Guión: Jeph Loeb, Joe Kelly Stuart Immonen, Mark Millar y Mark Schultz.
Dibujo: Mike McKone, Jackson Guice, Ed McGuinness, Doug Mahnke, Stuart Immonen, Germán García, Kano.
Páginas: 248.
Precio: 25 euros.
Presentación: Cartoné.
Publicación: Febrero 2018.
Ahora nos parecerá una tontería, pero en su momento se habló mucho del efecto 2000, de los problemas que podían producirse en los sistemas informáticos de todo el mundo con el cambio de dígito, del cataclismo que esto iba a provocar en la sociedad tal y como la conocemos. Sí, una exageración en toda regla que quedó en nada pero que copó titulares durante mucho tiempo. Así que es algo normal que el cómic de superhéroes encontrará ahí un marco para contar una buena historia apocalíptica. Final del juego, comienzo de El nuevo milenio, se enmarca en ese contexto, aunque al final se diluye para contarnos no sólo el enésimo enfrentamiento entre Superman y Brainiac, sino uno más que tiene a Lex Luthor entre ambos. La habilidad de los escritores hace que estemos siempre ante un tebeo entretenido y de lectura fácil, pero sí queda cierta sensación de que se pierde la oportunidad de hacer algo un poco diferente y que el escenario permitía. Eso sí, como compendio de universo de Superman es casi modélico, gracias al notable arranque del libro a cargo de Jeph Loeb y Mike McKone, y al posterior uso de los personajes ya mencionados y, cómo no, a la plantilla del Daily Planet, empezando por una Lois Lane que sirve además de nexo con el lado más familia de Clark, el que tiene que ver con sus padres terrestres adoptivos.
La esencia de todo esto, y además el gran regalo que deja Loeb a los guionistas que le siguieron, está en ese primer número del libro, uno narrado por Lois, personaje que siempre ha merecido un papel más relevante como cronista de las aventuras de Superman. Loeb firma tres números muy completos, en los que utiliza a Mongul como villano pero en los que se adentra en terrenos más que interesantes que atañen al Daily Planet. Los recuerdos de Lois y los dilemas de Jimmy por una foto que no tendría que haber sacado y que desvela el secreto mejor guardado de Superman sirven a Loeb para crear algo francamente interesante con lo que combinar la acción. La historia que sigue, la que se centra en el salto al año 2000, parece más obra de Joe Kelly por tono y por temas, además de por el salto en la escala de la violencia, aunque sea de un tono más bien clásico. El hecho de que sea un crossover entre las diferentes series del Hombre de Acero hace que sean varios los equipos creativos y que su apuesta sea por una acción más desenfrenada, pero el buen ritmo que tiene hace que el resultado al menos cumpla. Sin alardes, no cubre todas las expectativas, retoma conceptos que no se sabe bien si alguien quería que se recuperaran y no termina de dar la sensación de ser ese enfrentamiento definitivo que tendría que ser, pero tampoco disgusta.
McKone acompaña bien a Loeb en los primeros números para entender esa doble faceta de la que nos habla Loeb, la de las peleas en el espacio acompañado de Mongul pero también el lado más personal de las vidas de Clark y Lois. A partir de ahí entramos en la rueda de rotaciones habitual de los eventos de las grandes editoriales americanas, aunque en este caso con un nivel considerable. Jackson Guice, con varios dibujantes de apoyo, opta por un realismo más marcado y ofrece un curioso contraste con la caricatura sería de Ed McGuinness, que siempre ha encajado francamente bien en Superman, como evidencian los números de Superman/Batman que hizo precisamente con Loeb (aquí, su reseña). Stuart Immonen, pese a manejar desde sus páginas un extraño Brainiac digital que probablemente fue una idea de la editorial para simbolizar el cambio de milenio, también contribuye lo suyo a la espectacularidad del volumen, y la mezcla entre Germán García y Kano para el número final parece moverse a medio camino de todo lo anterior. Siempre es divertido revisar lo que hacía un personaje Superman en una fecha tan señalada como el salto al 2000, que no al siglo XXI, y hay cosas más que interesantes en este libro. Pero Lois engancha más que Superman en estas páginas, y es gracias a Loeb, eso que quede claro.
El volumen incluye los números 151 a 154 de Superman, Superman Y2K, el 576 de Adventures of Superman, el 98 de Superman: The Man Of Steel, y el 763 de Action Comics, publicados originalmente por DC Comics entre octubre de 1999 y enero de 2000. El único contenido extra son las portadas originales de Phil Jiménez, Dwayne Turner, Ian Churchill, Jackson Guice, Ed McGuinnes, Stuart Immonen, Doug Mahnke y Germán García.
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