Guión: Jeff Lemire.
Dibujo: Lewis LaRosa y Butch Guice.
Páginas: 128.
Precio: 13,95 euros.
Presentación: Rústica.
Publicación: Diciembre 2017.
Cuando una serie convence como lo ha venido haciendo Bloodshot Reborn (aquí y aquí, reseñas de sus dos primeros volúmenes) y llega a un punto y aparte es lógico sentir cierta incertidumbre. ¿Será tan bueno lo siguiente? ¿Funcionará de la misma manera viendo que hemos alcanzado una suerte de final? ¿Encontrarán los autores la manera de seguir entreteniéndonos como lo han hecho hasta ese punto? La respuesta que nos da El hombre analógico es un sí rotundo. A todas las preguntas formuladas. Jeff Lemire vuelve a acertar. Lo hace, además, jugando con el lector, llevándole a una suerte de escenario a lo Terminator, en la que un futuro apocalíptico se liga de una manera muy acertada con un presente que nos lleva un poco más hacia delante de lo que nos había dejado el segundo volumen de la serie. No es una continuación sin más. No es un escenario alocado para tratar de ofrecer algo diferente. Es la mejor manera posible para enganchar de nuevo a Bloodshot con todo el universo Valiant, pero sobre todo para seguir manteniendo la tensión en torno a una huida que, sin este volumen, bien podría haberse dado por finalizada en el anterior. Pero no, Lemire nos da razones para seguir confiando en la serie, en el personaje y, sí, en el futuro. Porque aquí hay final abierto, aquí hay ya una continuación programada de la que resulta imposible escaparse.
Lo fundamental es que El hombre analógico, título de este tercer volumen de Bloodshot Reborn, sorprende desde el principio. La etiqueta “Dentro de treinta años” con la que arranca de nuevo la historia es lo suficientemente intrigante para seguir leyendo. Terminator, sí, pero también Mad Max. Lemire no esconde para nada las influencias de este nuevo episodio de la historia. Y nos ofrece un (¿el?) futuro en el que Bloodshot se ha salido con la suya, en el que ha conseguido refugiarse con Magia, ha despistado a sus perseguidores y ha logrado envejecer con ella. Pero nada es para siempre. La acción vuelve. Aparece Ninjak, y que nadie diga que no es una delicia ver cómo podría envejecer el espía británico. Y Lemire va jugando con nosotros, dando saltos en el tiempo y creando una historia fantástica que el final, al menos el final de este volumen, lleva a un nuevo plano. El desarrollo es muy inteligente como para eluda lo previsbile, incluso teniendo sospechas de lo que planea el escritor. Para entenderlo falta una pieza clave, que es la secuencia que cierra el volumen, que apareció como un año antes de la historia central, con lo que es posible leer la historia en orden inverso a como se nos plantea en el volumen. No lo recomendamos por la edición española, porque la primera página de ese segmento coincide con la última de la historia central, lo que supondría un spoiler salvaje.
Como es costumbre en Valiant, nuevo relevo en el apartado gráfico y nuevo acierto. Lewis LaRosa es el encargado de dar vida a este segmento de la historia y acierta en todo. La ambientación, para dar vida a un futuro árido, es espléndida, como también lo es la manera en la que hace envejecer a los personajes para mostrarnos cómo serían dentro de treinta años, un esfuerzo de rediseño notable que donde menos se acentúa es, precisamente, en la figura de Bloodshot, un personaje que no tiene por qué cambiar demasiado. LaRosa no imprime tanto movimiento como sus predecesores, Mico Suayan y Butch Guice, pero su estilo, junto con el color de Brian Reber, nos mete de lleno en la historia, que necesita una atmósfera algo distinta de lo que hemos visto hasta el momento. Quizá lo menos positivo sea la querencia del ilustrador en buscar de manera continua picados y contrapicados, planos que alteren el punto de vista y que no funcionan mal pero que acaban convirtiéndose en una solución algo reiterativa. Todo sea por encontrar algún pero a Bloodshot Reborn, un cómic que funciona con una precisión formidable, una de las series Valiant más atractivas del momento y a la vez un muy buen tebeo de antihéroes y ciencia ficción. Lemire sigue en forma y demostrando además que le quedan ideas de sobra para seguir adelante con la historia.
El volumen incluye los números 10 a 13 de Bloodshot Reborn, publicados originalmente por Valiant entre enero y mayo de 2016, y material del Free Comic Book Day de Valiant de 2015. El contenido extra lo forman las portadas originales de Lewis LaRosa, Ryan Sook, Ryan Bodenheim, Ben Oliver, Jordan Boyd, Mike Choi, Roberto de la Torre, Clayton Henry, Dave Johnson, Brian Level, Tula Lotay, Brian Reber y Jeffrey Veregge, y una galería de páginas entintadas de Lewis LaRosa.
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