Editorial: ECC.
Guión: Greg Pak.
Dibujo: Aaron Kuder, Jae Lee y Scott Kolins.
Páginas: 128.
Precio: 12,50 euros.
Presentación: Rústica.
Publicación: Septiembre 2015.
Tras diversos eventos, sobre todo Condenado (aquí y aquí las reseñas de los cuatro números que se publicaron en España) y Convergencia, Greg Pak por fin se siente libre para contar una historia más personal en Superman. Horroville, un relato más cercano a los códigos del terror que a los de superhéroes, una mezcla en la que el Hombre de Acero está tan poco cómodo para el lector como dentro de la continuidad por su vulnerabilidad a la magia. Aunque las sensaciones queden completamente rotas con el número final del volumen que tiene a Bizarro como coprotagonista y que no debió incluirse en este libro aunque a riesgo de que quedara inédita, Horrorville es una historia fácil de leer. Pero, por desgracia, también es fácil de olvidar. Pak, con un interesante pero no del todo logrado dibujo de Aaron Kuder, no termina de salir del influjo de los referentes obvios que tiene su relato, desde H. P. Lovecraft hasta Stephen King, y no consigue que sea realmente fluida la presencia de Superman en el epicentro de estos sucesos extraños y aterradores que, de nuevo, vuelven a azotar Smallville. No es una historia mal escrito y, de hecho, aporta algunos elementos bastantes interesantes sobre el pasado de Superman y la presencia en él de la casi siempre sugerente Lana Lang, un personaje bastante bien tratado por Pak.
El primer problema de la historia viene a estar en el escenario, y es que Smallville tiene una tendencia tan habitual como exagerada para convertirse en el epicentro de las batallas de Superman. Esa sobreexplotación del pueblo en el que creció Clark Kent ya es un primer síntoma de cansancio antes de afrontar Horrorville. Pak, en todo caso, se mueve con cierta habilidad para encajar la premisa en ese momento de la continuidad, con una Lana que guarda cierto resentimiento hacia Superman y con un héroe que tiene dudas sobre su capacidad. Sí que hay personajes que no encajan con la misma facilidad, como sucede con Toymaster o incluso con Acero, que están como podría no estar o incluso ser suplantados por otros personajes como aliados de Superman. De hecho, siendo Smallville el escenario y queriendo ser Horrorville un modo de profundizar en los recuerdos de Clark y Lana, todo lo demás casi está de sobra. Por eso los flashbacks y las secuencias introspectivas se convierten en lo mejor de este relato, que dan un sentido al espectáculo lovecraftiano que se nos ofrece. Como es una historia sin efectos secundarios, en realidad sus defectos quedan bien disimulados por sus aciertos y por el buen ritmo que tiene, pero queda la sensación de que no se explota del todo bien la premisa.
Ni siquiera con el dibujo. Y eso es decepcionante en Aaron Kuder, precisamente porque tiene la capacidad de asimilar el tono pesadillesco y terrorífico que da la impresión de que buscaba Pak. Lo logra por momentos, pero de forma muy concreta, y más con el terror psicológico que con las apabullantes y correctas pero ya nada sorprendentes criaturas que pone en la página. Incluso da la impresión de que las pocas ilustraciones que aporta Jae Lee se acercan mucho más a las pretensiones de Horrorville como relato de terror que las que dibuja Kuder. En todo caso, es en el terror donde mejor se desenvuelve el ilustrador. En lo genuinamente superheroico, Kuder prescinde de lo más clásico, no llega a verse a Superman de forma clara en poses heroicas. Y eso que, de nuevo, había un elemento de partida interesante, ese Superman con barba que también habíamos visto, pero sin su traje, en El fin del mañana. Horrorville se queda un poco a mitad de camino de todas sus pretensiones, y lo que más rabia da es que las llega a tocar con la punta de los dedos para después dejarlas escapar. Se lee bien, en todo caso, pero la historia no alcanza un lugar demasiado interesante en el Superman posterior al reinicio de DC en 2011, que por otra parte parece que todavía no ha sido capaz de despegar en condiciones para el Hombre de Acero.
El volumen incluye los números 36 a 40 de Action Comics, publicados originalmente por DC Comics entre noviembre de 2014 y marzo de 2015. El contenido extra lo forman una introducción de Javier Olivares Tolosa y las portadas originales de Aaron Kuder, Darwyn Cooke, Jae Lee, Juan José Ryp y Joe Quiñones.