tebeo, que es, lógicamente, una forma de extender el éxito de la pequeña pantalla. Pero el resultado, con sus diferencias, es bastante similar. Érase una vez…, el cómic, es una brillante herramienta para que los más pequeños se acerquen a la materia en cuestión, en este caso la Historia, con la curiosidad que despierta una narración bien hilada y un dibujo cercano y simpático.
La estructura que utiliza Gaudin para las páginas impresas es similar a la de la serie, pero no idéntica, puesto que el lenguaje es diferente. Este primer volumen de la serie, dedicado a La prehistoria, no es simplemente el guion de un episodio televisivo llevado a viñetas, sino que busca tiempos propios y una manera adecuada de conjugar la narración presente, la de un profesor que alecciona a sus alumnos desde nuestro presente, con el relato pasado que va mezclando. Y ahí juega con la exposición visual, con la anécdota y también con el diálogo. Y a partir de ahí, Barbaud y Minte saben utilizar los diseños clásicos de los personajes de Erase una vez… para divertir con mucha facilidad, de nuevo sabiendo marcar las distancias con respecto al original. De hecho, en el dibujo se tiene la sensación de estar ante una mezcla de esta franquicia y la tradición más pura de la BD cómica juvenil más clásica. Dicho todo esto, sobra decir que Erase una vez… es aquí lo que siempre ha sido, una manera de transmitir conocimiento que funciona independientemente de las ganas de estudiar que tenga el lector. El cómic es, y se agradece mucho que siga siendo, una herramienta educativa de primer nivel, de esas que enseñan a través del entretenimiento y que complementan con inteligencia lo que aporta un libro de texto.
Soleil publicó originalmente el primer volumen de Il était une foise… l’homme, La préhistorie, en octubre de 2016. No tiene contenido extra.
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