Guión: Cavan Scott.
Dibujo: Staz Johnson.
Páginas: 112.
Precio: 11,50 euros.
Presentación: Rústica.
Publicación: Noviembre 2017.
La televisión siempre ha sido una referencia para la cultura del entretenimiento, pero quizá nunca como ahora había tenido un prestigio tan alto. Eso hace que el cómic aumente las aproximaciones a sus títulos de éxito y explica la existencia de cómics como Vikingos. La serie nació en 2013 y prepara ya su sexta temporada, por lo que parecía inevitable tras el éxito inicial que hubiera nuevas formas de explorar su universo. El cómic de Cavan Scott y Staz Johnson salta precisamente ahí, a llenar huecos que la pequeña pantalla no aborda, con historias diferentes y con la sensación de que acaba siendo un buen producto para los seguidores de la serie televisiva. Quizá a los profanos les cueste entrar algo más, no por la historia, porque al fin y al cabo estamos ante un buen relato de acción y aventuras enmarcado en el particular mundo que da título a la serie, sino por los personajes, por las relaciones previas que hay entre ellos, por todo aquello que se va admirando a lo largo de los capítulos y que no se puede explicar en una breve descripción de los personajes en la primera página, antes de que la acción se desate y nos lancemos de lleno a conocer las andanzas de estos vikingos. Hacerlo sin prejuicios basta para pasar un rato entretenido, aunque asumamos desde el principio que faltan cosas si no se ha visto la serie.
En el fondo, hay mucho de manual en el trabajo de Cavan Scott. Y eso, aunque dicho así pueda parecer algo negativo, en el fondo es la fórmula para que el tebeo funcione hasta donde quiere hacerlo. No es la puerta de entrada ideal a Vikingos, pero tampoco quiere serlo. Su apuesta es la del complemento. Por eso, ni es una historia de origen ni tampoco se presenta de una manera clara como continuación de algo que ya hayamos visto. Es una buena narración que se mueve en dos escenarios diferentes, que además marcan una línea muy clara entre hombres y mujeres en la cultura vikinga. Y en las dos hay fortaleza y personajes interesantes. Es igualmente cierto que puede saber a poco si se buscan explicaciones más certeras de un universo completo en sí mismo, pero ese es el peaje que se paga cada vez que se compra una franquicia en lugar de escribir una historia desde cero. Vikingos, el cómic, tiene que satisfacer a los aficionados de Vikingos, la serie. Y eso es tan evidente desde la primera secuencia que, lógicamente, es una carga difícil de superar. Para entrar en Vikingos, incluso aunque el trabajo de Scott sea solvente, siempre va a ser mejor hacerlo a través de la televisión, y eso es un obstáculo muy difícil de superar por cualquier intento de seguir explotando una franquicia. No falla en lo que busca, pero lo que busca tiene sus límites reconocibles.
Es bastante palpable que Vikingos sigue un camino que, por ejemplo, han recorrido cómics como el de Hijos de la Anarquía (aquí, reseña de su primer número). Y eso se nota bastante en el dibujo de Staz Johnson. El ilustrador no se siente prisionero de la apariencia de los actores de la serie, aunque trata de salvaguardarla lo más posible. Eso afecta a alguna que otra viñeta pero en general no al cómic completo, que se desenvuelve con cierta soltura e independencia y que sobre todo sabe mostrarnos el mundo de referencia, aquí sí, sin necesidad de sentirse atado por lo que ya conocemos. Al fin y al cabo, la serie de televisión también aprovecha una cultura preexistente de la que Johnson sabe sacar lo que le interesa. No es el de Johnson un dibujo excesivamente complejo o que desborde épica por los cuatro costados, pero es lo suficientemente funcional como para salir airoso de la tarea. Vikingos no está pensado para enamorar, sino para complementar. No es un tebeo que resulte decisivo en su franquicia, pero sí complementa bien los objetivos de una serie de la que siempre va de la mano. Eso sí se puede apreciar en Deidad, que así se titula este debut en viñetas de Vikingos, que se trata de una miniserie que no miente en ningún momento sobre lo que se propone. Otra cosa es que eso sea suficiente para todo tipo de lectores.
El volumen incluye los cuatro números de Vikings: Godhead, publicados originalmente por Titan entre abril y junio de 2016. El contenido extra lo forman las portadas originales de Shane Pierce y de fotos de la serie y una entrevista del guionista con el creador de la serie, Michael Hirst.
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