Guion: Alejandro Jodorowsky.
Dibujo: Jérémy.
Páginas: 56.
Precio: 17 euros.
Presentación: Cartoné.
Publicación: Mayo 2018.
A Alejandro Jodorowsky no se le puede negar una enorme capacidad para encontrar historias desde ópticas muy diferentes entre sí. En Los Caballeros de Heliópolis, serie de cuatro álbumes que arranca con Nigrido, la obra en negro, nos plantea una suerte de ucronía pseudofantçastica en torno a la figura de Luís XVII de Francia, en lo que parece que se convertirá en el relato de su ascenso al trono. La historia, la intriga palaciega y la más pura invención se mezclan en un relato sugerente y dinámico, que se desarrolla sobre todo a modo de flashback para contarnos el nacimiento del futuro monarca y cómo esquivó la guillotina que sí se llevó por delante a sus padres. No hace falta ser un erudito en historia para entrar de lleno en la propuesta de Jodorowsky ya desde la primera escena, delirante en todo momento, pero muy bien ejecutada, como todo el cómic, por Jérémy. Es el preludio de lo que está por venir, el primer cuarto de un relato que no duda en fusilar algunos clásicos pero que a la vez sabe moverse en escenarios que nada tienen que ver con la precisión de los libros de texto y con el siglo XVIII que podríamos encontrarnos en el clásico cómic histórico francobelga. El equilibrio entre ambos mundos suele ser la clave de tebeos de esta naturaleza, y Jodorowsky es perro viejo como para alcanzarlo sin demasiados problemas.
Es verdad que este primer cuarto de la historia deja muchas cosas en el aire, porque la historia que de verdad nos va a contar Los Caballeros de Heliópolis es la que se intuye en las primeras páginas, mientras que lo que nos ofrece fundamentalmente Nigrido, la obra en negro, es un relato de origen que bien podría haberse contado de una manera más breve o incluso en un álbum aparte si la serie tuviera éxito. Pero vista de una manera más o menos independiente funciona con mucha precisión y deja momentos muy interesantes, desde la manera en la que Luís XVI consigue fecundar para ofrecer a Francia un heredero y algo más por su lujuria, al menos hasta que su devenir cambia por completo, hasta el portentoso combate de habilidad que vemos en el tercio final para deleite de Luís XVII. Puede dejar una sensación de que algunas escenas son algo inconexas, porque al final Jodorowsky abarca un gran espacio de tiempo, con sucesos muy trascendentes, y tiene que dejar sentadas las bases de lo que necesita para el futuro, pero en general el ritmo que tiene Nigrido compensa con creces esas pequeñas faltas. Y con los personajes, porque casi todos están descritos con una precisión tremenda, aunque sea con breves pinceladas y poco espacio, aprovechando tópicos en algún caso pero siempre con la habilidad de hacer que encajen en la historia.
Jérémy, además, hace un trabajo brillante para dar forma a este universo, con el imprescindible trabajo de documentación que nos traslada con tanta facilidad y eficacia al siglo XVIII, pero también dando a los personajes el carisma necesario, también la caricatura cuando se necesita, y aportando una estética ucrónica más que meritoria cuando se adentra en el mundo de las sociedades secretas que dan pie a la historia. Jérémy es detallista y minucioso, coreografía bien la acción, aprovecha las escenas de sexo y las de intriga palaciega, y firma un buen trabajo, que se ajusta sin problema a las necesidades de Jodorowsky. No es fácil medir, no con sólo un cuarto del trabajo ya leído, definir si la ambición de Los Caballeros de Heliópolis puede estar a la misma altura que la de las grandes obras de ciencia ficción de su escritor. Probablemente no, pese a la audaz elección de Luís XVII para protagonizar el relato. Pero tampoco nos hace falta esa cara de medir a estas alturas. Nigrido, la obra en negro funciona como lo que es, como la primera pieza de lo que está por venir, y lo hace por la sinceridad con la que va aprovechando tonos, géneros, escenarios y personajes. Promete. Y eso también implica que el segundo álbum tendrá que dar algo más para mantener la confianza que Jodorowsky y Jérémy se han ganado en esta primera entrega.
Glénat publicó el primer álbum de Les chevaliers d’Héliopolis, Nigredo, l’oeuvre au noir, en mayo de 2017. No tiene contenido extra.
En nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.