Editorial: Penguin Random House / DeBolsillo.
Guión: Paul Pope y JT Petty.
Dibujo: David Rubín.
Páginas: 160.
Precio: 8,95 euros.
Presentación: Rústica.
Publicación: Octubre 2015.
Cuando Paul Poe dio en el clavo con Battling Boy (aquí, su reseña), uno de los mejores tebeos de superhéroes de los últimos tiempos sin necesidad de formar parte de los universos de las dos grandes editoriales, y se colaba en sus páginas un personaje secundario tan fascinante como Aurora West, era difícil anticipar que el propio Pope, con la ayuda en el guión de JT Petty y con dibujo de David Rubín, iba a crear un spin-off tan impresionante como este. Lo realmente difícil, de hecho, es decidir qué es mejor, si la misma Battling Boy o el díptico que forman El momento de Aurora West (aquí, su reseña) y este La caída de la casa West, una sensacional historia iniciática que prolonga el estado de gracia de un universo de ficción formidable y que ni por asomo se siente agotado con estas dos líneas argumentales que se han juntado con el final de este volumen. Pope y Petty entienden en este volumen las claves del género de una forma que se escapa al tópico incluso aunque los temas se repitan desde los títulos más clásicos, sorprenden con cada giro argumental y sobre todo se detienen con brillantez en el retrato de unos personajes espléndidos, no sólo ya Aurora West, sino también Haggard West y el pequeño grupo de secundarios que aparecen este relato. Desde ellos, la historia se hace a la vez más siniestra y más entretenida.
Con esas características, lo que genera La caída de la casa West ya desde su ominoso título (que tampoco sorprende tras haber leído ya Battling Boy) es una ansiedad tremenda por pasar cada página y comprobar si la investigación de Aurora para encontrar al asesino de su madre da sus frutos, por ver cómo afecta emocionalmente a la joven cada pista que encuentra, cada misterio que desentraña, cada tropiezo que sufre, y sobre todo cómo encaja esta misión secreta con el proteccionismo que su padre ejerce sobre ella y su voluntad de universo en su tarea de cazar monstruos en Arcópolis, la ficticia ciudad en la que se desarrolla esta historia. Se puede pensar que la efectividad de esta segunda parte de la epopeya de Aurora West está en el giro final, en la revelación que se produce en el acto final, pero eso sería infravalorar todo lo que supone esta historia, y en varios niveles. Por un lado es, efectivamente, el origen de Aurora West, pero por otro es su historia final, independientemente de que su relato continúe en Battling Boy. Tiene el origen y el clímax, pero también el desarrollo. Y con un ritmo bestial, Pope y Petty son capaces de recorrer el viaje tópico del héroe, heroína en este caso para añadir un elemento más de complejidad, sin sacrificar absolutamente nada de la profundidad que exige este universo, compatible con su sencillo homenaje a los clásicos.
Todo esto que parece una contradicción tiene una pieza más: el dibujo de David Rubín. Su trazo sencillo, ligeramente tendente a la caricatura, resulta totalmente perfecto para contar una historia muy adulta y con bastantes tintes de drama, sin perder por ello ni un ápice de la experimentación narrativa con la que Rubín aborda las escenas de acción, con su ya habitual composición de página rompedora con sus líneas curvas y su multiplicación de viñetas. Sencillez, sí, pero al mismo tiempo dejando la sensación de que, en ese frenético pasar de páginas que casi impone la historia, hay que volver atrás para captar todos los detalles del dibujo. Por ejemplo, el brutal efecto que produce la presencia de onomatopeyas, integradas perfectamente en la narración, o las escasas splash pages que hay en el tebeo (recordemos, de menor formato que Battling Boy porque apela a priori a un público más acostumbrado al manga e incluso femenino, aunque sea una lectura para todas las edades y géneros), que demuestran un dominio formidable del tiempo narrativo. La caída de la casa West es un brillante cierre de la ya fantástica historia que planteaba El momento de Aurora West, que confirma que el añadido de Rubín al universo de Pope es tan gozoso que dan ganas de que la historia continuara durante muchísimos más números.
First Second publicó originalmente The Fall of the House of West en octubre de 2015. El volumen no tiene contenido extra.