CÓMIC PARA TODOS

‘Superman. Kryptonita nunca más’, de Dennis O’Neil y Curt Swan

Editorial: ECC.

Guión: Dennis O’Neil.

Dibujo: Curt Swan.

Páginas: 192.

Precio: 19,50 euros.

Presentación: Cartoné.

Publicación: Agosto 2017.

El paso de los años, desde que nació a finales de los años 30, fue complicado la labor de escribir historias interesantes de Superman. El Hombre de Acero acumulaba poderes y poderes, algunos de lo más surrealista, con lo que cada vez era más difícil encontrar retos a su altura. La única manera de detenerle parecía la kryptonita, esas rocas verdes, restos irradiados del planeta natal del héroe que le robaban su fuerza y podían incluso matarle. En los años 70, con el cambio de editor en los títulos de Superman, se decidió que estas dos circunstancias no podían mantenerse. Ni Superman podía tener tantos poderes, ni la kryptonita ser la solución a todo. Y así, Julie Schwartz como editor, Dennis O’Neil como escritor y Curt Swan como dibujante idearon la historia que tenemos entre manos, Kryptonita nunca más. Es verdad que es un cómic que se nota que es un producto de su tiempo (y no solo en el llamativo salto de Clark Kent de la prensa escrita a la entonces tan pujante televisión) y que ya tiene casi cinco décadas de vida, que se dice pronto, pero en muchos aspectos se sigue leyendo hoy en día como un relato maduro y complejo, que consigue actualizar a un personaje icónico de la manera que se buscaba, que crea un hilo argumental notable en el que en realidad no hay un villano que combatir y que funciona como una muy buena historia de superhéroes.

O’Neil es un escritor que, de alguna manera, parece que no cuenta con el reconocimiento que merece. Fue, en su época, un auténtico renovador de los principales personajes de DC en unos años en los que queda la sensación de que Marvel era oro puro y la Distinguida Competencia un gigante devorado por los nuevos personajes. Pero O’Neil insufló nueva vida a personajes como Batman, Green Lantern, Green Arrow y, aquí, Superman. No es fácil conjugar el enorme poder que tiene, necesario e indiscutible, con la necesidad de encontrarle puntos flacos. O’Neil juega con varios. Es esencial el duelo que entabla, en cierto modo, consigo mismo. Ese es el origen del relato y piedra angular de todo lo demás. El escritor introduce aunque no desarrolla el miedo a que, sin kryptonita, no haya forma de detenerle en caso de que pierda el norte. Donde sí se detiene más es, por ejemplo, en los problemas de la identidad secreta. O en las dudas que puede tener Superman si siente que sus poderes no están funcionando al cien por cien, o en el heroísmo que le caracteriza por lanzarse al peligro incluso siendo consciente de sus debilidades. O incluso en la percepción social del héroe, manifestada casi siempre a través de Morgan Edge, aunque su objetivo principal pasaba por su asociación con otro gran villano, como se menciona en estas páginas.

Curt Swan es un clásico del cómic de superhéroes y parte indiscutible de la historia de Superman. Es, de hecho, el ilustrador más asociado al personaje en la Edad de Bronce, y da gusto ver la manera en la que dibuja al héroe, el dinamismo que imprime a las secuencias de acción o al uso de los poderes más clásicos del personajes, en particular a su vuelo, o la imaginación con la que diseña a los episódicos villanos con los que se va enfrentando el protector de Metrópolis. El suyo es un Superman que a lectores contemporáneos puede chocar por su aspecto maduro, no parece en absoluto un héroe veinteañero, como por ejemplo nos quiso mostrar DC en los Nuevos 52, y casi parece incluso superar la siguiente década y asomarse a los cuarenta. No deja de tener su gracia la comparación con el igualmente representativo aspecto del personaje que nos ofrece Neal Adams, entonces en los primeros pasos de su carrera, en las portadas de los números que incluye este volumen, pero el principal disfrute viene por parte de un Swan en perfecta forma y que todavía dio unos cuantos años más de su talento al personaje. Creada por dos auténticos maestros del cómic de superhéroes, Kryptonita nunca más es una espléndida ocasión de comprobar cuáles eran los parámetros por los que se regía el género hace ya casi medio siglo.

El volumen incluye los números 233 a 238 y 240 a 242 de Superman, publicados originalmente por DC Comics entre enero y septiembre de 1971. El contenido extra lo forman las portadas originales de Neal Adams y Carmine Infantino, una introducción de Paul Levitz y un epílogo de Dennis O’Neil.

Podéis ver imágenes de este título aquí y aquí. Y en nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.

3 comentarios el “‘Superman. Kryptonita nunca más’, de Dennis O’Neil y Curt Swan

  1. victor vega
    31 enero, 2018
    Avatar de victor vega

    Me apunto este título.
    Pd: Estoy pensando en comprarme Superman:el reino de los superhombres. Merece la pena?.
    Un saludo

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Información

Esta entrada fue publicada en 30 enero, 2018 por en Curt Swan, DC, Dennis O'Neil, ECC, Superman y etiquetada con , , , .

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 415 suscriptores

Archivos

Categorías