CÓMIC PARA TODOS

‘Diluvio’, de Nicolás Pona y Jesús Hervás

01203453101_gGuión: Nicolás Pona.

Dibujo: Jesús Hervás.

Páginas: 96.

Precio: 20 euros.

Presentación: Cartoné.

Publicación: Junio 2015.

Viendo su excepcional y evocadora portada, casi sobra decir que lo primero que atrae de Diluvio es el enorme trabajo de Jesús Hervás, espectacular como pocas veces sabe serlo la BD por mucho que la temática pida esa espectacularidad, y esa sensación se convierte en certeza cuando se abre este volumen integral y se contempla el enorme detalle y la belleza de la gran mayoría de sus ilustraciones. Hervás deja el trabajo medio hecho, y a Nicolás Pona le queda la tarea más complicado a la hora de crear un universo de ciencia ficción: hacer que sea tan apasionante como su plasmación en imágenes. Y ahí es donde se puede encontrar algún defecto a este relato. Estamos ante un cómic siempre correcto, a veces notable y con alguna idea verdaderamente hermosa, pero resulta difícil sacarse de encima la sensación de que hay se han quedado muchos elementos que Pona podría haber aprovechado mucho más de lo que finalmente lo hace, y no sólo por el hecho de que estemos ante una historia muy comprimida y muy poco extensa para la cantidad de elementos que la componen. Ese es el único pero que se le puede poner a Diluvio, una lectura muy entretenida, con unos personajes bien construidos desde el misterio y que permiten zambullirse (con perdón por un juego de palabras tan previsible) en este mundo postapocalíptico en el que el agua es el escenario fundamental.

Lo que sí hay que agradecer a Pona es que no se pierda en farragosas explicaciones y, así, deje que la acción sea el hilo conductor de la historia. Y más aún que entienda a naturaleza de su propio tebeo para dejar que las principales presentaciones de su mundo se hagas a través del dibujo, algo que queda meridianamente claro ya desde las tres primeras páginas. A partir de ahí, su gran mérito queda algo escondido, precisamente porque se queda fuera de lo que cuenta. Eso se ve, por encima de todo, en la Dama Coriolis, un personaje sugerente a todos los niveles, que de hecho deja algunas de las escenas más atractivas del tebeo, pero que encarna a la perfección ese potencial no totalmente desarrollado. Porque el interés de Pona, además de en la construcción de este mundo imaginario y futuro, está en sus dos protagonistas centrales, la misteriosa Normaée y el díscolo Jason, cuya relación linda con los terrenos de lo previsible pero que están muy bien escritos. Pona lleva quizá demasiado lejos el misterio en la misión de Normaée, y eso hace que al final acabe perdiendo algo de relevancia, pero en general el interés se mantiene en cotas muy altas precisamente porque los personajes se ganan esa atención, y el final de la aventura está a la altura de lo que propone, con lo cual el resultado es más que satisfactorio.

Buena parte de la espléndida valoración que merece Diluvio está en el dibujo de Hervás. Poniéndonos muy sibaritas, puede que algún rostro le haya quedado algo estático. Pero el resultado final es tan impresionante que destacar eso sería una necedad. Hervás dibujo unos escenarios maravillosos, que dejan con la boca abierta por su nivel de detalle y por el constante acierto en el punto de vista e incluso en el color, que si bien en algún momento puede parecer algo sencillo acaba colaborando a la perfección con la ciencia ficción que explora la historia. Si Pona le ha dado algo tan rato de ver en una BD como una splash page, es porque sabe que le va a sacar partido. Y Hervás lo hace, con las grandes viñetas, pero también con las más pequeñas, lo que tiene un enorme mérito por sí solo pero que además sirve para colaborar decisivamente en los dos elementos que hacen que Diluvio destaque, su elevado ritmo y el carisma de sus protagonistas. Siempre es fácil entrar en una historia de género con un acabado tan impresionante como el de este cómic, y lo más agradecido es que ni siquiera con los defectos que pueda tener la obra se deja de estar metido en su universo. La pena es que no esté más desarrollado, porque queda la impresión de que hay todavía muchas historias que contar en este escenario.

El volumen incluye los dos álbumes de Déluge, Retour y Compte à rebours, publicados originalmente por Soleil en julio de 2011 y agosto de 2013 respectivamente. El único contenido extra son las cubiertas originales.

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Esta entrada fue publicada en 8 septiembre, 2015 por en Cómic, Jesús Hervás, Nicolás Pona, Norma, Soleil y etiquetada con , , .

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