Editorial: ECC.
Guión: James Tynion IV, John Layman y Scott Snyder.
Dibujo: Andy Kubert, Alex Maleev, Greg Capullo, Jason Fabok, Henrik Johnson y Andy Clarke.
Páginas: 128.
Precio: 12,50 euros.
Presentación: Rústica.
Publicación: Julio 2015.
Lo bueno de que un personaje como Batman tenga diferentes series en las que es protagonista es que se le pueden leer de forma distintas aventuras de forma casi simultánea y planteadas en diferentes tonos y con focos de atención casi diametralmente opuestos. Puede ser un Batman introvertido, apesadumbrado por la muerte de Robin, el que escribe Scott Snyder en las dos primeras historias de este noveno volumen recopilatorio de la serie. O puede ser el más dependiente de su galería de villanos, el que muestra John Layman en los dos siguientes. Y los dos tienen su razón de ser, su parte de la esencia más pura del personaje. Por eso, es difícil no entretenerse con las historias de Batman. Sean mejores o peores, siempre hay elementos que llaman la atención. Sea porque recuerdan qué forma parte de la continuidad tras el reinicio de DC de 2011, porque aborda algún aspecto más o menos novedoso de algún personaje o por la simple y casi siempre magnética presencia de Batman, algo se puede rascar. Lo malo es que la misma naturaleza de esta serie hace que no haya arcos argumentales completos, y sus historias, sin finales, sufren algo más de lo normal, porque puede quedar la sensación de que faltan cosas. Y faltan, eso está claro, por mucho que este Batman despierte muchas ganas de seguir leyendo.
El único pero que se le puede poner a Resolución, el primero de los relatos de este recopilatorio y el llamado a tocar con más intensidad el corazón del lector, es que ya lo hemos leído. No deja de ser una actualización de lo que planteaba Un lugar solitario para morir, la historia en la que Tim Drake aparecía en escena alarmado por la furia que provocaba en Batman la muerte de Jason Todd. A partir de ahí, pero con ese detalle siempre presente, a veces de una forma más evidente y otras más latente, tanto Snyder como Layman se vuelcan en la galería de villanos. Tras una terriblemente decepcionante aparición del Segador, casi un ninguneo al personaje que no gustara a quienes disfrutaron de él en Año dos y Círculo mortal (aquí, reseña de ambas), Snyder se centra en Clayface y Layman continúa con el Pingüino. Si bien la primera historia parece algo más rutinaria, aunque entretenida, es en la segunda donde más se agita el escenario más habitual de Gotham. El Pingüino, un personaje al que nos habíamos acostumbrado a ver en el poder que le daba el manejo constante de la información, ahora lo está pasando mal. Y eso, aunque todavía es difícil asimilar que el Pingüino Emperador pueda alcanzar la talla suficiente para hacerle sombra, es francamente interesante de leer, precisamente porque es algo novedoso.
Batman está en una etapa en la que lo más espectacular es lo que mejor le sienta. Y ahí destacan por derecho propio las páginas que dibuja Andy Kubert, por desgracia ni siquiera un número completo, al inicio de este recopilatorio. El Batman de Greg Capullo también sigue funcionan con muchísima soltura, aunque su estilo es algo más personal. Y el de Jason Fabok es, probablemente, el más característico de la vertiente más espectacular del personaje en estos últimos años. Son tres formas diferentes de dibujar al Caballero Oscuro, las tres principales de este número de Batman aunque hay más ilustradores, y las tres son bastante apetecibles de ver. La presencia de muchos más personajes conocidos, héroes como Batgirl y Robin de forma puntual o villanos como los mencionados Clayface y el Pingüino además de Man-Bat o Hiedra Venenosa dan todavía más variedad a estos números. Aburrirse parece difícil, incluso atendiendo solo al dibujo de los números que incluye este recopilatorio. ¿Qué no hay nada verdaderamente perdurable? Eso es bastante evidente, pero tampoco hay una pretensión de que así sea. Con algunos picos ya pasados como El tribunal de los Búhos (aquí, su reseña), en general el universo de Batman es, al mismo tiempo, uno de los que mejor se sostiene en la DC contemporánea.
El volumen incluye los números 18 y 19 tanto de Batman como de Detective Comics, publicados originalmente por DC Comics en marzo y abril de 2013. El único contenido extra son las cubiertas originales de Greg Capullo, Andy Kubert y Jason Fabok.