Guión: P. Craig Russell.
Dibujo: P. Craig Russell.
Páginas: 112.
Precio: 13,50 euros.
Presentación: Cartoné.
Publicación: Agosto 2015.
Hay una pequeña gran trampa en la portada de Misterios de un asesinato, la misma que ya habíamos visto en El libro del cementerio (aquí y aquí, reseñas de sus dos volúmenes), y es destacar por encima de todo el nombre de Neil Gaiman. Es todo un caramelo, porque el prestigio de Gaiman, cimentado en tantas y tantas obras desde que su Sandman (aquí, reseña de su primer volumen) se convirtiera en lectura de cabecera para cualquier lector de cómic, cuando no es el autor de este tebeo. Lo es del relato que lo inspira. Y, al igual que en El libro del cementerio, el damnificado es el mismo: P. Craig Russell. Viendo la enorme categoría que tiene este como narrador, que en poco tiene que envidiar a la de Gaiman aunque sus méritos sean distintos, es una injusticia bastante grande. Misterios de un asesinato es, obviamente, un relato que encaja en las obsesiones de Gaiman, en su estilo como autor y en la temática tan fantástica como humana que le gusta mezclar, pero al mismo tiempo es puro Russell, con un estilo visual inconfundible y con una narrativa que, por ejemplo, ya le funcionó extraordinariamente bien en El anillo del nibelungo (aquí, su reseña). La verdad es que Gaiman y Russell son dos talentos complementarios y, por eso mismo, condenados a entenderse de una manera tan natural como la de estas páginas.
Ambos, Gaiman y Russell, están en el selecto grupo de fabulistas que han sabido elevar el género a puro arte en las últimas décadas, por lo que es fácil concluir que Misterios de un asesinato es una delicia ya desde sus primeras páginas, cuando una pequeña historia cotidiana en un contexto tan contradictorio como unas calurosas navidades en Los Ángeles se convierte en el escenario de otra historia, mucho más ambiciosa, la del ángel Raguel y su intento de esclarecer el primer asesinato en el cielo. Ni siquiera el apocado carácter del primer protagonista y narrador, que rápidamente cede ese testigo al viejo mendigo, supone un freno a la historia. Desde el principio, el asesinato del título de un ángel, al radical cambio de escenario a la California urbana de nuestros días, todo va colaborando en una atmósfera especial, una que es fácil entroncar con la de otros relatos de Gaiman, especialmente la de Sandman, que incluso trató a algunos de los personajes y escenarios de Misterios de un asesinato con un tono parecido. La labor de adaptación de Russell destaca por su excepcional narrativa, valiente desde una vertiente clásica porque no duda en aumentar el número de viñetas reduciendo su tamaño para dar una vitalidad especial a la historia cuando se necesita fijar la atención en detalles muy concretos.
Y, claro, cuando se tiene la habilidad de P. Craig Russell como ilustrador, no hay reto narrativo que pueda frenarle. Efectivamente, incluso en esas viñetas de menor tamaño hay espléndidos trabajos. Los hay también las grandes, también en las splash pages, en el diseño de un entorno de fantasía tan deslumbrante como acoplable en las sensibilidades de los dos autores que firman este trabajo, aunque de nuevo haya que insistir en que el cómic es enteramente obra de Russell. Lo figurativo y las sombras tampoco escapan al absoluto dominio del autor. Puestos a encontrar un defecto en Misterios de un asesinato, puede que su reconocible estilo impida una personalización más clara de este tebeo con respecto a otras obras de Russell, cuando esta novela gráfica pide a gritos que se la reconozca únicamente por sus méritos argumentales, narrativos y visuales, sin comparación o sin vínculos con otros, aunque sean tan fácilmente trazables. ¿Pero quién puede quejarse viendo el sensacional resultado que queda plasmado en la página? Misterios de un asesinato no es la obra definitiva de Gaiman ni tampoco la de Russell, pero es una de esas pequeñas grandes maravillas que cualquier lector se puede encontrar buceando en sus respectivas bibliografías. Y, probablemente, la mejor puerta de entrada a sus portentosas imaginaciones.
Dark Horse publicó originalmente Murder Mysteries en junio de 2002, la presente segunda edición que recoge la edición española es de mayo de 2014. El contenido extra es un completísimo portafolio sobre el proceso de creación de la obra escrito por Durwin S. Talon y con declaraciones del propio P. Craig Russell.