CÓMIC PARA TODOS

‘El fin del mañana’ 10 y 11

Fin_MañanaEditorial: ECC.

Guión: Brian Azzarello, Jeff Lemire, Dan Jurgens y Keith Giffen.

Dibujo: Patrick Zircher, Jesús Merino, Andy MacDonald, Scot Eaton, Stephen Thompson, Jak Herbert, Alberto Ponticelli, Allan Goldman y Freddie Williams II.

Páginas: 96 / 112.

Precio: 8,95 euros / 11,50 euros.

Presentación: Rústica.

Publicación: Agosto / Septiembre 2015.

Con estos dos números se acaba El fin del mañana, y lo hace dejando una sensación agridulce. Durante los once números que ha tenido la edición española, ha habido muchos momentos interesantes, muchos personajes atractivos y algún que otro movimiento bastante atrevido, pero el conjunto ha dejado la sensación de ser un cajón desastre demasiado amplio y que, en realidad, ha conducido a territorios ya explorados. El clímax de la serie no difiere demasiado del que propone cualquier otro megaevento de DC, y ni siquiera su apocalíptico y abierto final termina por dar a la serie la personalidad que habría necesitado o el encaje en el universo DC que estaba demandando a gritos. El problema, probablemente, esté en la ambición que han demostrado Brian Azzarello, Jeff Lemire, Dan Jurgens y Keith Giffen, que han apostado por introducir un número casi infinito de personajes, un sinfín de escenarios y tramas pero que no han logrado la cohesión que sí tuvo, por ejemplo, 52 (aquí, su reseña). Cuando la acción y un ritmo frenético se apoderan de la escena, la serie ofrece el entretenimiento que promete su premisa, pero salvo algunas cuestiones puntuales El fin del mañana parece no haber satisfecho del todo esa ambición que tenían los autores, dejando el tebeo en un correcto ejercicio de fantasía y ciencia ficción pero sin dar un paso más para perdurar en la memoria.

Era evidente que Azzarello, Lemire, Jurgens y Giffen iban a acabar volcando algo de protagonismo en Batman y Superman. Su presencia se ha ido apuntando durante la serie y, una vez más, se demuestra que son valores seguros para cualquier evento, incluso aunque no se quiera contar con ellos. Al menos no son las únicas bazas de la resolución de la serie, pero devoran mucho terreno, y no con especial brillantez. De hecho, lo mejor sigue estando en otros personajes. Aunque el desenlace de Frankenstein, por ejemplo, se sume a una cierta decepción, sigue en un punto alto y hasta el final la presencia de la nueva Firestorm, que casi parece el gran hallazgo de El fin del mañana, o el papel de Terry McGinnis, el Batman del futuro con el que de hecho arrancó la serie, o de Tim Drake, el retirado Red Robin. El gran espectáculo de fuegos de artificio, con Brainiac y Hermano Ojo como grandes enemigos, satisface menos. No porque no esté bien llevado, sino por la ya mencionada falta de originalidad, porque ese es el final en el que desembocan todos los caminos de El fin del mañana como podría haber sido el de cualquier otro evento de DC. Y sin esa personalidad, es obvio que la serie se queda en la superficie del espectáculo sin terminar de satisfacer las expectativas que se habían podido sentir en algunos momentos.

Ese espectáculo fue desde el principio la apuesta en el dibujo de la serie, en consonancia absoluta con el estilo que predomina en la DC reiniciada en 2011, y ese ha sido el encargo que ha recibido la larga nómina de ilustradores que han ido pasando por la serie y que, en estos dos números finales, asciende a nueve nombres. No hay quejas notables sobre el trabajo de ninguno de ellos, todos saben aprovechar los grandes momentos de este clímax, desde el regreso a lo grande de Superman hasta la aparición de Brainiac, pasando por el clímax que protagoniza el Batman del futuro, las apariciones estelares de Brainstorm o los extraordinarios guiños al Multiverso de DC. Visualmente, El fin del mañana se cierra con las mismas sensaciones que ha venido generando desde su primer número, las de un muy buen espectáculo palomitero que cumple exactamente con lo que promete, ofreciendo un desfile multicolor de incontables personajes del universo DC generalmente muy bien interpretados para que se note ese salto de cinco años en el tiempo que proponía la serie. El camino para llegar aquí ha sido quizá demasiado largo para el resultado que se ha obtenido. El fin del mañana no es un fracaso, pero tampoco el gran éxito que se proponía. Es, simplemente, un correcto tebeo de superhéroes que se lee con la misma facilidad con la que se aparca.

El décimo volumen de la edición española incluye los números 40 a 43 de The New 52: Futures End, publicados originalmente por DC Comics en febrero de 2015, mientras que el undécimo incluye los números 44 a 48 de la misma serie, de marzo y abril del mismo año.

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