Guión: Drew Weing.
Dibujo: Drew Weing.
Páginas: 142.
Precio: 13,95 euros.
Presentación: Rústica con solapas.
Publicación: Septiembre 2015.
A pesar de algunos trabajos que ha venido haciendo durante años en el mundo del cómic, Set to Sea es la primera novela gráfica de Drew Weing. Y es una que encandila por la deliciosa mezcla entre fondo y forma. El pequeño formato del libro es perfecto para un relato que Weing estructura en páginas de una única viñeta. De esta forma, la lectura es tan agradable como rápida. Ese mismo tamaño es casi una invitación a pensar que el relato de Set to Sea no quiere ser demasiado ambicioso, pero en realidad lo acaba siendo. Lo que cuenta Weing es un viaje vital, el de un hombre, un poeta sin nombre que sólo tiene sus palabras para pagar y al que la vida acaba sorprendiendo de una forma que nadie podía esperar. Él descubre aspectos de sí mismo que ni siquiera sabía que llevaba dentro después de ser raptado y enrolado como marinero en un barco. Su vida, la palabra escrita, le acompaña hasta el final de su viaje, cuando ese periplo le ha dado las herramientas para conseguir lo que en su vida anterior no había sido capaz de lograr, estructurar un relato que suscite el interés de los lectores que nunca había tenido. Casi parece una metáfora del mismo Weing, que se asoma así a un mundo editorial tan salvaje como el mar y sale tan triunfante como su propio personaje. Set to Sea parece modesta, sí, pero su triunfo no lo es.
La belleza que esconde el fondo de la historia es palpable ya desde el mismo escenario que escoge Weing para su historia. No sólo por el mar como telón de fondo de la odisea del protagonista, sino también porque se trata del relato de un poeta que se escapa a los estereotipos. Este hombre sin nombre (hay que insistir en este detalle, porque refuerza precisamente la poesía que hay en la historia, conectando, de nuevo, fondo y forma) es uno corpulento y fuerte, de presente y futuro incierto, que no tiene una moneda con la que pagar una copa y que adora la literatura y las palabras pero que tiene problemas para conectarlas para contar su propia historia. Y de repente es la vida lo que le da los argumentos para encontrar las palabras con las que mostrar a los demás la belleza y la dureza de lo que le ha tocado ver y vivir por azar del destino. Lo fascinante es que Weing apenas recurre a las palabras precisamente para contar un relato que muestra el amor por ellas, opta por una narración muchas veces muda, silenciosa y contemplativa, porque lo que busca es mostrar lo hermoso que es el mundo que nos rodea y cómo de una tragedia (en este caso un secuestro) puede surgir algo maravilloso (aquí, el descubrimiento de uno mismo en primer lugar y de todo un mundo desconocido por otro).
El sencillo diseño de los personajes, del protagonista en primer lugar pero en general de todos los que aparecen en el libro, es un toque que invita a recrearse de una forma todavía más lúcida en las ilustraciones de Weing. Con un detalle mucho más intenso de lo que sugiere esa sencillez apuntada, y con una capacidad narrativa inmensa, el autor consigue suplir con emociones y con una acertadísima puesta en escena esa mencionada ausencia de diálogos durante muchísimas páginas. Mostrar postales de la vida del protagonista es la forma en la que Weing utiliza unas elipsis formidables, que hacen que se note el paso del tiempo y, al mismo tiempo, apreciemos ese proceso vital por el que pasa este poeta reconvertido a marinero. De esta manera, cada página se acaba convirtiendo en una postal preciosa pero también en un engranaje imprescindible de la narración. Y de nuevo el formato es importante, porque probablemente a un mayor tamaño no se apreciaría de una manera tan intensa el esfuerzo que Weing pone en cada página. Set to Sea es uno de esos libros que encandila por igual desde la forma como desde el fondo, y que se gana el cariño del lector desde el principio hasta el final, precisamente porque cierra los diferentes círculos que va creando de una forma admirable, comenzando y acabando en el mismo lugar. Un gran descubrimiento.
Fantagraphics publicó originalmente Set to Sea en noviembre de 2014. El volumen no tiene contenido extra.