Editorial: ECC.
Guión: Neil Gaiman.
Dibujo: J. H. Williams III.
Páginas: 24 cada uno.
Precio: 1,95 euros cada uno.
Presentación: Grapa.
Publicación: Abril 2015 / Septiembre 2015.
Según avanza Sandman. Obertura, crece la impresión de que es una serie que va a ganar con su lectura en un tomo recopilatorio. Para una serie de apenas seis números, el retraso de ya un año y medio en su publicación (el primer número vio la luz en España en mayo de 2014) es algo que pesa bastante, que obliga a tener a mano los números anteriores y saber con meridiana claridad en qué punto está este nuevo viaje de Sueño. Viendo el excelso arte de J. H. Williams III se entiende sin problemas el retraso, si es que la causa está ahí, porque es un trabajo preciosista y cuidado hasta el más mínimo detalle, una evolución natural de la deslumbrante narrativa que venía mostrando sobre todo en Batwoman. Pero si bien los tres primeros números (aquí, su reseña) conseguían beneficiarse de la ola de entusiasmo derivada de la serie original de Sandman, en estos dos números previos a su final Neil Gaiman siembre algunas dudas. Siendo una historia que antecede a su mítica serie, el autor está arriesgando mucho en la introducción de elementos nuevos de los que no había atisbo alguno en aquel enorme que sigue siendo su obra maestra, lo que, a falta apenas de un número para cerrar esta precuela, le va a obligar a dar con un cierre más satisfactorio de lo que venía pidiendo la primera mitad del relato para calmar las dudas que sí abre este tramo de la miniserie.
Es indudable que la narrativa de Gaiman, precisa y delicada, está más que presente en estos dos números de la Obertura de Sandman. Y desde luego no se puede pensar ni por asomo que hay algún instante de traición a la obra original en este regreso al mundo que le hizo tan popular entre tantos aficionados al cómic. Pero hay riesgo. La multiplicación de encarnaciones de Sandman y sobre todo el encuentro con sus padres sitúan la acción en un plano muy diferente del que conocíamos hasta el momento. La fascinación que producen los diálogos que escribe Gaiman y la brutal imaginación que vuelca en cada uno de los giros que da la historia sostienen francamente bien el andamiaje que está construyendo, pero como se indicaba un poco más arriba sube el listón de exigencia para el último número de la serie y hace pensar que quizá una veintena de páginas no son suficientes para hilar lo que se plantea en Obertura y lo que ya hemos leído y admirado durante años. De hecho, quizá incluso conviene en este punto olvidarse del Sandman imprescindible y confiar, con la mente tan abierta como sea posible, en la capacidad de Gaiman para llegar a ese final satisfactorio. El guión tiene los suficientes elementos interesantes y fascinantes como para que lo consiga.
Y a la espera de ese momento final, lo que también resulta prácticamente indudable es que J. H. Williams es un ilustrador que ha nacido para hacer cómics como Sandman. Su formidable composición de página, su virtuosismo en estilos muy diferentes (algo que es clave para cambiar el tono de la conversación que Sueño mantiene con su padre para que no se parezca en nada al que tiene el diálogo con su madre) y su aplastante narrativa son razones más que suficientes para disfrutar del viaje que emprende el más reflexivo de los Eternos. Williams III, con el impagable apoyo del color de Dave Stewart, logra que la inmersión en el mundo del sueño sea más profunda que nunca, en línea además con lo que Gaiman relata. En este sentido, Obertura está siendo un deleite para los sentidos que merece la pena recorrer una y otra vez por la dedicación que Williams III le pone a cada una de las escenas, casi como si estuviera siguiendo a Alicia en el País de las Maravillas creado por Lewis Carroll. Ese modelo también parece aplicarse a Gaiman, que está disfrutando con ese viaje, elevando como siempre el nivel de exigencia al lector (y eso es un elogio) pero dejando alguna duda que sólo resolverá la resolución de la serie. Eso sí, Obertura sigue siendo Sandman. Y decir Sandman es decir mucho.
DC Comics, a través de su sello Vertigo, publicó los números 4 y 5 de The Sandman: Overture respectivamente en diciembre de 2014 y mayo de 2015. Estos números no tienen ningún contenido extra.