Guión: Jason Aaron.
Dibujo: John Cassady.
Páginas: 32.
Precio: 2,50 euros.
Presentación: Grapa.
Publicación: Septiembre 2015.
Jason Aaron y John Cassaday son tipos de palabra. La promesa que dejaron al final del cuarto número de Star Wars (aquí, su reseña), queda sobradamente cumplida con lo que sucede en este quinto. Y lo mejor de todo es que el cliffhager con el que concluye es una promesa todavía más interesante para estar deseando ya que llegue el sexto. Y la clave de todo es Boba Fett. Personaje fetiche para muchos, a pesar de los pocos minutos que tuvo en la trilogía original, cualquier añadido a su mitología es bien recibido por los aficionados. Lo que Aaron hace en esta entrega es, directamente, mostrar a un Boba Fett en todo su esplendor, al despiadado cazarrecompensas que todo el mundo quiere ver, y además cruzándose en el camino de los personajes principales de la serie, en este caso Luke Skywalker. Y como es en las apariciones de Boba Fett donde John Cassaday dibuja las hasta ahora mejores viñetas de su trabajo en Star Wars, no hay lugar alguno para la queja. Entre Boba Fett, el flirteo entre Han Solo y Leia y el regreso de Luke a Tatooine, Aaron juega a su antojo con elementos muy clásicos de la saga pero recolocados de otra manera para que sean completamente nuevos. La fidelidad a la historia original sigue siendo clave a la hora de disfrutar de esta serie, y el escritor lo sabe y lo ejecuta a la perfección. El sabor a Star Wars se siente en todo momento y eso es garantía suficiente.
En ese sentido, la elección de los escenarios no es casual y sí parte de las intenciones de los autores, que buscan una complicidad inmediata con los lectores. Y la consiguen porque la ejecución de Cassady es notable. Si en los primeros números podía haber dejado alguna duda, o más bien la certeza de que desde un resultado óptimo tampoco estaba resultando deslumbrante, en este número borra cualquier sensación negativa que se pudiera sentir. Bien en todo, en la interpretación de los personajes, en la recreación de los escenarios, en la transmisión de puro sentido de Star Wars y en la acción. El detalle menos logrado sigue estando en torno a un personaje, aún misterioso, que persigue a Han y Leia. Ni Cassaday lo ha mostrado todavía de una forma atractiva ni el guión de Aaron permite todavía anticipar demasiado sobre su papel, más allá de repetir los esquemas de Boba Fett en El Imperio contraataca. Y eso, viendo a Boba Fett de una forma mucho más original en estas mismas páginas, hace que sea aún más notable. Pero, con todo, Star Wars es una serie que está logrando lo esencial, parecer fresca a pesar de abordar el universo más transitado de la ficción contemporánea, y acercar de nuevo a los personajes más clásicos a unos lectores que se han alimentado en los últimos de Guerras Clon, Antigua República y otros tiempos y personajes diferentes.
Marvel Comics publicó originalmente el quinto número de Star Wars en mayo de 2015. El único contenido extra es la ilustración de portada de Jason Aaron.