Guión: G. Willow Wilson.
Dibujo: Adrian Alphona y Jacob Wyatt.
Páginas: 168.
Precio: 15 euros.
Presentación: Rústica con solapas.
Publicación: Junio 2015.
No se puede negar que el cómic de superhéroes lleva mucho tiempo tratando de paliar la desigualdad histórica que ha manifestado para con las minorías. Quizá uno de los más interesantes intentos sea el de esta nueva Ms. Marvel, la primera superheroína musulmana que habita el cosmos de la Casa de las Ideas. El hecho de ser mujer, adolescente, y la religión de su familia ya obligan a pensar en un escenario muy exigente del que G. Willow Wilson saca bastante partido. ¿Por qué? Porque muestra una maravillosa contradicción: Kamala Khan quiere ser normal, quiere encajar en el instituto, quiere poder salir por las noches sin que sus padres controlen todos sus movimientos… y de repente se descubre a sí misma queriendo ser extraordinaria, tener poderes como sus ídolos, los Vengadores, y llevar un traje para ayudar a los demás. Lo normal y lo extraordinario mezclado en la cabeza de una noble y responsable adolescente. Les, obviamente, un choque muy salvaje y que da pie a las situaciones más divertidas que apuestan de la forma más directa por pedir al lector una rápida, espontánea y natural identificación con su protagonista, que sufre por los horarios que le imponen en casa y los castigos por no respetarlos y que de repente tiene que empezar a pensar en los detalles más terrenales de la lucha contra el crimen, empezando por un disfraz que impresione.
La trascendencia que busca Ms. Marvel está ahí, en su rompedor escenario social, porque lo demás, en realidad, responde a las mismas necesidades básicas de cualquier historia de origen que surgiera desde que Stan Lee empezar a imaginar con sus dibujantes este formidable universo. Wilson se limita a recolocar piezas y a mirar hacia la realidad porque eso es lo único que hace falta para crear un buen cómic de superhéroes. Los problemas de Kamala son los de cualquier chica de su edad y es su origen musulmán lo más llamativo. Llamativo, que no capital, precisamente por eso, porque lo que se busca es un buen personaje al que sus circunstancias hagan más interesante. Dentro de ese intento de contentar a los grupos sociales que pueden presumir de tener pocos superhéroes en nómina, Ms. Marvel arranca como uno de los más entretenidos. Puede que el factor clave sea su inmersión absoluta en ese mundo superheroico del que va a formar parte, haciendo que Kamala sea una auténtica fan de esos personajes y que su adoración sea tan pública y activa como para recrear fan fictions. Su voz y sus problemas suenan tan auténticos que casi da la impresión de que Wilson tiene a alguna adolescente en su vida, sobrina, hija o simplemente conocida, que le haya inspirado para dar forma a esta nueva heroína surgida de las nieblas terrígenas inhumanas.
No parece tampoco casual que el referente de este personaje sea Carol Danvers, lo que le sirve a Wilson para colocar algún simpático chiste en sus guiones y a Adrian Alphona, dibujante del primer arco argumental, para jugar con los símbolos de Ms. Marvel y la Capitana Marvel en el traje de Kamala. Su dibujo, caricaturesco y realista casi a partes iguales, acaba siendo perfecto para definir a una heroína que puede aumentar y disminuir a voluntad su cuerpo entero o partes de él, haciendo que sea perfectamente creíble una escena en la que Ms. Marvel se hace enteramente diminuta o en la que hace crecer hasta tamaños desproporcionados sus brazos o sus piernas. O cuando la propia Kamala se imagina una rocambolesca y divertida aparición de los Vengadores, rodeados de amables animalillos, uno de los momentos más delirantes y a la vez más definitorios del espíritu que impregna la serie. Jacob Wyatt, en los dos números finales en los que Ms. Marvel pelea junto a Lobezno, apuesta por un tono más cómico y, quizá, algo menos efectivo. Eso no quiere decir que sus números sean malos, pero la perspectiva inicial parece más adecuada para el personaje. Quién sabe qué deparará el futuro para Ms. Marvel, pero este primer volumen sí deja algo muy claro: es un personaje creado por el márketing pero muy bien tratado por los primeros profesionales a los que se le ha encargado.
El volumen incluye los números 1 a 7 del tercer volumen de Ms. Marvel y material del All-New Marvel One Point One, publicados originalmente entre marzo y octubre de 2014. El contenido extra lo forman una introducción de Bruno Orive y las portadas originales de Sara Pichelli, Jamie McKelvie, Salvador Larroca, Arthur Adams, Jorge Molina, Annie Wu y Pascal Campion.