Guión: Pato Mena.
Dibujo: Pato Mena.
Páginas: 72.
Precio: 12,95 euros.
Presentación: Cartoné.
Publicación: Julio 2018.
La viñeta cotidiana hace mucho tiempo que está de moda. ¿Pero acaso no lo ha estado en algún momento? Si así ha sido, desde luego es difícil recordar un momento en el que no nos invadieran los pequeños relatos de muy distintos autores para hablar de esas pequeñas cosas de la vida con las que cualquiera se puede sentir identificado. Es un amplio estante en las librerías de cómic actuales, porque son muchos los autores que han visto ahí un filón más o menos fácil con el que conectar con el lector. El nexo que busca Pato Mena en Ese momento es original, está precisamente en el instante fugaz en el que sucede algo y nos damos cuenta de ello. Parece raro, pero en cuanto arranca el libro nos damos cuenta de que no lo es. Tanto da que sea un momento en sociedad o uno en el que sólo tenemos nuestra propia compañía, lo divertido está en lo fácilmente que nos reconocemos en algunos de estos momentos. En muchos, en realidad. Lógicamente, cuando estamos hablando de una colección de 56 gags, los habrá más y menos logrados, más y menos próximos a nuestra propia experiencia vital, pero en todos ellos es bastante fácil ver lo cotidianos que resultan, queramos o no admitir(nos) que nos ha sucedido algo parecido. En su intrascendencia, en su ligereza, es donde está el secreto de las sonrisas que despierta con gran facilidad este pequeño volumen.
Mena hace del trazo deslavazado que nos enseña el estilo con el que quiere construir estas viñetas: personajes sencillos, caricaturas evidentes, motivos cómicos que se entienden con facilidad y un toque muy desenfadado para que su lectura sea rápida y comprensible de una manera eficaz. Su idea es que el humor sea directo, nunca supera las cuatro viñetas por página porque la conexión con Ese momento tiene que ser inmediata. Si no surge de primeras, es inútil buscarlo. Es como el sentido de un chiste oral, si nos paramos a explicarlo será más difícil que los haga reír. Pero si conseguimos asimilar el humor de Mena a la hora de mostrar lo que él llama su «colección personal de momentos que, pura casualidad, es casi igual a la tuya», va a ser difícil que no cerremos el libro con una sonrisa en la cara y pensando a quién podemos prestarle este volumen para que asimile, también, lo universales que son algunos de estos instantes que ha recogido el lector. Una buena dosis de humor nunca viene mal, y cuando es tan bienintencionado como el de Mena, menos todavía. Sobre todo, porque, en el fondo, da la sensación de que podría haber dos, tres o cuatro libros más como este, recogiendo las tiras de Internet, sin que se perdiera la frescura que tienen sus ideas y la diversión que emana de muchos de esos momentos que forman parte de la colección de chistes del autor.
El volumen no tiene contenido extra.
En nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.