Guión: Matt Kindt.
Dibujo: Trevor Hairsine.
Páginas: 112.
Precio: 12,95 euros.
Presentación: Rústica.
Publicación: Diciembre 2017.
Con Divinity (aquí, su reseña), Matt Kindt y Trevor Hairsine pusieron el listón bastante alto, creando una historia de origen fascinante de un personaje inabarcable. Su secuela, titulada con la sencillez que desprende Divinity II, es una formidable expansión de aquel primer relato. Es verdad que el cómic original ya dejaba la sensación de que nada se había agotado con su final, y con esta continuación Kindt demuestra que, cuando hay talento, se pueden encontrar historias que rezumen a la vez inteligente y entretenimiento, incluso con bases tan aparentemente simples como la que tiene esta. Por eso, y aunque la portada juega como un elemento de despiste que no se termina de corresponder con el interior, a pesar de una magnífica ilustración de la siempre fascinante Jelena Kevic-Djurdjevic, la sorpresa es el elemento conductor del relato. Por lo que cuenta y por cómo lo cuenta, porque Hairsine también se divierte de lo lindo a la hora de plasmar en cada página el efecto de los poderes de Divinity y del nuevo personaje, femenino en esta ocasión, que cuenta con unas habilidades idénticas. Dos divinidades frente a frente, en un escenario político tremendamente interesante y con un acabado visual muy espectacular. Es verdad que el cómic no sufre tanto como el cine a la hora de plantear secuelas, ¿pero se puede pedir más?
El peligro, lógicamente, anida en la repetición, pero Kindt lo esquiva con brillantez. Primero, porque coge elementos comunes para trazar la historia vinculando la omnipotencia de Myshka, que así se llama el nuevo personaje, a su pasado y a lo emocional. Lo mismo que sucedía con Abram Adams, protagonista de la primera miniserie. Pero su historia tiene raíces distintas. Es la misma misión, sí, pero la diferencia está en la personalidad de ambos personajes. Eso es lo que hace de Divinity II una historia tan atractiva, que siendo lo mismo no tiene en realidad nada que ver. Y si el primer Divinity era una lucha contra uno mismo, esta lo es entre dos divinidades. Las consecuencias de un choque de titanes como este es algo difícil de contar, pero Kindt lo hace francamente bien. Nunca da la sensación de que se le escape la escala del duelo, pero tampoco tiene que recurrir a argumentos manidos o ya utilizados en duelos análogos. Planteamiento, desarrollo y desenlace están a la altura, Kindt introduce bien el contexto político, aunque quizá ahí esté lo más sencillo de todo lo que aporta la historia precisamente porque recurre a lo más identificable, a personajes históricos y momentos clave demasiado reconocibles, y con ellos lanza, eso sí, una formidable reflexión sobre las posibilidades de cambiar el pasado. Sin ser algo nuevo, suena a fresco, y eso se agradece.
La frescura también la aporta Hairsine. Divinity marca el camino. La omnipotencia tranquila del personaje no está reñida con la espectacularidad de un combate en el espacio y en el tiempo con Myshka, y el ilustrador saca todo el partido posible, incluso recurriendo a unas splash pages que no se ajustan precisamente a los cánones más habituales del género de superhéroes, y logrando el mismo sobresaliente resultado tanto en las viñetas grandes como en las pequeñas, en la forma en la que se mueven los personajes y en los escenarios en los que se va desarrollando la historia. En lo que luce de una manera muy especial el dibujo de Hairsine es en la manera en la que va plasmando los poderes de Divinity y Myshka. Sobre todo cuando chocan, lo que se ve con facilidad en los dos números finales, pero también cuando actúan por separado. Ambos tienen aura de invencibles, de intocables, de todopoderosos. Y dibujar eso sin que se pierda parte de la humanidad de los dos personajes tiene su dificultad y, viendo el resultado, su mérito. Divinity II se convierte así en un tebeo formidable, apasionante desde que se entiende que su planteamiento va a ser cualquier cosa menos simplista, por mucho que se parta de dar un origen idéntico a otro personaje, que además es una mujer. Muy, muy recomendable, como ya lo era la primera miniserie.
El volumen incluye los cuatro números de Divinity II, publicados originalmente por Valiant entre abril y julio de 2016. El contenido extra son las portadas originales de Jelena Kevic-Djurdjevic, David Baron, Carmen Carnero, Adam Gorham, Trevor Hairsine, Tula Lotay, Omi Remalante Jr., Michael Spicer y Ryan Winn, y un portafolio de páginas a lápiz y tinta de Harsine.
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Si, si y si, esta serie me está resultando fantástica. El primer tomo estaba bien. Pero este segundo lo supera en todo los sentidos. No se cuando saldrá el tercero, pero las ganas de saber lo que sucede están intactas.
un saludo
Pues ya está publicada esa tercera parte en Estados Unidos desde hace tiempo, acabó de salir en marzo de 2017, así que solo queda esperar que los muchachos de Medusa nos hagan felices pronto y la saquen también aquí… ¡Un saludo y gracias por comentar!