CÓMIC PARA TODOS

‘Windrose’ 1, de Studio Kôsen

portada-windroseEditorial: Babylon.

Guión: Diana Fernández.

Dibujo: Aurora García.

Páginas: 152.

Precio: 7,95 euros.

Presentación: Rústica con sobrecubierta.

Publicación: Octubre 2015.

Al cerrar el primer volumen de Windrose, que cierra demás con un fantástico cliffhangr, la primera sensación que queda es lo bien que le sienta el siglo XVIII a Studio Kôsen, tanto al guión que escribe Diana Fernández y al dibujo de Aurora García. Sería injusto reducir el mérito de la obra a que visualmente las autoras han sabido dar a la historia, mezclando caballeros y damas en ambientes palaciegos y marineros, porque además han logrado que esos mismos personajes cobren vida más allá de su atractivo aspecto. Lo que al principio parece que va a ser un folletín, de repente se convierte en una notable historia de aventuras y traiciones, cargada de detalles que, además, enriquecen el relato por su cuidada documentación, detalles que pueden pasar desapercibidos para muchos lectores pero que, en realidad, contribuyen de una forma casi imperceptible al gran sabor de boca que deja la historia. Además, el deseo de construir personajes femeninos fuertes, algo que siempre se agradece, no supone como tantas veces sucede en la ficción que se salten las normas del momento histórico escogido. Es verdad que Angeline es una espadachín que quizá sea más fácil de creer desde un punto de vista más fantástico e idealizado, pero Danielle es un personaje espléndido, rebelde como tiene que serlo por su edad, bella como pocas, pero también inteligente y resuelta.

Lo que destaca rápidamente de Windrose es la mezcla entre esos elementos, entre unos protagonistas muy bien escritos y un entorno que les sienta francamente bien. Lo singular es que, en una historia tan eminentemente femenina como esta (por el mensaje de liberación de la mujer que hay en la historia de Danielle o por ser el hombre de la historia, Leon, el que sigue en sus aventuras a su hermana, Angeline, y no al revés), el disfrute sea tan universal. Es más, esos detalles quedan bien contenidos en el subtexto para que lo que predomine sea la aventura, clásica en muchos de sus términos y aprovechando perfectamente las posibilidades que se le abren con la personalidad de cada una de las piezas que va apareciendo. Y con piezas no sólo hablamos de los personajes, bien medidos incluso aunque puedan partir de algunos tópicos ya conocidos (asumiendo las referencias a Los tres mosqueteros y su mundo, incluso desde las similitudes de la Gazza con la Milady De Winter de Alejandro Dumas), sino también del resto de los elementos, sean los escenarios o, sobre todo, ese astrolabio que se convierte en objeto de deseo de todas las fuerzas que van colisionando a lo largo de la historia. Esa es sólo una de las referencias culturales e históricas que hay en el guión de Fernández para enriquecer el conjunto de una manera tan sencilla que casi parece fácil de ejecutar.

No lo es, como tampoco es fácil que la belleza física encaje en historias de aventuras. Es lo tradicional, el cómic casi siempre apuesta por modelos atractivos para sus personajes, pero saber moverlos es lo que marca la diferencia. García destaca especialmente en el diseño de los personajes y en la puesta en escena, y desde esos terrenos que domina sabe encontrar la forma en que la acción no le suponga un problema en absoluto. Los recargados ropajes no se convierten tampoco en un obstáculo para que cada viñeta tenga una fluidez natural y casi realista, salvo, claro está, en los rasgos manga de los personajes, que lejos de ser un simple estilo de dibujo se convierte en una herramienta al servicio de la historia. García consigue que esos grandes ojos hablen casi siempre, especialmente en el caso de la cándida mirada de Danielle pero también en los rasgos casi felinos de Angeline. Windrose arranca con fuerza porque su apuesta por el entretenimiento no impide que haya otros elementos que rascar y su preciosismo visual no minimiza que la historia que están contando tenga elementos de enorme interés. Como siempre que se trata de un primer número, llegar al final y desear que llegue ya el segundo suele ser la mejor muestra de que se ha acertado. Aquí, sucede.

Chromatic Press publicó originalmente Windrose en diciembre de 2014. El contenido extra lo forman un portafolio de ilustraciones comentado por las autoras que forman Studio Kôsen y dos fanarts a cargo de Balboa y Paloma Sánchez. Windrose puede comprar en la tienda online de Babylon con gastos de envío a España gratuitos (en este enlace) y en librerías.

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Esta entrada fue publicada en 4 noviembre, 2015 por en Aurora García, Babylon, Chromatic Press, Diana Fernández, Manga, Studio Kôsen y etiquetada con , , , .

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