Guión: Amy Chu.
Dibujo: Carlos Gómez, Marcio Fiorito.
Páginas: 176.
Precio: 16,95 euros.
Presentación: Cartoné.
Publicación: Junio 2018.
Un recurso bastante habitual de la narrativa de fantasía es sacar a un personaje de su entorno más habitual y llevarle a nuestro aquí y ahora. Para el cine, era una buena manera de abaratar los costes de una gran producción en un entorno extraño y diferente. Masters del Universo (aquí, su crítica) El señor de las bestias 2… Ejemplos hay de sobra. Y esos ejemplos son los que nos dan la mejor pista de lo que es esta nueva etapa de Red Sonja. Su enfrentamiento con Kulan Gath da con sus huesos, su carne y su escueto bikini metálico en las calles del Nueva York presente, con lo que resulta evidente que Amy Chu se va a centrar en el lógico choque cultural que se produce cuando una guerrera hyrkania semidesnuda se encuentra en la ciudad que nunca duerme por arte de magia, y esa frase hecha esta vez es más que adecuada. Hay unos cuantos tópicos en A mundos de distancia, que así se titula esta primera entrega de la serie, pero son tópicos con los que uno se lo pasa francamente bien, incluso con los más sexistas precisamente porque se utilizan desde un punto de vista en el que la mujer, Sonja, tiene el control de la situación y el poder sobre todos los hombres y mujeres en escena. Con Red Sonja siempre parece fácil pasarlo bien, y Chu, además de una historia para el disfrute, nos deja un comienzo de algo que huele a la serie de animación de Dragones y mazmorras.
Lo más divertido de Sonja no que sea una mujer escultural, ni tampoco el vestuario surgido de la fantasía sexual más obvia (aspecto del que tampoco hay por qué renegar a pesar de estos tiempos tan políticamente correctos en los que vivimos). Lo que destaca es que es una mujer valiente, osada y descarada, incluso arrogante, lo es en la batalla contra las más variopintas criaturas y enemigos superiores en físico o número, lo es en sus momentos de ocio y en su desmesurado consumo de cerveza, y lo es, por supuesto, con los hombres. Red Sonja no necesita ser un manifiesto feminista porque cuando se va más allá de la superficie se ve con claridad un personaje moderno y bien trazado. Chu se lo pasa bomba con ella en los dos sentidos, en el de fantasía más desbocada y en ese choque de costumbres que provoca su viaje en el tiempo. La excusa para llevar a la diablesa a la Nueva York de nuestros días no solo está bien traída, sino que además solventa el problema más cotidiano que puede afectar a la aceptación de la propuesta, y es que Sonja habla una lengua muy distinta a las nuestras. Pero Chu acierta con ese contexto para así poder centrarse en la acción. Hay mucha, buena, y en la que se maneja la escritura con mucha imaginación y con muchos referentes, los ya mencionados y algunos más que el lector versado encontrará sin problema.
El dibujo de este primer volumen de Red Sonja se suma a las razones por las que merece la pena entrar sin miedo en esta mezcla de espada y brujería con escenarios modernos. Carlos Gómez, con la ayuda de Marcio Fiorito en los dos últimos números, realiza un buen trabajo, sobre todo porque entiende que la clave para contar una buena historia de un personaje conocido como es este radica, en primer lugar, en el acierto al retratarla. Su Sonja cumple con creces con los dos requisitos necesarios, físicamente es irreprochable, se ve en sus líneas a la fiera guerrera y a la imponente mujer, pero también destaca a la hora de potenciar la descarada personalidad de la que hemos hablado. Trazando un símil con el mundo del juguete, la Sonja de Gómez no es una muñeca, sino una figura de acción, y lo es porque encaja en el pin up pero también en las escenas de combate. ¿El envoltorio? Muy profesional y logrado, sea a la hora de mostrarnos brevemente el mundo originario de Sonja en las primeras páginas de la aventura, por supuesto la Nueva York que tan bien conocemos, y también el reparto de secundarios que sustentan este arco argumental, empezando por el villano. De lo que se trata es de sentirnos como si fuéramos con Sonja en la moto que aprende a conducir. Y eso lo sentimos en todo momento. Buena adrenalina, notable diversión.
El volumen incluye los números 0 a 6 de Red Sonja, publicados originalmente por Dynamite entre diciembre de 2016 y junio de 2017. El único contenido extra son las portadas originales de Nick Bradshaw, Brandon Peterson, J. Scott Campbell, Giuseppe Camuncoli, Mel Rubi, Mike McKone, Jonboy Meyers, Jason Meents, Ben Caldwell, Charles Paul Wilson y Carlos E. Gómez.
En nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.