Guion: Roberto Aguirre-Sacasa.
Dibujo: Robert Hack.
Páginas: 160.
Precio: 19,50 euros.
Presentación: Cartoné.
Publicación: Abril 2018.
Si la referencia que uno tiene de Sabrina es la serie de televisión de los años 90 (aquí, critica del telefilm que dio paso a dicha serie), procede hacer alguna advertencia sobre Las escalofriantes aventuras de Sabrina: nada que ver. Bueno, sí, es la misma bruja adolescente cuidada por sus tías y un gato parlante, aprendiendo a utilizar sus poderes, pero ni el escenario ni el tono de cómic y serie televisiva tienen nada que ver. Lo que Roberto Aguirre-Sacasa ha hecho, como él mismo explica en la introducción del libro, es prolongar el estilo que marcó con El más allá con Archie pero un poco más en serio, transmitiendo la idea de que esto que tenemos entre las manos es algo así como una serie de televisión de los años 60, una Embrujada, pero sin la comedia evidente que se desprende de este tipo de productos, incluyendo la propia Sabrina televisiva. Los referentes de Aguirre-Sacasa, los que menciona en esas líneas con las que abre el volumen, son tan ambiciosos que casi obligan a afrontar la lectura con algo de cuidado. Pero el resultado es bastante satisfactorio, prueba de que el tono que El Torres da a sus cómics de terror es una guía a seguir. Y es que en Sabrina se ve que Las brujas de Westwood (aquí, su reseña) era un muy buen camino a seguir, aunque para Aguirre-Sacasa esta sea una influencia inconsciente o incluso desconocida.
Segunda advertencia. Este primer volumen de Las escalofriantes aventuras de Sabrina es justo eso, un primer volumen. Aguirre-Sacasa no solo no agota la historia, sino que nos deja con un fantástico cliffhanger, de esos que tan bien sientan cuando estamos dentro de las fronteras del terror. Porque Sabrina, hay que decirlo con toda la claridad del mundo, es un tebeo de terror. Al fin y al cabo, lo que hace el escritor con esta historia de origen es mostrarnos lo que lleva a nuestra protagonista a convertirse en una bruja de pleno derecho al cumplir los 16 años, y eso implica conocer y explicar la cultura de brujería de la adolescente y de su familia. La naturalidad con la que Aguirre-Sacasa utiliza elementos del terror más genuino de los cómics de los años 50 y 60 es fascinante, porque lo actualiza en muchas maneras, para que el lector de hoy acepte el cómic con facilidad, pero sin abandonar un espíritu clásico que se culmina con la aparición original de su villana como complemento de estas páginas. Si este tebeo no es a Sabrina lo que la reinvención de Mark Waid (aquí, reseña de su primer volumen) es a Archie, la verdad es que no le queda demasiado para alcanzar esa consideración. Y eso sin olvidar que estamos ante una serie de protagonista adolescente, con todo lo que eso supone a la hora de escoger temas y de retratar a sus actores.
Al buen tono de la serie ayuda mucho el fantástico dibujo de Robert Hack. A su versatilidad habitual añade dos elementos que hacen de Las escalofriantes aventuras de Sabrina una serie especial. Primero, el simple hecho de ocuparse de las páginas interiores en su totalidad, con una extensión que no es frecuente en su trabajo. Y después porque él mismo pone el color, dándole un aspecto único al dibujo. Sentir irrealidad con un dibujo realista en una historia de brujas es algo bastante destacable, y es justo lo que consigue Hack, quizá más con el color que con el propio dibujo, aunque también con su trazo. Un súcubo sin rostro o un aquelarre iniciático se aceptan con la misma naturalidad que una pareja de adolescentes en un coche debatiendo sobre cuándo deben mantener su primera relación sexual. El de Aguirre-Sacasa y Hack es un terror de ese que no se regodea en las vísceras para asustar, aunque alguna secuencia tiene cercana a ese terreno, y por eso es tan fácil entrar en este mundo, del que no salimos ni con la delirante participación de Betty y Veronica, los eternos amores de Archie, ni tampoco siendo conscientes por ello de que estamos en Riverdale, escenario de tantas historias divertidas. Sabrina no lo es, ni quiere serlo. Pero lo que sí quiere ser por el momento lo consigue con muchísima eficacia.
El volumen incluye los cinco primeros números de Chilling Adventures of Sabrina, publicados originalmente por Archie entre octubre de 2014 y mayo de 2016. El contenido extra lo forman una introducción de Roberto Aguirre-Sacasa, las portadas originales de Robert Hack, Steve Downer, Francesco Francavilla y J. Scott Campbell, y una galería de bocetos de Hack.
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