Guión: J. Michael Straczynski y Phil Hester.
Dibujo: Don Kramer, Eduardo Pansica, Allan Goldman, Daniel HDR, Geraldo Borges, Travis Moore y Lee Garbett.
Páginas: 352.
Precio: 32,50 euros.
Presentación: Cartoné.
Publicación: Julio 2017.
Es una curiosa coincidencia, pero ni mucho menos una casualidad, que cuando DC decidió finalizar su viejo universo para dar paso a los Nuevos 52, dos de sus iconos, Superman y Wonder Woman estuvieran dirigidos por el mismo escritor, J. Michael Straczynski. Y menos casual todavía es que ambas historias estuvieran destinadas a hablar da la identidad de Kal-El y Diana. Al Hombre de Acero le provocó una crisis de identidad en Con los pies en la tierra (aquí, su reseña) y con la amazona trazó un maquiavélico plan que le hizo perder la suya sin que fuera consciente de ello. Son dos historias completamente diferentes en todo, en ritmo, en sus puntos fuertes, en estructura… pero al mismo tiempo es fácil sentir que las dos mitades de un todo formidable. O, al menos, con trazas de hacerse convertido en dos tebeos formidables. Porque como en el caso de Superman, se nota que Straczynski tuvo que elegir y dejar un poco de lado ambas series regulares para encargarse de Superman. Tierra Uno. Pero aquí se mantuvo algo más, aquí compartió tareas de guion con Phil Hester, pero no las abandonó para hacer solo los argumentos, como sí le pasó en Superman. Por eso hay más solidez en esta trepidante Odisea, que acabó siendo mucho más que la historia en la que Wonder Woman sufrió un muy comentado cambio de look.
Straczynski nos mete de lleno en una batalla, tan psicológica como física, y que se disfruta en ambos niveles. Wonder Woman huye desde la primera viñeta. Las amazonas están siendo exterminadas, y sobre ella recae la pesada carga de tratar de evitarlo. Ahí es donde Straczynski se sale de lo corriente, cuando se mete en un mundo de pérdida de identidad, de recuerdos que se confunden con sueños, de realidades que nadie parece tener del todo claras, ni siquiera el lector, al que se le ha lanzado una carga de profundidad sin demasiadas explicaciones pero con la certeza de que no estamos ante un Otros Mundos, sino ante una historia de la continuidad regular del personaje. El escritor disfruta poniendo a prueba a Diana a todos los niveles. Físicamente, desde luego, porque pocas veces sufrirá castigos como los que sufre en estas páginas, pero sobre todo a nivel más emocional. Es el propio carácter de Wonder Woman el que está en tela de juicio. Es esa la barrera que marcará el éxito o el fracaso de su lucha. Y en ese terreno, Straczynski se mueve francamente bien. Es una historia de muchísima acción, más probablemente de la que suele verse en Wonder Woman, pero a la vez bastante interesante para interpretar a la amazona como princesa, como hija, como amiga, como heroína y, como se dice en la misma historia, sobre todo como mujer.
Los siempre leoninos plazos de entrega hacen que a esta Odisea le falta esa pizca de obra de autor que siempre garantiza el hecho de que haya más de un dibujante. Ojalá Don Kramer hubiera podido hacer todos los números y todas las páginas, cosa que obviamente no sucede, porque probablemente eso habría mejorado el resultado final. Hay páginas, la mayoría de Kramer, que ofrecen una Wonder Woman sobresaliente, más fiera y violenta de lo habitual, pero hay otras en las que se nota demasiado el salto de dibujante y, quizá, una falta de tiempo alarmante para completar la página con los mejores estándares de calidad. Por eso, Wonder Woman. Odisea es a ratos un tebeo visualmente fascinante, y a ratos uno más rutinario, quizá más propio de los años 90 que de finales de la primera década del siglo XXI. Y es una pena, porque el mismo uniforme de Diana, con lo polémico que quiera ser, funciona muy bien para el escenario en el que se mueve, con continuas referencias a un pasado que no recuerda, y, sobre todo, en el clímax final, en el que la amazona se enfrenta de alguna manera a sí misma. Odisea es un espléndido final para la historia de Wonder Woman en el viejo universo DC, que concluye de la única manera posible, celebrando a una heroína que, una vez más demuestra lo difícil de manejar que es y el gusto que da que lo hagan autores como Straczynski.
El volumen incluye los números 600 a 614 de Wonder Woman, publicados originalmente por DC Comics entre junio de 2010 y agosto de 2011. El único contenido extra son las portadas originales de Don Kramer, Josh Middleton, Lee Garbett, Alex Garner, J. H. Williams III y Felipe Massafera.
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