CÓMIC PARA TODOS

‘Ninjak. La guerra de las sombras’, de Matt Kindt

Editorial: Medusa.

Guión: Matt Kindt.

Dibujo: Raúl Allén, Juan José Ryp, Stephen Segovia, Clay Mann.

Páginas: 144.

Precio: 13,95 euros.

Presentación: Rústica.

Publicación: Noviembre 2017.

Según van pasando los números, y después de lo visto en el primer volumen (aquí, su reseña), parece evidente que el objetivo de Matt Kindt en Ninjak no es otro que el de disfrutar. La guerra de las sombras, que así se titula esta segunda entrega, no va a cambiar la vida de nadie, ni la de sus autores, ni la de sus protagonistas, ni tampoco la de sus lectores, pero es un tebeo solvente, entretenido y adecuado a lo que se puede esperar de las aventuras de un espía diestro en artes marciales y equipado con la mejor tecnología. A la serie lo pesa no tener un dibujante regular, con un cambio de nombre y lápices constante en cada número, pero Kindt se las arregla bastante bien para que este segundo arco argumental sea en algunos aspectos incluso más entretenido que el primero. Puede que sea por nitidez, porque el primero quería abarcar algo más y este cierra bastante bien lo que quiere contar. Puede que también sea porque es más fácil enganchar esta parte de la historia con Los archivos perdidos que sirven de complemento a cada número. O puede, sencillamente, que con muy pocos números ya nos hayamos acostumbrado a la presencia y a los puntos fuertes del personaje protagonista. El caso es que se lee bien y en un suspiro, y sigue dejando hueco para futuras aventuras que proporcionen la misma satisfacción.

Este segundo arco tiene algo de videojuego de plataformas. Cada número, un enemigo final con unas características diferentes que hacen que nuestro héroe tenga que exprimir todas sus habilidades para derrotarles. No puede haber fórmula más sencilla para contarnos la aventura de un personaje de este tipo, y Kindt le saca todo el jugo posible. Escapismo puro y duro con la ventaja de encontrar escenarios distintos que eviten la monotonía como factor a tener en cuenta en la historia. Hay referentes muy obvios en la historia, una mezcla entre James Bond, Batman y Shang-Chi (¿o es una nueva fusión entre el Ojos de Serpiente y el Storm Shadow de G.I.Joe?), y en muchas ocasiones da la impresión de que ese cóctel es lo que hace que funcione la historia como lo hace. En todo caso, no es una construcción que nazca de la vaguería, sino del deseo de meter adrenalina y diferentes elementos a una fórmula que funciona con facilidad y sin demasiado esfuerzo. Ese es, en el fondo, el mayor problema que puede tener Ninjak, que está tan volcado en el entretenimiento sincero que ofrece que cuando Ninjak no está en escena, cuando se le ve en su aspecto civil o cuando no hay acción, puede parecer una serie poco ambiciosa, lo que irremediablemente limita en cierta manera su alcance como serie y en cuanto a su público.

No ayuda tampoco el continuo cambio de ilustradores. El caso es que el nivel general es bastante bueno, con lo que pasar las páginas es siempre una tarea agradable, pero Ninjak es una serie que pide a gritos un estilo visual propio para que su propuesta no se quede en un nivel medio del que puede ser difícil salir. Esos estilos están ahí, destacan sobre todo las propuestas diferentes Raúl Allén y Juan José Ryp, pero tampoco están nada mal las propuestas quizá algo más comerciales de Stephen Segovia y Clay Mann. Juntar las cuatro en una misma historia es lo que pone un tanto en peligro la cohesión por la que tanto pelea Kindt. No se rompe, no llegamos a ese extremo precisamente porque el dibujo es bastante bueno y hay muchos elementos a destacar. Y se podría pensar que la labor visual va de más a menos, pero probablemente también sea porque el lector arrastra ese cansancio de tener que ir habituándose a una manera diferente de ilustrar. Ninjak, en cualquier caso, es un tebeo divertido, trepidante, realizado con mucho oficio y sin engañar a nadie. Es exactamente lo que quiere ser y en ese campo se muestra como algo digno de tener en cuenta y que, además, está muy lejos de agotarse con lo que hemos visto hasta ahora en los dos primeros volúmenes de la serie.

El volumen incluye los números 6 a 9 de Ninjak, publicados originalmente por Valiant entre agosto y diciembre de 2015. El contenido extra lo forman las portadas originales de Mico Suayan, Dave Johnson, Stephen Segovia, Jelena Kevic-Djurdjevic y Mitch Gerads, y un portafolio de páginas entintadas.

Podéis ver imágenes de este título aquí y aquí. Y en nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 416 suscriptores

Archivos

Categorías