Editorial: Norma.
Guion: Kieron Gillen.
Dibujo: Kate Brown, Tula Lotay, Jamie McKelvie, Stephanie Hans, Leila del Luca, Brandon Graham.
Páginas: 192
Precio: 19 euros.
Presentación: Rústica.
Publicación: Febrero 2018.
Hay dos sensaciones que confluyen en The Wicked +The Divine desde su primer número. Por un lado, es una serie compleja. Kieron Gillen lanza una propuesta arriesgada que ya conocen quienes hayan leído los dos primeros números de la serie (aquí y aquí, sus reseñas), la historia de doce dioses que regresan al mundo de los mortales durante dos años y con la forma de ídolos juveniles de nuestros días. Hay tantas posibilidades a explorar en ese planteamiento, que se entienden volúmenes como este tercero, casi por momentos aparentemente desconectados de la historia central. Y no, no es una lectura fácil precisamente porque hay en la serie mucho más de lo que se ve en la superficie y seguramente de lo que podemos controlar en este punto preciso de la narración. Por otro lado, es una serie absorbente. Es impresionante la forma en la que Gilen se acerca a cada uno de sus personajes, en la que se van sucediendo los acontecimientos y en la que cada instante parece tener la misma importancia por separado que la historia de fondo en su conjunto. Se echa en falta a Jamie McKelvie, aquí ilustrador de solo uno de los números que contiene el volumen, porque le había dado a la serie un estilo inconfundible, y quizá por eso en algunos momentos es una entrega más compleja de asimilar. Pero la serie sigue funcionando como un tiro.
Hay un episodio que define muy bien The Wicked +The Divine, el decimotercero, el segundo que incluye esta entrega. La historia de Tara, la forma en la que se plasma esa compleja mezcla de idolatría y odio escupido en las redes sociales, el estrellato visual y de espíritu, y la muy meditada relación entre todos estos revividos dioses, todo está contenido de una manera espectacularmente brillante en estas páginas. Es una muestra casi perfecta de todas las aspiraciones de la serie y de lo que Gillen es capaz de hacer con la alocada idea que da forma a su espléndida creación. Este número muestra que cada segmento de The Wicked +The Divine tiene fuerza por sí solo pero que también forma parte de un todo complejo, ambicioso y que se está desarrollando por caminos difíciles de anticipar y que, además, juegan con la mezcla de géneros de una manera notable. No es, ni mucho menos todo lo que podemos destacar de este tercer volumen, pero sí una definición magnífica de la serie. Guilen nos da una nueva entrega brutal en muchos aspectos y que sabe aprovechar las posibilidades que ofrece cada uno de los personajes. No hay puntada sin hilo en estas páginas, aunque por el momento en ángulos casos cueste llegar a las conclusiones que busca el escritor. Es lo que tiene asomarse a una historia tan bien hilada y tan original.
Como hemos dicho, McKelvie no se ocupa de todo el volumen como hizo en los dos primeros, y eso de alguna manera acentúa la sensación de que estamos ante un número de cierta transición. Cierta, pero no más. Y como cada segmento cuenta con un ilustrador diferente, también se potencia la idea de que esto pueda ser una lectura algo más independiente en algunos aspectos. Pasa con el mencionado número centrado en Tara, dibujado con brillantez por Tula Lotay, también con el resto de colaboradores, Kate Brown, Stephanie Hans, Leila del Luca y Brandon Graham. Lo que está claro es que el volumen descoloca en lo visual de una manera distinta a la de las entregas precedentes, porque la apuesta es cambiar de estilo. Radicalmente incluso, como evidencian las páginas finales de Graham, probablemente el más distinto de los ilustradores que aparecen en estas páginas. Bien visto, The Wicked + The Divine tiene desde el principio la pretensión de descolocar al lector y esta es una forma como cualquier otra de hacerlo. Y también de añorar a McKelvie mientras disfrutamos de sus momentáneos relevos. Sí, es una serie extramente cautivadora esta, sin duda, y sigue siendo difícil hasta explicar el porqué. Pero aquí seguimos, tres entregas ya y las mismas ganas de volver a este universo.
El volumen incluye los números 12 a 17 de The Wicked + The Divine, publicados originalmente por Image entre julio y diciembre de 2015. El contenido extra lo forman las cubiertas originales de Jamie McKelvie, Kate Brown, Tula Lotay, Grimes, Stephanie Hans, Leila del Luca y Brandon Graham, y un portafolio sobre el proceso del cómic.
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