Guión: Kurt Busiek.
Dibujo: Carlos Pacheco.
Páginas: 160.
Precio: 16,95 euros.
Presentación: Cartoné.
Publicación: Julio 2015.
Siempre que Carlos Pacheco habla de Arrowsmith, lo hace con mucho cariño. Habiéndole escuchado comentar algo sobre este mundo, resulta difícil no encarar la lectura de este espléndido tebeo escrito por Kurt Busiek con una predisposición todavía más positiva. Ojo, no es cuestión de que Pacheco sepa embaucar con mucha habilidad, que también, sino que estamos ante un cómic de altos vuelos. Ese juego de palabras, no olvidemos que los protagonistas de esta historia son militares que vuelvan con hechizos y dragones de pequeño tamaño, es el reconocimiento a un trabajo espléndido, y que ya estuvo nominado a los Premios Eisner como mejor serie limitada hace más de una década, un despliegue de imaginación excepcional, tanto por parte de Busiek en el guión como de Pacheco en el dibujo, y una de esas lecturas a las que se puede volver una y mil veces porque siempre hay motivos para disfrutarla. Su censura a la guerra, por fantástico que sea el escenario de esta Europa imaginaria; su reflexión humana, sin importar que de alguna manera nos recuerde que Busiek es uno de los escritores que mejor sabe hacer encajar realidad y ficción; su sincero entretenimiento, algo que puede dejar la sensación de que es trabajo menor aunque no lo sea; y el brillante acabado de Pacheco son razones sobradas como para que disfrutar con el libro.
Es bastante evidente que Busiek quiere hacer un homenaje a los luchadores por la libertad de la Primera Guerra Mundial. Si las claras referencias históricas de su continente europeo reimaginado no son suficientes, no hay más que ver las fotografías que el lector ve antes de entrar en el tebeo. Y Busiek, que siempre ha sabido llevar la ficción a la realidad, como en Marvels (aquí, su reseña) o en Astro City (aquí, reseña del primer volumen), hace de Arrowsmith una lectura disfrutable a muchos niveles. Es el viaje de un héroe, uno que tiene una visión idealizada de la guerra precisamente como la lucha por la libertad y acaba dándose cuenta de que se trata de una carnicería en la que ni siquiera está claro quiénes son los buenos y quiénes los villanos. Es una historia de amor, con la introducción de un personaje femenino que, aunque pueda sonar a tópico, funciona perfectamente. Es una historia de amistad, de amistades más bien, que habla por ejemplo de la camaradería en el ejército con una naturalidad inmensa y muy bien enlazada en la historia. Y es, por supuesto, un relato fantástico que hará las delicias de los amantes de las ucronías. Como suele ser habitual en Busiek, se puede leer Arrowsmith desde alguno de esos enfoques y pensar que estamos ante un buen tebeo. Pero leerlo desde todos al mismo tiempo es una delicia.
Busiek sabe hacer una exposición de un universo, la presentación de un héroe protagonista y, al mismo tiempo, desarrollar una historia. Y a Pacheco le da tantos momentos de lucimiento que casi habría sido un delito no aprovecharlos. No sólo por la acción, brillante siempre en los lápices del ilustrador español, sino también por esos pequeños detalles narrativos que se salen de lo habitual, las formidables elipsis, la forma en la que se ilustran las cartas que acompañan algunos de los pasajes del relato, y, por supuesto, el espectacular clímax o incluso los más sinceros pin-ups que aparecen a lo largo del relato (destaca, por supuesto, la ilustración a toda página con la que Pacheco cierra el relato, que casi pide a gritos la fanfarria heroica que habría tenido si esto fuera una película). Nada falla en Arrowsmith, que en muy poco espacio consigue todo lo que se propone… y probablemente alguna cosa más. No hay más que echar un vistazo algo más detenido al relato y a sus detalles para ir descubriendo pequeños momentos, algún giro de los personajes, quizá alguna escena en concreto, para comprobar que estamos ante un cómic sensacional. Y no ha envejecido nada, lo que amplía las posibilidades de que, en no demasiados años, pensemos en Arrowsmith como lo que merece ser, un pequeño clásico de la fantasía en cómic de comienzos del siglo XXI.
El volumen incluye los seis números de Arrowsmith, publicados originalmente por DC Comics entre septiembre de 2003 y mayo de 2004. El contenido extra lo forman las portadas originales de Carlos Pacheco, algunos diseños de personajes y un atlas del mundo de Arrowsmith.