Guión: Gail Simone.
Dibujo: Nicolás Daniel Selma.
Páginas: 144.
Precio: 15,95 euros.
Presentación: Rústica.
Publicación: Octubre 2015.
El lavado de cara de Lara Croft que simbolizó el videojuego Tomb Raider de 2013 tiene en En tiempo de brujas su traslación al cómic. De hecho, la historia que ejecutan Gail Simone y Nicolás Daniel Selma es continuación directa de ese juego. Quizá es demasiado conveniente haber jugado primero, ya que en la historia hay demasiados elementos procedentes de su capítulo anterior, el jugable, que no se entienden del todo sin haber cogido el mando de la consola para manejar a Lara hasta el final de la aventura. Ese es, quizá el gran pero de un cómic que no está tan pensado para los aficionados clásicos de la franquicia, los que ansiaban ver en acción a una mujer en pantalón corto y camiseta de tirantes, como a los que necesitan una mujer moderna y fuerte pero con dudas. Simone, de hecho, viene mostrando a personajes así en sus cómics desde hace algunos años y es más que lógica su reunión con Lara Croft (ya había escrito un episodio de la por desgracia muy desconocida Revisioned: Tomb Raider Animated Series). El momento, además, no puede ser más acertado. Simone no habría encajado con la misma facilidad en la Lara Croft sexualizada, pero sí con esta, mucho más reflexiva, incluso melancólica por momentos, pero sin perder ese aire resolutivo de gran heroína de acción que nunca puede perder la protagonista de Tomb Raider.
No es que En tiempo de brujas sea una revolución en la franquicia. Si la hay, desde luego, el mérito corresponde al videojuego. Pero la historia convence, y eso es algo palpable viendo que el principal problema es su carácter dependiente del videojuego. Quien haya pasado por sus diferentes fases, seguro que entenderá mucho mejor a Lara. Quien no lo haya hecho, tiene un trabajo extra. Ese es el mayor inconveniente del trabajo de Simone, que ya en la primera escena del libro plantea un trauma en la protagonista del que el no jugador no tiene referencia alguna. Esa entrada, que genera algunas dudas precisamente por lo perdido que puede estar quien no conozca la historia previa, da paso a un planteamiento interesante: Lara ya no es la heroína solitaria de siempre, sino que está con un grupo de personas que, además, presenta relaciones muy diferentes con ella. Hay quien la adora, pero hay quien no (espectacular la forma en la que Reyes se separa de Lara en una persecución). Eso, sello claro de Simone, es lo que permite que la acción tenga una razón de ser (además de la lógica presencia de escenas que hagan de Lara una heroína de género y al cómic una digna prolongación del mundo de videojuego en el que ha nacido) y que haya un conflicto que va más allá del clásico enfrentamiento entre buenos y malos, que también está presente.
El dibujo de Nicolás Daniel Selma también supone un claro punto y aparte en la franquicia, apoyándose en el videojuego de 2013 pero incluso dando algún paso más. La Lara Croft exageradamente sexualizada de los orígenes ha dado paso a una mujer moderna que no por ello pierde atractivo físico pero es que mucho más realista que las primeras versiones tanto del videojuego como del cómic. Selma encaja ahí, aunque su dibujo no termina de llegar tan lejos como pedía la historia. Y no por lo espectacular, porque eso lo domina, sino por lo más personal e intimista. Si bien la acción y lo fantástico están francamente bien conseguidos, porque el ilustrador argentino escoge muy bien los ángulos de sus viñetas y dibuja escenarios de forma francamente notable, hay una cierta sensación estática en sus expresiones, e incluso en algún momento en sus cuerpos. Lo cierto es que son impresiones irregulares, porque a veces hay rostros espectaculares y movimientos increíbles, lo que habla del potencial de Selma en condiciones óptimas. Aquí apunta maneras aunque no da la impresión de tocar el techo de su capacidad. Lo que está claro es que En tiempo de brujas es también el punto y aparte que buscaba Tomb Raider en el cómic, una entrega entretenida y en la línea de lo que cabía esperar tras el reboot del videojuego.
El volumen incluye los seis primeros números de Tomb Raider, publicados originalmente por Dark Horse entre febrero y julio de 2014. El único contenido extra son las portadas originales de Andy Park, Dan Scott, Ariel Olivetti, Jenny Frison, Stephanie Hans y Brian Horton.