Guion: Alex de Campi.
Dibujo: Fernando Ruiz.
Páginas: 144.
Precio: 18 euros.
Presentación: Cartoné.
Publicación: Junio 2018.
Si es que con el título está ya todo dicho: Archie vs. Depredador. Mira que hay opciones locas para unir mundos de ficción en las historias más salvajes, bizarras y atrevida, y que Archie se ha llevado la palma en este rocambolesco mundo de los crossovers, ¿pero Archie vs. Depredador? Genial, absolutamente genial. Ver a Archie, Betty, Veronica y los demás de la pandilla tratando de salvar sus vidas ante un Depredador en una historia que no necesita estar anclada en ninguna continuidad y en la que Alex de Campi y Fernando Ruiz han hecho, literalmente, lo que les da la gana para lograr una historia divertida, que consigue ese imposible de conectar con los potenciales lectores de las dos franquicias que utiliza y que sabe añadir la diversión que necesita Archie al baño de sangre imprescindible para Depredador. Solo de imaginar cómo ha debido de ser la creación de un tebeo tan anómalo e imposible como este ya podemos anticipar que el resultado de pasar por estas páginas es desternillante y gozoso. Es como si, de repente, el espíritu asesino de Juego de tronos aterrizara en Riverdale de la mano de nuestro siniestro alienígena que no, no es menos siniestro con la simpática forma de dibujarle que tiene Ruiz. Escritor e ilustrador se desatan, se olvidan de los límites y nos dejan muertos de risa. Parece fácil, ¿verdad? Pues no lo es.
Por eso hay que darle a tebeos como este (¿hay otros tebeos como este…?) el mérito que tienen. Ni va a cambiar el mundo de las viñetas, ni llamará la atención de medios y webs que no tengan el cómic como prioridad. Tampoco romperá récords de venta ni marcará tendencia en el futuro. Pero es condenadamente divertido. Como ese es el objetivo, De Campi tiene claro que la base tiene que ser Archie. Depredador no es divertido. De hecho, plantear una historia divertida de Depredador roza el sacrilegio. Pero sumándole al mundo de Archie, la cosa cambia. De Campi lo sabe y lo hace muy lentamente, casi imitando los pasos que siguió John McTiernan en la primera película de la criatura alienígena, la que protagonizó Arnold Schwarzenegger. Una visión de infrarrojos por aquí, un sonido extravagante por allá… Pero con Archie y sus amigos de vacaciones, con Betty y Veronica viviendo su enésimo duelo de gatas y un escenario que, pese a lo rocambolesco que es, nos lo creemos sin problemas. Una vez hecho eso, el Depredador va cogiendo protagonismo y convirtiendo el tebeo en el clásico juego de ver quién sobrevive a su cacería. Una cacería desternillante en la que, como decíamos antes, no hay fronteras ni conviene encariñarse demasiado con ninguno de los personajes a los que, qué cosas, ya queremos desde hace mucho tiempo.
Y ahí es donde entra el dibujo de Ruiz. Clásico, a la manera de Archie. Encajaría perfectamente en la tradición del personaje, la anterior a que Mark Waid y Fiona Staples revolucionaran la franquicia con la nueva serie (aquí, reseña de su primer volumen). Y lo que resulta increíble, ingenioso y elogiable está en que en este desenfadado estilo cartoon consigue hacer que entre sin problemas una de las criaturas más populares y violentas del cine de ciencia ficción de las últimas décadas. Casi nada. La manera en la que incluso sus apariciones se pueden disfrutar con humor es inverosímil. Y eso merece palabras de elogio hacia un autor que podía tener, digamos, más accesible la parte de Archie pero que seguro que se ha tenido que romper la cabeza para dar con una manera de que no nos chirríe el Depredador en ese estilo. No es ninguna exageración decir que estamos ante uno de esos tebeos que merece la pena leer, aunque sea con el ceño fruncido, aunque sea con una mueca de extrañeza y aunque antes de entrar en sus páginas echemos pestes de su irreverencia. De Campi y Ruiz han creado algo único, raro de narices y alocadamente entretenido. Ellos y las editoriales son tan conscientes de su locura que añaden crossovers adicionales de una página entre Archie y Dark Horse porque saben que los planetas no se alinean tan fácilmente como para repetir esta genialidad.
El volumen incluye los cuatro números de Archie vs. Predator, publicados originalmente por Dark Horse entre abril y julio de 2015. El contenido extra lo forman una introducción de Roberto Aguirre-Sacasa, las portadas originales de Fernando Ruiz, Dan Parent, Gisèle, Andrew Pepoy, Eric Powell, Francesco Francavilla, Coleen Coover, Darick Robertson, Dennis Calero, Patrick Spaziante, Robert Hack, Dustin Nguyen, Kelley Jones, Paul Pope, Faith Erin Hicks, Joe Quinones, Tim Seeley, Richard P. Clark, Rich Koslowski, y un portafolio con diseños y el modo de trabajo de Fernando Ruiz.
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