Guión: Scott Snyder, Brian Azzarello.
Dibujo: Greg Capullo, Jock.
Páginas: 160.
Precio: 16,95 euros.
Presentación: Cartoné.
Publicación: Mayo 2018.
Hacía mucho tiempo que Batman, como serie, no se veía en la tesitura de tener que explicar casi desde cero las motivaciones de su protagonista, algo que deriva del carácter icónico del personaje y el amplio conocimiento que cualquiera, lector de cómics o no, tiene sobre él. En este caso, además, son dos personajes principales a explicar de nuevo. Bruce Wayne ya no es Batman ni recuerda serlo, en otro de esos movimientos de consecuencias imprevisibles que tanto le gustan al cómic de superhéroes norteamericano. Y el comisario Gordon es quien está bajo el traje de un nuevo Batman que ha de actuar dentro de la Ley, coco ya se vio en un anterior volumen, Héroes sangrientos (aquí, su reseña). Pero después de verlo ahora toca entenderlo, del mismo modo que hizo Scott Snyder con el Batman de siempre al retroceder a su origen apenas un año después del arranque de los Nuevos 52. ¿Cómo y por qué acepta Gordon convertirse en el nuevo Batman? Y lo que a lo mejor es más trascendente, ¿por qué Bruce pertenece ajeno a su pasado como el protector de Gotham? Es curioso que el relato más propicio a encadenar tie-in con otras series sea el que más se cierre en cuanto a sus personajes protagonistas, pero al menos la elección de Snyder hace que no se le escape un relato ya de por sí imposible y que acepta su propio carácter transitorio como parte del mismo.
Lo que consiguió La muerte de Superman (aquí, su reseña) en su momento es que mucha gente creyera que realmente habían acabado con la vida del Hombre de Acero, aunque esa sensación fuera más palpable fuera del mundo del cómic que dentro del mismo. Esa ingenuidad ya no existe en nuestros tiempos. Podemos entretenernos más o menos con las andanzas de Gordon como Batman o con el redescubrimiento de un Bruce Wayne que ya no está atenazado por el dolor que arrastra desde el asesinato de sus padres. Pero Batman es otra cosa, y encima tienen la valentía de recordárnoslo, de traer de nuevo las sensaciones de ver al Caballero Oscurode siempre, con un número de relleno aparente y que al final es el que más se disfruta, con Snyder colaborando en la historia con un Brian Azzarello que aporta un claro toque noir que se agradece mucho. Ese es el Batman que casi todos celebramos, el que queremos ver. Lo curioso es que el periplo de Gordon como Batman tiene mucho más interés cuando se está planteando si debe aceptar el ofrecimiento, cuando piensa dónde puede ser más útil para Gotham, si con su gabardina de siempre o con el traje de orejas puntiagudas y, ahora, un contundente armamento tecnológico pesado. En esas dudas es mucho más fácil reconocer a Gordon que con su rapado pseudomilitar y su pose algo forzada de superhéroe.
Con todo, el dibujo nos recuerda que Batman, en este punto, quiere ser por encima de todo una serie muy vistosa. Greg Capullo ya ha dado muestras de sobra de lo bien que se le da no sólo retrata a Batman, sino también el seguir a Snyder por todos los a veces alocados caminos que siguió en la serie. Y en este caso sucede lo mismo. Es asumible que muchos lectores no terminen de entender a este Batman, pero su espectacularidad visual está fuera de toda duda. Capullo abraza una versatilidad evidente cuando se ve obligado a moverse en un ambiente que no es el del Batman de siempre, sino el de Robocop (hasta Snyder se permite un guiño en ese sentido en los diálogos). Jock es quien nos devuelve a la realidad más clásica en ese intermedio de la historia central, pero es Capullo quien lleva la voz cantante en este volumen como ilustrador de la historia central. En ese sentido, sabemos lo que nos vamos a encontrar, porque Snyder y Capullo se entienden muy bien y se compenetran aún mejor. Es obvio que habrá recelos por parte de los lectores más clásicos y los más reacios al cambio, pero en esta ocasión tienen razón. Poner a Gordon como Batrman es un movimiento valiente, pero que al mismo tiempo dilapida buena parte del potencial del personaje, y pone a este cómic en peligro de convertirse solo en objeto de debate y no en la pieza de entretenimiento que debía ser.
El volumen incluye los números 41 a 45 de Batman, publicados originalmente por DC Comics entre junio y octubre de 2015. El único contenido extra son las cubiertas originales de Greg Capullo, Jock, Sean Murphy, Dan Hipp, Ant Lucia, Tony S. Daniel y Andy Kubert.
En nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.