Guión: Isabelle Dethan.
Dibujo: Isabelle Dethan.
Páginas: 208.
Precio: 40 euros.
Presentación: Cartoné.
Publicación: Octubre 2017.
Hay mezclas que, por poco habituales, generan por fuerza una simpatía previa a la lectura. Eso sucede con En las tierras de Horus, cuyos cuatro primeros álbumes, de los ocho que vieron la luz de los que ocho que vieron la luz en la pasada décadas, forman este primer volumen integral. Su fusión está entre la historia, el antiguo Egipto como escenario exótico y siempre fascinante, y el thriller de investigación, algo mucho más propio del noir. El encaje, en manos de Isabelle Dethan, es bastante acertado, porque no se limita a mostrar un caso por álbum, sino que también va desarrollando emociones, sentimientos y relaciones entre la protagonista, que tiene también una protagonista femenina para realzar los méritos de esta arriesgada propuesta, Meresankh, y el príncipe Jaemuaset, hijo del faraón Ramses II. Los crímenes que encuentra Dethan permiten entender su serie como una manera espléndida de acercarnos a aspectos probablemente poco conocidos de la cultura egipcia clásica, con constantes alusiones a sus dioses, y relaciones realistas pero que dan a En las tierras de Horus un carácter mucho más fiel a la historia de lo que probablemente tengan los relatos. El nivel de entretenimiento que proporciona la serie es bastante alto, sorprendiendo a quienes piensen que su mezcla de géneros es demasiado osada como para funcionar bien.
Leyendo la obra tal y como está publicada y editada, da la impresión de que se tarda en entrar en la historia. Quizá es algo irreal, pero igualmente palpable. Y, en realidad, la clave para entender los aciertos de En las tierras de Horus están ya en su primera página. En ella, Dethan, sin palabras, ya traza la relación personal entre Meresankh y Jaemuaset que se convierte en el motor de la obra. El acierto de Dethan está en que sabe ensamblar esa relación, cambiante y nunca rocosa, en los acontecimientos que se van sucediendo y en los casos que la primera trata de resolver. Porque no se puede dejar de lado que Meresankh es la traslación directa y más joven de la Jessica Fletcher de Se ha escrito un crimen a un marco histórico incomparable y lleno de posibilidades. La cuestión es que Dethan se siente en la obligación de explicar mucho y mostrar algo menos, lo que hace al final que sus historias tengan un ritmo algo demasiado lento para lo que necesitan, con una acción algo retenida en muchos momentos. Por eso, lo mejor está en el diálogo, en las relaciones que se trazan entre los personajes y mucho más en el misterio que en la autoexigidamente densa explicación de cada uno de los crímenes. Es verdad que es una estrategia que se puede sentir como necesaria pero que a la vez resta dinamismo.
Lo mismo se puede decir de la Dethan ilustradora. Y de nuevo se puede recurrir a esa primera página para expresar aquello en lo que destaca sobremanera. Las miradas, las poses, el lenguaje corporal, y saliendo de lo que mejor funciona en los personajes, por supuesto el escenario, meticulosamente desarrollado para que ningún libro de historia pueda rebatir nada. Por eso, se puede decir con entusiasmo que hay mucha belleza en el dibujo de Dethan, lo hay para entender la magia del antiguo Egipto y también para que fluyan las emociones y los sentimientos cruzados. Pero al mismo tiempo eso supone, en realidad como en su labor de escritura, que la acción está ralentizada y no brilla tanto. Prima más lo primero precisamente porque la acción de En las tierras de Horus no pretende en ningún momento ser frenética, pero es un freno que hay que tener en cuenta a la hora de evaluar toda la obra. No lastra el resultado final, pero sí reduce su impacto. Aún así, estamos ante una apreciable serie detectivesca, género que predomina claramente sobre su escenario en lo argumental pero que ve cómo se cambian las tornas en cuanto a lo visual, donde lo que brilla es el entorno, la arena del desierto, la luminosidad del sol egipcio, la brillantez de los ropajes y la belleza física de los protagonistas.
El volumen incluye los cuatro primeros álbumes de Sur les terres d’Horus, Khaemouaset ou la loi de Maât, Meresankh ou le choix de Seth, Tiasatré ou le jugement d’Anubis y Nakhtamon ou la colère de Sekhmet, publicados originalmente por Delcourt en noviembre de 2001, octubre de 2002, noviembre de 2003 y noviembre de 2004. El único contenido extra son las portadas originales de Isabelle Dethan.
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