Guión: Tony Millonaire.
Dibujo: Tony Millonaire.
Páginas: 112.
Precio: 15,50 euros.
Presentación: Rústica con solapas.
Publicación: Abril 2018.
No sorprenderá a nadie que proclamemos, una vez más, que hay cómics inclasificables que cobran vida de una manera en la que resulta difícil trazar paralelismos o, siquiera, parecidos. Billy Avellanas es uno de esos cómics, y eso es algo que tendría que quedar claro ya desde el título, e incluso aunque la contraportada entre en ese juego de buscar criaturas extravagantes, deformes y peculiares a las que se asemeja el protagonista de este tebeo de Tony Millonaire. Lo que parece claro es que, si hay un referente para su autor, ese es Pinocho. No solo por ser como es, aunque su creación diste de los hermosos objetivos de Gepetto a la hora de construirse un hijo, sino también por algún episodio de su viaje. La historia que resulta de todo esto es sugerente, incluso cuando juega a contarnos cosas extrañas, muy, muy extrañas, y quizá eso mismo contribuya con fuerza a que estemos ante uno de esos cuentos para adultos que se leen con una ceja encorvada, pero aceptando las reglas del autor con naturalidad y la rareza inherente al escenario como si lo estuviéramos viendo con nuestros propios ojos. No es un cómic fácil, ni siquiera dentro de esa categoría de cuento oscura en la que entra pero con sus particularidades especiales, las de una obra muy personal, pero resulta satisfactorio por la imaginación que vuelca el autor en sus páginas.
Tras lo dicho, es obvio que Billy Avellanas es uno de esos monstruos encantadores que llenan la fantasía contemporánea. Su fealdad física es comparable al grado de tortura que lleva en su alma, y su ingenuidad es propia de un niño, una mezcla que hace que el viaje esté cargado de empatía. Millionaire, en ese sentido, no tiene que inventar nada, porque todo está en el arquetipo del que se vale. Eso sí, ahí acaba todo lo previsible que puede haber en la obra. El autor rebusca en escenarios que podrían valerle a Neil Gaiman y los retuerce de mil maneras, hasta conseguir que esto parezca el viaje de El principito pero pasado por una batidora emocional distinta. No podemos evitar las comparaciones, no, porque eso es lo que nos provoca una obra tan distinta como esta. Lo es en casi todo, por mucho que se puedan trazar paralelismos. Y lo es, además por ambición propia. El que nos cuenta Millonaire es un viaje extraño, a veces imposible, pero del que se puede decir sin problema que tiene atrapado al lector de principio a fin, desde que unos ratones crean a Billy para que les ayude a librarse de la mujer que trata de cazarlos hasta que se gana la amistad de una niña casi tan peculiar como el propio protagonista. A Millonaire le sobra imaginación para crear personajes asombrosos y llevarles a lugares impresionantes.
Esa misma imaginación viaja con fluidez de su cerebro a su mano para que su pluma, porque esa es su herramienta de trabajo, dibuje con una soltura y un detalle que asombran. Es verdad que el diseño de sus personajes humanos, o humanoides como el propio Billy, tienen un aspecto muy personal, esa es la parte más difícilmente asimilable en el primer golpe de vista del trabajo de Millonaire. Pero el envoltorio es tan extraordinario y sabe dar tanto valor a cada una de las líneas con las que construye los escenarios, los lugares, los fondos y los detalles, que al final la rareza se convierte en una ventaja más. El dibujo es fascinante, nos invita a sentirnos dentro de un mundo de fábula adulta y a vivir cada episodio de este viaje como si realmente estuviéramos dentro de él. Con tebeos como Billy Avellanas, si es que definitivamente podemos concluir que tiene cabida en alguna suerte de categoría, se tiene la sensación de que, guste más o menos, la experiencia no es en balde. No es un cuento tópico ni tampoco una ida de olla sin sentido. No es provocador, pero tampoco complaciente. Lo que sí es, un tebeo de los que merece la pena leer y disfrutar, aunque quizá precise de una segunda lectura para comprender todo lo que Millonaire quiere contarnos y todo lo que hace de este un tebeo tan especial.
Fantagraphics publicó originalmente Billy Hazelnuts en abril de 2006. El libro no tiene contenido extra.
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