Guión: Dobbs.
Dibujo: Fabio Pezzi y Darko Perovic.
Páginas: 96.
Precio: 24 euros.
Presentación: Cartoné.
Publicación: Mayo 2015.
El nombre de El Álamo suele relacionarse con una historia épica y de honor. Ese es el legado que deja el clásico cine del oeste, en el que el héroe era siempre el protagonista. Eso, obviamente, ha ido cambiando con el paso de los años, pero como el cómic no suele acercarse demasiado a ese género, y cuando lo hace es desde una perspectiva más clásica, no es fácil encontrar historias como la de El Álamo. En realidad, la obra escrita por Dobbs y dibujada por Fabio Pezzi y Darko Perovic no se aparta demasiado de ese clasicismo formal de la BD más tradicional, aunque la historia es bastante más intensa y sus personajes mucho más complejos. Dobbs, de hecho, busca profundizar en lo que sucedió realmente en esa batalla. Con la duda razonable, y más para quien no sea un experto en la materia, de lo ajustada que pueda ser la versión con respecto a lo que aparezca en los libros de historia, es un punto de vista atractivo para contar este relato, porque no ofrece lo que ya se puede saber o lo que entre en los tópicos honorables más fáciles de recrear, sino que profundiza en aspectos diferentes de los usuales. Que nadie espere ver aquí a John Wayne. Eso mismo puede ser el principal punto negativo de la obra, porque le falta esa épica que el escenario bélico pide a gritos y que no llega hasta el final, pero la narración está lo suficientemente bien llevada como para entretener.
La estructura que escoge Dobbs es tradicional, el fondo de su historia lo es mucho menos. Así, apuesta por una narración de los eventos que forman el grueso de la obra, que vemos de esta manera como un gran flashback que funciona bastante bien, porque el autor sabe encontrar los puntos en los que las pausas ayudan al relato en lugar de frenarlo. En el fondo, como se apuntaba más arriba, opta por un camino turbio, nada heroico, y por unos personajes que tienen muchos intereses ocultos. El Álamo no quiere ser un cuento de hadas patriótico, sino un efectivo retrato del lado más oscuro de la guerra y de cómo reaccionan ante una batalla imposible de ganar un buen elenco de personajes. Y aunque en algunos momentos hay una complejidad que no fluye de una forma muy natural, sobre todo en el tramo intermedio de la historia, cuando ya se ha presentado a los actores y antes de la batalla que todo el mundo espera cuando se asoma a este volumen, ese defecto se disipa por completo cuando se desencadena la inevitable tragedia. Dobbs satisface a quienes disfrutan con los recovecos más oscuros de la historia y marca distancias con versiones anteriores de estos hechos, lo cual ya es en sí mismo un mérito, porque permite leer algo de lo que casi todo el mundo ha oído hablar, aunque sólo sea el nombre del fuerte asaltado, pero desde una perspectiva nueva.
Fabio Pezzi y Darko Perovic cumplen con su cometido bastante bien. La recreación histórica es sobresaliente, y la sensación de estar en la primera mitad del siglo XIX, en plena revolución texana, es absoluta ya desde la primera página. Pero eso mismo es un pequeño freno al trabajo de los dos ilustradores, que viven cómodos en la tradición del cómic europeo y no arriesgan demasiado. Eso no es negativo, porque su dibujo es emotivo cuando debe de serlo y espectacular cuando lo requiere la historia, pero la fuerza de los personajes que se manejan, tanto los reales como los añadidos, daba pie a buscar algo diferente. Pezzi y Perovic firman dos álbumes que hacen de la corrección europea la mejor de sus virtudes, sin salirse de lo que se espera. Incluso así, hay muchas escenas de una gran fuerza, más visual que emotiva, y queda claro que ese es el objetivo de El Álamo, convencer con lo que se ve más que sorprender con lo que se insinúa. En realidad, sucede con el dibujo lo mismo que con su historia. Los autores han querido mostrar una teoría sobre lo que ocurrió en aquella batalla, y con ello han firmado una historia sólida. No quiere satisfacer ni a profanos ni a eruditos, sino mostrar una versión plausible y creíble de lo que la historia nos ha dejado, narrada con verosimilitud y con una estructura acertada y bien utilizada.
El volumen incluye los dos álbumes de Alamo, En première ligne y Une aube rouge, publicados originalmente por Soleil en abril de 2011 y agosto de 2012 respectivamente. El único contenido extra es la portada original del segundo, obra de Gérald Parel.
Supongo que sino resulta tan épico como la película de John Wayne es porque en realidad la historia del Álamo no fue épica. Decir que los protagonistas de los hechos fueron héroes con pies de barro. Personajes como Travis, Bowie o Crockett no son como nos los pinta el mito heroico tejano urdido por los anglo tejanos durante más de medio siglo. Estos hombres subidos a los altares del patriotismo fueron aventureros, jugadores, esclavistas, especuladores de tierras, en definitiva oportunistas que vieron en un Texas independiente una forma de medrar. Recomiendo la lectura del libro de Paco Ignacio Taibo II, «El Álamo, historia no apta para Hollywood», allí, este escritor hispano mexicano nacido en Gijón, nos desvela descarnadamente la verdad de la independencia tejana.
¡Muchas gracias por la aportación, Ernesto! Anotada queda tu sugerencia para quien tenga interés en la historia.
De nada, fue un placer. Sólo hacer una aclaración ya que en mi comentario de arriba cometí un pequeño o gran error. Escribí en un momento dado que ha pasado más de medio siglo desde la independencia de Texas. Pues no, me cole, en realidad quise decir más de siglo y medio, fallo bastante abultado. En realidad este año se conmemoró el 180 aniversario de la independencia de Texas.
Pero lo dicho, los supuestos héroes del Álamo no soportan un análisis histórico mínimo.
Un saludo cordial Juan y hasta siempre.