Guión: Brian Azzarello, Jeff Lemire, Dan Jurgens y Keith Giffen.
Dibujo: Moritat, Dan Jurgens, Will Conrad, Steve Lightle, Stephen Thompson, Ron Frenz, Brett Booth, Cully Hamner, Jesús Merino, Patrick Zircher, Aaron Lopresti, Scot Eaton y Andy MacDonald.
Páginas: 112 cada uno.
Precio: 11,50 euros cada uno.
Presentación: Rústica.
Publicación: Abril / Mayo 2015.
Sobrepasado ya el ecuador de la serie, la conclusión de que El fin del mañana está siendo una serie demasiado larga parece ya instalada con carácter definitivo. Tampoco hay muchas dudas de lo apasionante del concepto y, seguramente, de sus conclusiones, pero todo el relato tiene demasiados tiempos muertos, demasiados momentos que hay que esperar un gran número de páginas para ver no ya resueltos sino simplemente encauzados. Se acepta el plan de Brian Azzarello, Jeff Lemire, Dan Jurgens y Keith Giffen, pero en la inevitable comparación con 52 (aquí, su reseña) sale perdiendo claramente a estas alturas, incluso aunque se atisbe un acelerón en los últimos números de la séptima entrega de la edición en español. No por casualidad, Batman entra en escena en esas páginas, pero también es importante la afirmación del papel de Green Arrow, por mucho que, en el fondo, eso le reste algo de fuerza al arranque real de la historia, allá por el primer número (aquí, su reseña), por fin la entrada en acción de Tim Drake en una de las mejores secuencias de lo que llevamos de serie o la gran novedad referida a Firestorm que se ve por desgracia anticipada por una portada, la de ese número que está incluida en las páginas interiores de esta edición, que sirve de espléndida definición del spoiler.
El problema con El fin del mañana es que cada momento que impacta, que emociona o que intriga tarda mucho en llegar al siguiente punto, lo que provoca que el efecto quede algo diluido. Nunca malogrado, porque a las pocas páginas aparece otro instante similar, pero es difícil sustraerse del irregular ritmo de montaña rusa que tiene la serie, con sus picos y sus tiempos muertos. Por ejemplo, en el número 22 de la edición americana, el segundo del sexto volumen en español, arranca con Jason y el doctor Yamazake. Lo que ahí se gesta se resuelve en el número 29. Mucho entre medias. Es verdad que esa es la consecuencia aceptada de la ambición del proyecto, que incluye un incontable número de personajes del universo DC, prácticamente todos, pero al mismo ritmo es un destructor del ritmo bastante obvio. Por eso, hasta conocer en qué desemboca toda la serie, el disfrute es episódico, es puntual, es casi de momentos muy concretas. Y, claro, cuando en la segunda de estas entregas se acaba viendo el encuentro entre Batman y el Batman del futuro queda muy claro el poder de seducción que tienen los grandes iconos de este universo. Cuanto más familiar es lo que se ve, más emocionante parece. Por eso también funciona el algo tramposo regreso de Green Arrow o la aparición de un Superman todavía su sin traje.
Es también obvio que la complejidad argumental se ha querido sustentar en una espectacularidad visual típica, y por eso El fin del mañana es una de esas series en las que queda meridianamente claro que en el cómic de las grandes editoriales norteamericanas quien tiene el poder es el guionista. Azzarello, Lemire, Jurgens y Giffen tienen el poder sobre los hasta trece ilustradores diferentes, Jurgens incluido, que aportan sus dibujos a la serie en estos apenas diez números originales. Es decir, que se sigue abusando de la fórmula de emplear varios profesionales para un mismo número. ¿Conclusión? El resultado pierde algo de identidad. Lo que se potencia es El fin del mañana, no lo que los dibujantes pueden hacer en este universo todavía alternativo, y parece igualmente evidente que se les pide un esfuerzo para que cada uno de ellos adecue su estilo al general de la serie. Con todo, el nivel es interesante, aunque no identificar qué páginas corresponden a cada uno de estos trece ilustradores tiene el innecesario riesgo de provocar una desgana en el lector, que probablemente no perderá el tiempo en identificar el trabajo de cada uno de ellos. Hay páginas mejores y peores, personajes mejor y peor tratados, escenas más y menos espectaculares, pero lo único que hace falta saber para entregarse visualmente a El fin del mañana es que el resultado final alcanza una media más que correcta.
El sexto volumen de El fin del mañana contiene Booster Gold: Futures End y los números 21 a 24 de The New 52: Futures End, publicados originalmente entre septiembre y octubre de 2014, y el séptimo los 25 a 29 de The New 52: Futures End, de octubre y noviembre del mismo año. El único contenido extra son las cubiertas originales de Dan Jurgens y Ryan Sook.