Editorial: ECC.
Guión: Grant Morrison.
Dibujo: Jim Lee.
Páginas: 48.
Precio: 3,50 euros.
Presentación: Grapa.
Publicación: Octubre 2015.
La tentadora posibilidad de que Superman se hubiera formado bajo el signo de un régimen político completamente distinto al de los Estados Unidos de los años 30, momento en que el personaje nació para la posterioridad, es algo que ya se ha tratado en múltiples ocasiones. Por eso, esta séptima entrega de El Multiverso, Los maestros, no aspira a ser tan rompedora como alguno de los anteriores números. Básicamente, es una reordenación que Mark Millar ya había elevado a la categoría de obra maestra en Superman. Hijo rojo (aquí, su reseña). Por eso, Grant Morrison pone el foco en el comienzo y en el final de su historia, porque sabe perfectamente que lo que hay entre medias no aspira a lograr un impacto tan contundente. Por eso arranca con Adolf Hitler en el inodoro leyendo un cómic de Superman, siguiendo así el hilo conductor de El Multiverso, y acaba con un cierre abierto, intenso y dramático que invita a seguir pensando en qué va a suceder a partir de ahí, aunque ya no tengamos la posibilidad de leerlo. Y valorando esos dos momentos, es también tentador pensar que este número es el más flojo de la serie hasta ahora, a pesar de que se trata de una de esas historias que encandilará a los aficionados a Superman, que supone un tebeo más que entretenido y superior a la media y que, para llegar a ese punto, contiene elementos de absoluta valentía.
Aunque El Multiverso es una serie maravillosamente dibujada, variando el ilustrador según el número y el mundo a retratar, quizá sea Los maestros el número más pensado en captar la atención del lector por el nombre de su dibujante y no sólo por la todopoderosa presencia de Morrison. Y es que Jim Lee provoca ese efecto acaparador de miradas sin importar el tipo de trabajo al que hace frente. Su espectacularidad está fuera de toda duda desde hace ya muchos años y cada tebeo que dibuja es una nueva muestra de ello. Lee disfruta con las grandes ilustraciones, convirtiéndolas en imágenes impactantes; reordenando la historia del universo DC, incluyendo la mítica portada de Crisis en Tierras infinitas (aquí, su reseña) con Superman y Supergirl, para que encaje en este mundo dominado por el régimen nazi; y, por supuesto, se lo pasa en grande recreando los uniformes de los personajes principales, para que la Liga de la Justicia tenga encarnaciones diferentes pero a la vez reconocibles. Ese terreno, de hecho, ya lo había transitado Morrison en Tierra 2 (aquí, su reseña), con lo que el juego es doble. O triple. De hecho, en eso consiste El Multiverso. Los maestros no hace sino confirmar que, incluso desde un número aparentemente más flojo, esta serie es una magnífica forma de abordar el universo DC, llena de imaginación y de talento, narrativo y visual.
DC Comics publicó originalmente The Multiversity: Mastermen en febrero de 2015. El único contenido extra son las cubiertas originales de Jim Lee, Aaron Kuder, Howard Porter y Grant Morrison, además del mapa del Multiverso que aparece en todos los números de la serie.