Guión: Bill WIllingham.
Dibujo: Mark Buckingham, Steve Leialoha, Eric Shanower, Terry Moore, Andrew Pepoy, Richard Friend, Dan Green, Rick Leonardi, Ron Randall, P. Craig Russell, Zander Cannon, Jim Fern, Ramón Bachs y Adam Hughes.
Páginas: 320.
Precio: 30,50 euros.
Presentación: Cartoné.
Publicación: Abril 2017.
En la introducción de este duodécimo volumen de Fábulas, Paul Levitz nos recuerda lo extraordinario que es que un autor logre llegar al centenar de números comandando una misma serie. Es el caso de Bill WIllingham en esta desde el principio sensacional modernización de los personajes de cuento, de historias de muy diversa procedencia. Hablamos de una cantidad tan importante de números, en los que hemos visto a tal número de personajes, que hay dos enemigos que resultan inevitables. El primero es la irregularidad. No se puede ser genial siempre y Fábulas no es una excepción, aunque hasta ahora Willingham, habitualmente dibujado con maestra por Mark Buckingham, siempre consigue volver. El segundo es, precisamente, la enorme diversificación. Y eso se nota en los números que hay en este volumen. Vemos varias historias en paralelo sin que, en realidad, tengan mucho que ver. Pero se trata de ir haciendo que los personajes avancen para que al final las tramas se encuentren, y sin ese encuentro final el camino es menos divertido de lo habitual. Nunca malo, porque Fábulas nunca cae tanto, está demasiado bien planteada como para que suceda algo así, pero es evidente que cuando cogen el protagonismo Lobo y Blanca, corazón de Fábulas, la cosa mejora. O cuando vuelve Rosa Roja. Pero la historia en Oz, de momento, despista.
Y eso que para llegar a ese punto hay un arco divertidísimo en el que Willingham conecta Fábulas nada menos que con el género de los superhéroes, algo tremendamente simpático en su planteamiento y que desemboca en un clímax espléndido que, por planteamiento, recuerda al mítico número 380 de Thor que quiso imitar DC en La muerte de Superman (aquí, su reseña) con menos acierto. Willingham suele acertar a la hora de desarrollar a sus personajes, y por separado todo parece ir bien, incluso la desternillante y colorista aventura de Bufkin en Oz, una que queda sin resolverse en este libro y que seguro importará más en el futuro que ahora mismo. Pero como es una peripecia larga, Willingham sabe que no la puede dejar para más adelante. Tiene que transcurrir al mismo tiempo que el duelo definitivo con el Señor Oscuro, la forma en la que se resuelve la tirante relación de Lobo con su padre o la manera en la que eso afecta a los hijos de Lobo y Blanca. O incluso las proféticas apariciones de Rosa, que como sucede con la aventura de Bufkin, de momento supone más bien un amago que un golpe directo al lector. El caso es que como son personajes que ya nos han enganchado previamente se les sigue con agrado, pero queda igualmente claro que estamos ante un peldaño irregular en la muy agradable escalera que supone Fábulas.
En el dibujo hay muchos menos altibajos, sobre todo cuando Mark Buckingham está al mando. Sí se puede destacar, así de primeras, el mencionado enfrentamiento climático a base de splash pages con el que nos deleita en la primera mitad del capítulo final de El Supergrupo, pero la clave de Fábulas está en la familiaridad que ha conseguido. Los personajes ya forman parte de nosotros, les queremos incluso aunque la historia no esté a la altura de los mejores momentos de la serie, y disfrutamos viéndoles. El estilo de Buckingham es la clave y por eso esta serie es tan suya como de Willingham. Se nota en cada número, en cada personaje que retoma o transforma, en los momentos clave y también en los aparentemente más intrascendentes. Por mucho que sus sustitutos siempre hagan un buen trabajo, como es el caso del número que dibuja Terry Moore o el collage de episodios cortos por el que aparecen brillantes ilustradores como P. Craig Ramón, Ramón Bachs o Adam Hughes, siempre se echa de menos a Buckingham. No se puede dedicar mayor elogio a un dibujante regular que ese, notar su ausencia aunque el número sea al final bueno. Fábulas sigue adelante, en este volumen con más irregularidad que de costumbre, pero manteniéndose por encima de lo que estamos habituados a leer.
El volumen incluye los números 101 a 113 de Fables, publicados originalmente por DC Comics a través de su sello Vertigo entre enero de 2011 y el mismo mes de 2012. El contenido extra lo forman una introducción de Paul Levitz y un portafolio de bocetos y páginas a lápiz de Mark Buckingham.
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