Guión: Thierry Gloris.
Dibujo: Jaime Calderón.
Páginas: 48.
Precio: 16 euros.
Presentación: Cartoné.
Publicación: Marzo 2018.
Simplificando mucho, pero por un camino en el que seguramente no erraremos, Valois está llamada a gustar a todos los que disfrutaran de Isabel. La loba de Francia. La clave, obviamente, está en que estamos hablando de los mismos autores y del mismo tipo de cómic. Thierry Gloris y Jaime Calderón repiten como equipo creativo, y nuevamente nos aproximamos a un momento histórico de hace ya algunos siglos, en este caso con un relato que comienza en 1493. El parecido a priori es evidente entre ambas obras, aunque en realidad se acabe ahí. El cómic histórico francobelga se ha convertido en una suerte de categoría en la que caben historias muy diferentes. Cambian protagonistas y objetivos con respecto a Isabel, por mucho que el paralelismo sea tan obvio como necesario para entender las posibilidades que tiene esta serie que arranca con El espejismo italiano. Lo cierto es que son todavía pocas páginas para poder lanzar un juicio definitivo, pero hay mucho de exposición. Pasan muchas cosas, que nadie lo dude, pero Gloris está más pendiente de dar a Calderón razones para que nos siga demostrando lo extraordinariamente bueno que es dibujando tebeos históricos y de potenciar secuencias concretas antes que de cerrar una historia que tengamos claro hacia dónde nos va a llevar. De momentos, nos dejamos arrastrar.
De lo que se trata fundamentalmente en Valois es, además del gran marco histórico que se tiene que mover para que entendamos la Italia de finales del siglo XV, de ver la historia de dos personajes. Dos jóvenes, a los que no se puede calificar en un primer vistazo ni como amigos ni como enemigos, porque en el fondo son eso, jóvenes, que se dejan llevar por el momento y por lo que necesitan hacer para sobrevivir. Gloris sabe conjugar esas dos premisas, la general y la concreta, para que Henri y Blasco jueguen un papel importante en el drama que monta. Y sí, la época impone que hay amucho también de drama palaciego. Eso funciona francamente bien en El espejismo italiano y sirve para lanzar la historia hacia un ritmo más elevado de lo que suele ser habitual en el género. No es que Gloris prescinda, y perdón por el uso de la expresión porque en el fondo esto es algo mucho más viejo, del juego de tronos que hay en cualquier historia que afecte a los centros de poder político. Ni mucho menos. Hay mucho y muy bueno de eso, sobre todo en el tercio final de este álbum, que es cuando nos vemos abocados a la batalla que se va gestando durante las dos primeras partes. Pero sin sus dos protagonistas, y sin una protagonista más que se alza hacia el final, el contexto histórico no tendría el mismo valor.
Claro está, el hecho de contar con Jaime Calderón como dibujante obliga a otorgar a la obra un peso específico mucho más importante. Pocos autores contemporáneos saben zambullirse (y zambullirnos) con semejante facilidad en el relato histórico. Soberbio es el detallismo que tiene su trazo, la portentosa labor en la página con la que se ve su exigente trabajo de documentación. Porque hay formas y formas de acercarse a la historia, y la de Calderón es sencillamente modélica. Y ese realismo, además, no es para nada frío, porque sus personajes no posan sino que se mueven. No recitan sino que sienten. Y todo ello con una belleza espectacular, no solo en los personajes sino también en los escenarios, que Calderón construye de una manera meticulosa y exigente. El espejismo italiano es, en ese sentido, la obra que cabía esperar. Es un gran comienzo para Valois, porque no se limita a ser un capítulo introductorio y sabe avanzar la historia a buen ritmo, y ofrece el virtuosismo visual que causa todavía el mismo asombro que cuando Calderón empezó a asomarse al cómic francobelga con este tipo de relatos. Habrá que ver hacia dónde nos llevan Gloris y Calderón, pero de momento se hacen merecedores del voto de confianza que siempre exige un primer álbum de una serie, por mucho que sus obras precedentes nos inviten a confiar ciegamente.
Delcourt publicó el primer álbum de Valois, Le mirage italien en diciembre de 2017. No tiene contenido extra.
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