CÓMIC PARA TODOS

‘Dark Souls. El aliento de Andolus’, de George Mann y Alan Quah

Editorial: ECC.

Guión: George Mann.

Dibujo: Alan Quah.

Páginas: 112.

Precio: 11,50 euros.

Presentación: Rústica.

Publicación: Octubre 2018.

Cuando se adapta un universo preexistente, siempre existirá el debate sobre la fidelidad, sobre si la obra resultante contenta a los seguidores, si consigue atraer nuevos aficionados, si es respetuoso con el material original y si es lo suficientemente valiente como para ampliarlo y, por qué, mejorarlo. Dark Souls. El aliento de Andolus no se libra de ese juicio. Y sale bien parado a medias. Empecemos indicando que este cómic encuentra su base en el videojuego de 2011, pero que no sigue las mismas aventuras. Es algo diferente e inspirado en ese mundo. Por ese lado, bien, porque en el fondo, como se nota con más claridad en las adaptaciones de películas literales y poco arriesgadas que hemos tenido en los últimos tiempos, lo que pide el común de los lectores es algo que le pueda enganchar haya jugado o no a Dark Souls. George Mann, escritor de El aliento de Andolus, empieza en ese sentido bastante bien, pero no sigue de la misma manera cuando empieza a manejar conceptos y nombres que le sonarán demasiado extraños a quienes no conozcan esta mitología. La sensación de despiste la solventa Alan Wuah con un dibujo espectacular y colmado de aciertos, que por momentos permite olvidarnos de las palabras y de la confusión que nos puedan generar y centrarnos en unas imágenes bastante más convincentes.

El caso es que la historia es atractiva. De hecho, Mann nos coloca en medio de la aventura sin darnos explicaciones, pero de esa manera, muy a su pesar, consigue un desconcierto razonable. Lo que tendría que ser una identificación plena e instantánea con la protagonista, que de hecho no tiene recuerdos de su pasado, se convierte en la sensación de que nos falta información, de que hemos aterrizado en un universo de cómic al que le faltan entregas previas o que tendríamos que haber conocido el videojuego antes de entrar. Puede que eso le suceda incluso a quienes se han puesto a los mandos del Dark Souls jugable, no se trata de un defecto de la adaptación sino más bien de una inmersión excesiva de su escritor en lo que él entiende que debe darse por supuesto. Si pasamos esa barrera, El aliento de Andolus deja mejores sensaciones. Buena pareja de protagonistas, sobre todo ella, Fira, que gana además con el paso de las páginas. Hay elementos algo previsibles en la trama, pero no se puede negar que tiene bastante eficacia, que funciona bien incluso como una historia independiente del videojuego y como muestra de fantasía heroica compleja y adulta. Quizá la cuestión habría sido apostar más por esa vía y menos por rellenar huecos de un universo preexistente, pero en cualquier caso el sabor de boca con el que se queda el lector al final es positivo.

A esa sensación contribuye decisivamente el dibujo de Quah. Su estilo pictórico se une a una inteligente y atractiva composición de página para dar rienda suelta a un festival de imaginación bastante agradecido, lo hace ya desde las primeras páginas y lo culmina en un espléndido clímax. Es verdad que en algunos momentos se deja llevar por las tonalidades oscuras, e incluso que algunas de las escenas de acción son un tanto menos claras de lo que debieran, pero su puesta en escena es brillante y eso le permite explorar el género desde una vertiente actual e interesante. Gustan sus personajes, sus criaturas, su fantasía y su ambientación, haciendo que El aliento de Andolus sea un festival visual tremendo. Puede que no haya nada realmente nuevo en el diseño, pero eso, para qué negarlo, es algo que ya no se pide, mucho menos en una extensión de un universo previo. Lógicamente, siendo este el primer cómic de Dark Souls que nos llega, no se puede decir con rotundidad que el estilo de Quah va a marcar su futuro, pero desde luego sería muy agradable seguir viéndole construir este universo, porque convence sin fisuras. Es, con diferencia, lo mejor que deja este enésimo salto de una franquicia de videojuego al mundo del cómic que, pese a todo, probablemente convencerá más a los jugadores que a los profanos.

El volumen incluye los cuatro números de Dark Souls: The Breath of Andolus, publicados originalmente por Titan entre mayo y agosto de 2016. El contenido extra lo forman un portafolio sobre los personajes y las portadas originales de John Casarra, Marco Turini, Alan Qurah, Nen, Dan Boultwood, Simon Myers, Andrea Olimperi y Aituar Manas.

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Esta entrada fue publicada en 21 febrero, 2018 por en Alan Quah, ECC, George Mann, Titan y etiquetada con , , .

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