Editorial: Planeta Cómic.
Guión: Greg Rucka.
Dibujo: Marco Checchetto.
Páginas: 32.
Precio: 2,50 euros.
Presentación: Grapa.
Publicación: Noviembre 2015.
Es difícil disociar el regreso de los cómics de Star Wars a Marvel con el reflote de la franquicia cinematográfica que comienza este mes de diciembre con el Episodio VII, El despertar de la Fuerza. Pero hay que reconocer que, lejos de ser una mera operación de marketing, Marvel está cuidando el producto. Si para conseguir el dinero de los aficionados apuestan por autores de la talla de Greg Rucka o de dibujante como Marco Checchetto, pocas quejas puede haber. Ellos son los responsables de Star Wars. Imperio destruido, serie que enlaza con el nuevo filme desde el final de El retorno del Jedi, cuyo clímax recrea desde nuevos puntos de vista para asentar una nueva historia que continúe lo ya visto. El primer acierto es esa inmediatez. Lo nuevo de Imperio destruido arranca inmediamente después de la celebración de Endor y, como parece que va a hacer El despertar de la Fuerza, repartiendo con mucho acierto el protagonismo entre los personajes clásicos y otros nuevos, Han Solo y Chewbacca los primeros y Shara y Kes, dos combatientes rebeldes enamorados que se aprestan voluntariamente a la nueva misión de acabar con los remanentes imperiales en la luna poblada por los ewoks. No es fácil evaluar la labor de Rucka en apenas una veintena de páginas, pero el inicio no puede ser más prometedor: puro Star Wars, fidelidad a sus mitos y con atractivos personajes nuevos.
Precisamente por ese bagaje todavía escaso en lo argumental, los focos se van hacia el trabajo de Marco Checchetto, sencillamente espectacular. La brutal splash page doble con la que se abre este primer número de la serie es la mejor muestra de lo bien que encaja Checcheto en la imaginería de Star Wars, deslumbrante a la hora de mostrar escenarios y naves: su Ala-X y su Halcón Milenario no sólo se cuelan entre los mejores que se han visto en los cómics de la franquicia, sino que hacen que desde la primera página el cariño por la serie sea instantáneo. Quizá el punto más débil de su dibujo sea a la hora de intentar acercarse a los actores, ya que son indudablemente más frías sus interpretaciones de Han o Lando para que sean lo más parecidas posible a Harrison Ford y Billy Dee Williams que el carisma que sí desprenden con más intensidad los nuevos personajes, en especial Shara. Pero lo bueno es tan bueno que el mayor problema de este primer número de Imperio destruido es que sólo sea eso, un número. Rucka y Checchetto entran con clase y acierto en el universo de Star Wars, consiguiendo por el momento un formidable retrato de la Rebelión y de aspectos de esta guerra galáctica que trascienden la lucha de los héroes principales, cercano en lo humano y deslumbrante en lo visual. La serie promete.
Marvel publicó originalmente el primer número de Journey to Star Wars: The Force Awakens – Shattered Empire en septiembre de 2015. El único contenido extra es la ilustración de cubierta de Phil Noto.