Otro mes que se nos va… y otro día festivo en el que tenemos que volver a la carga con Los 4 de CPT. El compromiso es que cada día 1 tengáis nuestra recomendación sobre los cuatro títulos que más nos han divertido, sorprendido o entusiasmado de entre todos los que hemos publicado en el mes recién finalizado, y que caiga en domingo o en festivo no nos lo va a impedir. Así que aquí estamos de nuevo.
Como siempre hacemos, queremos recordaros que pinchando en los títulos de cada uno de Los 4 de CPT seleccionados accederéis a la reseña completa que se publicó sobre cada uno de ellos. Y para buscar todas las entradas que ya hemos publicado en esta sección, si tenéis curiosidad por ver nuestras elecciones de meses anteriores, lo podéis hacer mediante Twitter con el hashtag #Los4DeCPT y por aquí en el blog, en nuestro buscador de categorías, el que tenéis justo al final de esta página y de la página principal, como “4 de CPT”.
Vamos a por ellos, estos son Los 4 de CPT de marzo:
Liga de la Justicia. JLI, de Keith Giffen, J. M. DeMatteis y Kevin Maguire (DC)Si nos hubieran dicho a mediados de los años 80, con la oleada de cómics de superhéroes adultos que encabezaron Watchmen o El regreso del Caballero Oscuro, que la serie del gran grupo de superhéroes del universo DC podía convertirse en una sitcom, no lo habríamos creído. Pero justo eso es lo que consiguieron Keith Giffen y J. M. DeMatteis, con dibujo de Kevin Maguire: risas de todo tipo. Y con Batman. Desde luego, un soplo de aire fresco de esos que merece la pena revisar de vez en cuando por su influencia posterior.
American Splendor. Los cómics de Bob y Harv, de Harvey Pekar y Robert Crumb (La Cúpula)Dos nombres espléndidos del cómic underground americano, unidos para contarnos sus cosas. Harvey Pekar y Robert Crumb, en una de las poquísimas ocasiones que este segundo ilustra relatos de otro escritor y bajo una cabecera mítica para este tipo de cómic, la de American Splendor. Pequeños pedazos de realidad y de extravagancia que, por definición, no son para todo tipo de públicos ni tampoco para cualquier momento de la vida, pero que siempre encontrarán lectores y huecos para ser disfrutados.
Horacio D’Alba, de Jérôme Le Gris y Nicolas Siner (Yermo)Aventura. Aventura de la de verdad, de la que siempre nos ha ofrecido el cómic francobelga. Eso es lo que encontramos en Horacio D’Alba, un tebeo que tiene el pasecto de los de siempre (y eso es un elogio) y que sabe ir de lo anecdótico, de la excusa que le sirve para contarnos la historia, a un conflicto mucho más grande en el que participan los protagonistas. Y, qué demonios, es una gozada ver duelos. Más aún, a profesionales de esa suerte de enfrentamientos. Bien por Jérôme Le Gris y Nicolas Siner.
Hellboy. Aquel mar silencioso, de Mike Mignola y Gary Gianni (Norma)Tiene que ser delicioso poder jugar con los juguetes de tipos con tanto talento como Mike Mignola. Y jugar con él, directamente un sueño hecho realidad. Es lo que hace Gary Gianni coescribiendo y dibujando Aquel mar silencioso, una nueva historia de Hellboy que nos demuestra que el personaje está lejos, lejísimos, de agotarse. Y que tiene margen para crecer haciendo homenajes tan hermosos como este a las grandes novelas de aventura marina a las que homenajea y llevándolas al terreno del terror y de la acción. Muy gozoso.