Guion: Alan Grant.
Dibujo: NormBreyfogle.
Páginas: 200.
Precio: 20,50 euros.
Presentación: Cartoné.
Publicación: Agosto 2018.
Uno de los grandes aciertos del fantástico equipo creativo que formaron Alan Grant y Norm Breyfogle en las páginas de Batman y Detective Comics, fue Anarquía, uno de los muchos enemigos del Caballero Oscuro que surgieron en aquella etapa. Colocar a un adolescente en el centro de la lucha social, con lo mucho que disfrutó Grant con esos temas, fue una auténtica genialidad, y la forma en que Breyfogle le dio un aspecto interesante fue sobresaliente. Por eso, resultaba lógico que una serie centrada en el personaje recuperara a este equipo creativo. Y para darle un escenario nuevo, lejos de la siempre alargada sombra de Batman, se enmarcó el relato en los acontecimientos de Cataclismo (aquí, su reseña). Hasta ahí, bien. El problema es que Anarquía sale mucho, demasiado, de su escenario de confort y se enmarca en una historia de marcado carácter de ciencia ficción y fantasía, alejado de lo que realmente compete a un chaval que lucha contra las injusticias cotidianas y eso hace que el resultado de la serie, contenida íntegramente en este volumen, sea algo irregular. Es obviamente una gozada ver a Grant y Breyfogle juntos de nuevo, pero lo que realmente funcionaba con el personaje se ve con menos frecuencia de la que cabría desear. Eso, al menos, queda ya claro desde el arranque, lo que ayuda a entender el tono escogido.
Da la impresión, de hecho, que Lonnie Machin, que así se llama el chico bajo la capa y la máscara de Anarquía, es aquí algo mayor de lo que era cuando se asomó por primera vez a la noche de Gotham, y quizá haya que explicar por ese lado el cambio en sus aventuras. Aquí le vemos hackeando a la Liga de la Justicia para salvar el universo, portando un anillo de Green Lantern o luchando contra un ejército de zombis patrióticos. No encaja del todo en la concepción original del personaje, ¿verdad? En estas aventuras sí hay momentos en los que sale a relucir el Anarquía que conocemos, en su lucha contra la corrupción política por ejemplo, pero se antoja demasiado poco para lo que podría haber dado de sí. Como el tema que va a asomando poco a poco durante la serie, la identidad desconocida del auténtico padre de Lonnie, una búsqueda que le emparenta de alguna manera con la que Robin hizo de su madre en Una muerte en la familia (aquí, su reseña) y que da la sensación de haber sido ignorada a partir de esta miniserie, como si fuera un experimento que no terminó de convencer a nadie. Sorprende que Grant no fuera capaz de sacarle más partido a una idea que, sobre el papel, tenía mucho potencial. O que DC le permitiera llevarla a cabo sin convicción en que podría marcar un antes y un después.
Las dudas que despierta la historia no se sienten, en absurdo, en el dibujo de Norm Breyfogle. Ahora que ya no volveremos a verle dibujar por su prematura muerte, cabe atesorar sus páginas con un cariño todavía mayor. En Anarquía sale, como el propio protagonista, de su zona de confort. La noche de Gotham deja paso a la vida de Washington, y la ciencia ficción que se apodera del relato en muchas ocasiones le sirve para dibujar elementos que no estamos tan acostumbrados a verle. Y eso, al final, es bueno porque Breyfogle tiene el talento para salirse también en estos escenarios. Además, nos da una nueva oportunidad de ver sus versiones de personajes clásicos como el Joker o Ra’s Al Ghul, además del propio Batman, por lo que hay razones de sobra para entretenerse incluso con aquello que a tantos nos hizo adorar el arte de Breyfogle. No es esta serie de Anarquía la mejor muestra de las posibilidades del personaje, más antihéroe de lo que se le representa aquí, y conviene más volver a sus apariciones originales en Detective Comics, pero tampoco podemos desdeñar el hecho de que se trata de un regreso a casa, Grant y Breyfogle tocando de nuevo a una de sus creaciones más afortunadas. Y con momentos de la misma lucidez que tuvieron en su alumbramiento, aunque el nivel medio esté por debajo, sobre todo en cuando a la historia.
El volumen incluye los ocho números de Anarky, publicados originalmente por DC Comics entre marzo y octubre de 1999. El único contenido extra son las cubiertas originales de Norm Breyfogle.
En nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.